Preguntas frecuentes - Centro Médico Prada

Preguntas frecuentes

Preguntas
Frecuentes

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Estamos aquí para ayudarte a resolver tus dudas y darte toda la información que necesitas.

Puedes encontrar a continuación las preguntas más frecuentes de nuestros tratamientos.

DUDAS SOBRE NUESTROS TRATAMIENTOS DE CIRUGÍA ESTÉTICA

Abdominoplastia

Es posible que se halle usted en una de estas posibles situaciones:

¿Ha tenido uno o varios embarazos, y durante ellos la piel de su abdomen se ha dado de sí de tal manera que después del parto se ha quedado floja o arrugada, incluso ocultando el ombligo y formando un pliegue colgante por encima del vello del pubis? ¿Le han salido estrías, sobre todo por debajo del ombligo? ¿Tiene el abdomen abombado, incluso sin tener sobrepeso, y esto no mejora con dieta ni ejercicio?

¿Ha tenido sobrepeso y después ha adelgazado, y la piel de la barriga se le ha quedado floja y colgona, quizá con estrías?

O bien:

¿Tiene una cicatriz en la parte baja del abdomen, por extirpación del apéndice, o por una cesárea vertical, o por cualquier otra cirugía, que se nota mucho por estar hundida o por haberse abierto o supurado en su momento? ¿Le avergüenza cuando va a la playa, y no se atreve a lucir un bikini por culpa de ella?

Si el suyo es alguno de estos casos, la abdominoplastia puede ser la solución indicada para usted.

Sin embargo, si presenta usted obesidad o sobrepeso en el momento presente, tenga en cuenta que la abdominoplastia no es un método de adelgazamiento, ya que el exceso de grasa estará en todo su organismo, y no sólo en el abdomen. Por lo tanto, la forma de eliminarlo es mediante dieta y ejercicio.

Es más, si presenta usted exceso de piel en el abdomen y también sobrepeso, y tiene la intención de adelgazar, es mejor que lo haga antes de someterse a la intervención. De hacerlo al revés, es decir, si se hace la abdominoplastia primero y pierde una cantidad importante de peso después, es posible que la piel de su barriga se vuelva a aflojar, con lo cual se pierde el aspecto de piel firme en el abdomen conseguida con la cirugía, y en casos extremos puede ser necesario realizar una nueva abdominoplastia.

Si tiene sobrepeso, pero no desea o no es capaz de seguir una dieta, es posible realizar la abdominoplastia, pero su resultado estético será más limitado, y si más adelante cambia de opinión y pierde peso, se arriesga a que ocurra lo que hemos comentado anteriormente.

Si su problema es la presencia de una cicatriz fea en el abdomen, situada por debajo del ombligo, quizá se pregunte qué ventaja tiene la abdominoplastia, puesto que ella misma deja una cicatriz larga. Pues sí la tiene, ya que esta cicatriz está diseñada para que quede muy baja y pueda ocultarse fácilmente con la braguita o el bikini. Además, un factor importante para el aspecto estético de las cicatrices es su orientación: la cicatriz de la abdominoplastia va a favor de las líneas de tensión de la piel, por lo que no sufre tanta tracción y su resultado final es más discreto y aplanado que, por ejemplo, la de una cesárea vertical, que va justo en contra de las citadas líneas de tensión, y por eso en prácticamente todos los casos se ensancha y hunde, quedando adherida al plano muscular que hay por debajo, y dando al abdomen un aspecto dividido.

Como en la abdominoplastia se elimina una amplia porción de piel que va desde el ombligo hasta el vello del pubis, toda cicatriz o estría existente en esa localización desaparece, quedando solamente la cicatriz de la propia abdominoplastia en la parte más baja del abdomen.

Un factor primordial a la hora de plantearse una intervención de cirugía estética, como es la abdominoplastia, es encontrarse en buen estado de salud. Si padece algún trastorno, éste debe encontrarse estable, tratado y controlado por su médico correspondiente, quien dará las recomendaciones oportunas de cara a la operación.

También es importante la estabilidad psicológica, así como que las expectativas que se tengan respecto a los resultados de la intervención sean realistas. Los mejores resultados se obtienen con pacientes de peso normal, o en todo caso con un pequeño sobrepeso, cuyo problema es un acúmulo localizado de grasa y un sobrante de piel en la zona abdominal que no son capaces de eliminar con dieta ni ejercicio físico.

Y la principal indicación de la abdominoplastia es, por supuesto, como ya hemos comentado, la relajación de los tejidos abdominales que presentan muchas mujeres después de los embarazos. O bien después de una importante pérdida de peso, tanto en hombres como en mujeres.

