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¿Qué es una cicatriz queloidea?

¿Qué es una cicatriz queloidea?

Las cicatrices queloideas o queloides son formas anómalas de cicatrización en que una cicatriz, en vez de ir madurando y perdiendo poco a poco el color rojizo para volverse blanca, que es el proceso normal, se mantiene roja y empieza a endurecerse y a abultarse, para formar un cordón que cada vez se engruesa más e incluso sobrepasa los bordes de la cicatriz inicial para invadir la piel de alrededor. En esto se diferencian de las cicatrices hipertróficas, de las que hablamos en el apartado correspondiente, que, aunque se abultan y permanecen rojas mucho tiempo, no sobrepasan sus bordes, y con el tiempo acaban madurando, es decir, aplanándose y blanqueándose. Los queloides, en cambio, no maduran ni se aplanan nunca espontáneamente.

Hay personas que, por causas genéticas, tienen más tendencia que otras a la cicatrización queloidea. Estas personas, si desean someterse a una intervención de cirugía estética, deben considerar muy bien el riesgo de que la cicatriz de su operación forme un queloide, ya que esto puede ocurrir en cualquier zona del cuerpo menos los párpados, que tienen la piel más fina de todo el organismo y donde, hasta la fecha, no hay descritas cicatrices queloideas.

Hay una zona del organismo en la que la cicatrización es especialmente desfavorable en todas las personas, y especialmente en las tendentes a la formación de queloides: esta zona es la del esternón y el escote, por lo que hay que evitar en lo posible realizar incisiones quirúrgicas en ella.

La formación de queloides en las cicatrices se debe a que la reacción inflamatoria que se produce en el organismo en la zona de una herida o incisión para repararla es anormalmente intensa y prolongada en el tiempo.

Aunque la primera intención, ante un queloide, es extirparlo, y el/la paciente suele insistir en ello, no es la solución, ya que los queloides, cuando se extirpan, suelen salir de nuevo en el mismo lugar, e incluso más grandes que antes, ya que la incisión quirúrgica reactiva el proceso inflamatorio en el lugar. Por ello, los únicos tratamientos posibles y aconsejables son el uso de parches adhesivos de silicona, como comentamos en el apartado de cicatrices hipertróficas, que, utilizados a diario durante un período de varias semanas o meses, y mediante un efecto de presión sobre el queloide, hacen que poco a poco éste se vaya aplanando. Y la infiltración, en el espesor de la cicatriz, de fármacos corticosteroides, que tienen el efecto de frenar el proceso inflamatorio.  Con estas técnicas se puede conseguir que la cicatriz pueda aplanarse y blanquearse algo.

Dra. Prada

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