Quemaduras Fotodepilación - Centro Médico Prada

Quemaduras Fotodepilación

Quemaduras Fotodepilación

Tengo quemaduras y me han salido ampollas tras una sesión de depilación láser. ¿Tiene solución?

Tanto los equipos de fotodepilación como los de depilación láser tienen 3 factores que deben ser regulados por un médico cualificado:

  • fluencia del disparo(potencia / unidad de superficie de piel)
  • duración del disparo y tamaño del spot (básicamente superficie de la piel cubierta en cada disparo).

Estos factores se regulan atendiendo al tipo y color de la piel (fototipo) y otros factores de índole menor.

Si el láser le ha producido quemaduras y ampollas es porque alguno de los parámetros anteriores no estaba ajustado a sus necesidades de piel. Esto suele pasar cuando la persona que introduce los parámetros en el láser no es un médico especialista en el tema. El acto físico de la depilación puede realizarlo otra persona menos cualificada, pero no así la determinación de los parámetros.

También puede ocurrir que se hayan introducido los parámetros adecuadamente pero que se haya disparado repetidamente sobre la misma zona, lo que tiene el mismo efecto que multiplicar los parámetros anteriores por el número de repeticiones. Hay cierto tipo de láseres que no dañan si se solapan disparos y otros que sí.

Las quemaduras causadas por aparatos de fotodepilación o de depilación láser suelen ser de primer grado (las más habituales) o de segundo grado.

Una quemadura de primer grado se caracteriza porque sólo se produce enrojecimiento de la piel.

Las de segundo grado se caracterizan porque afectan a la dermis, se levanta la piel y se forma una ampolla que, generalmente, contiene en su interior un líquido seroso (acuoso). Dentro de las quemaduras de segundo grado, existe el subtipo superficial y el profundo. La diferencia entre ambos subtipos es importante ya que las primeras curan sin dejar cicatriz y las segundas no. Como el spot del láser suele ser pequeño, incluso aunque la quemadura fuera de segundo grado profundo lo normal es que cure espontáneamente en un tiempo relativamente breve.

La razón por la que un subtipo deja cicatriz y el otro no radica en que, en el caso de las superficiales, todavía quedan vivas algunas células epiteliales en los fondos de saco glandulares (base de los poros). Estas células, del mismo tipo que las de la epidermis (parte externa de la piel), se van reproduciendo y en breve tiempo acaban por volver a cubrir la zona afectada. En este caso, contra lo que cabría pensar, la quemadura es más dolorosa porque las terminaciones nerviosas han quedado vivas y al aire (“en carne viva”). La ampolla formada proteje la herida y conviene no tocarla.

Las quemaduras de segundo grado profundas se presentan cuando toda la dermis (capa de piel siguiente a la epidermis y compuesta en su mayor parte de fibras colágenas y elastina que confieren el aspecto elástico y la resistencia mecánica de la piel) ha quedado dañada y sin rastro de células epiteliales ni nerviosas vivas. En este caso, y asumiendo que la quemadura afecta a una pequeña extensión de piel, se produce la cicatrización por segunda intención mediante la reproducción de las células que quedan vivas en los bordes de la quemadura. Pero como se ha alterado el espesor completo de la capa dérmica, ésta tiene que regenerase de nuevo mediante la producción de nuevas fibras colágenas de estructura diferente, con lo cual se forma la cicatriz.

Conviene mencionar que en ambos casos (no sólo en las de tipo profundo) pueden aparecer alteraciones de la pigmentación de la piel en la zona afectada (manchas) como consecuencia de la pérdida de melanocitos (células pigmentarias) en la zona. Como recomendaciones:

Si es una quemadura de segundo grado superficial curará rápidamente. Deberá observar medidas de higiene, cubrir con un apósito estéril y, sobre todo, no tocar. Si hay una ampolla, se aconseja no tocar salvo que produzca molestias en la zona. En este caso, pinchar con una aguja estéril para que salga el líquido seroso dejando la piel para que sirva de apósito natural.

Si la quemadura es de segundo grado profundo, puede ser necesario utilizar además una crema desbridante (limpiadora de restos celulares) como, por ejemplo, iruxol.

Una vez curada es importante aplicar protección solar de pantalla total (SPF >= 50) si es una zona expuesta y mientras la lesión permanezca rosada. Así podrá minimizar en lo posible el riesgo de aparición de manchas. La piel puede que permanezca rosada varios meses. Si se quedara una cicatriz abultada (hipertrófica) podría ser necesario el uso de parches o cremas de silicona.

Dra. Prada

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