Si es mujer y tiene la intención de quedarse embarazada de nuevo en el futuro, piense si le merece la pena realizarse la intervención ahora, o esperar a después del último embarazo para hacérsela, puesto que una gestación después de la cirugía puede volver a distender los tejidos abdominales y hacer que se pierda el beneficio estético obtenido con la operación.

Es la ocasión de aclarar aquí una duda que preocupa a muchas pacientes: Se dicen: “Ya no tengo intención de tener más hijos, y voy a someterme a la intervención. Pero ¿qué ocurre si más adelante cambio de idea, o bien me quedo embarazada de forma inesperada? ¿Aguantará la piel un nuevo estiramiento, al haberse quitado ya una parte de la misma?”. La respuesta es sí. La piel, sobre todo si la distensión a la que está sometida es progresiva, como ocurre en el embarazo, es capaz de darse de sí todo lo que haga falta. No se romperá ni abrirá, ni perjudicará al embarazo ni causará ningún problema de salud. Todo lo que puede pasar es que después se quede floja de nuevo, o que aparezcan estrías, en cuyo caso el abdomen perderá el buen aspecto obtenido con la intervención, pero nada más. Y en respuesta a otra duda frecuentesí, se puede uno/a hacer más de una abdominoplastia a lo largo de la vida, siempre que el sobrante de piel lo justifique.

Como hemos comentado ya en el apartado anterior, si tiene sobrepeso u obesidad importante puede ser aconsejable que pierda peso primero, antes de someterse a la intervención, en vez de hacerlo después.

Hay algunos casos de cicatrices en el abdomen, sobre todo si éstas están situadas en la parte superior del mismo, por encima del ombligo, que pueden contraindicar la intervención o limitar el resultado que se puede obtener, ya que el tejido cicatricial, a diferencia de la piel normal, es rígido y poco elástico, y puede impedir que la piel se adapte a su nueva posición, más estirada. En cambio, las cicatrices situadas en la parte inferior del abdomen pueden ser eliminadas mediante la intervención.

Si desea conocer más detalles sobre las condiciones básicas que deben cumplir todos/as aquellos/as pacientes que van a sometrse a una intervención de cirugía estética, puede encontrarlos en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > ¿Qué personas pueden intervenirse de cirugía estética?” desde el menú desplegable superior.

Toda operación de cirugía estética ha de ser cuidadosamente planificada, y la abdominoplastia no es una excepción.

En la primera entrevista en consulta con la Dra. Prada, cirujana que realizará la intervención, ella le explicará todos los pormenores acerca de ésta, y aclarará todas las dudas que se le presenten. La doctora deseará saber cómo es su estado de salud en general, si fuma, si ha tenido embarazos, si presenta alguna alergia o enfermedad o si está realizando algún tratamiento que pueda interferir con la cirugía.

Durante la exploración física, la cirujana comprobará el grado de distensión de su abdomen y las características de su piel, así como del tono y situación de los músculos abdominales, la presencia de cicatrices, el grado de sobrepeso u obesidad, si lo hay, etc. A la vista de estos datos, le dirá si e posible obtener el resultado que desea, o bien si, en vez de una abdominoplastia, puede haber otro procedimiento, quirúrgico o no, más indicado para su caso. Por ejemplo:

  • Si presenta usted acumulación de grasa sin sobrante de piel, una liposucción, bien sólo de abdomen o también de flancos, puede ser suficiente para conseguir el aspecto deseado.
  • Si sólo hay sobrante de piel, con o sin exceso de grasa, por debajo del ombligo, existe un procedimiento más sencillo que la abdominoplastia, denominado mini-abdominoplastia, que puede eliminarlo con una cicatriz generalmente más corta, menos inflamación y sin movilizar el ombligo. Es un procedimiento más breve que requerirá una permanencia en la clínica más corta.

También es posible combinar la abdominoplastia con otros procedimientos. Nosotros en prácticamente todos los casos incluimos en ella, como un paso más, una liposucción previa de abdomen y flancos, que facilita la adaptación de los tejidos y mejora enormemente el resultado, denominándose la intervención lipoabdominoplastia. Pero también es posible realizar otras intervenciones simultáneamente, siempre y cuando el tiempo total de la cirugía, y la agresión que se realiza al organismo, sea razonable.

La doctora le dará un documento de varias páginas que contiene su número de teléfono móvil personal, para que pueda consultarle cualquier duda que le surja con posterioridad; información sobre la intervención y el postoperatorio; el consentimiento informado; y las recomendaciones para antes y después de la intervención. También le dará un presupuesto por escrito y, si lo desea, le informará sobre nuestro sistema de financiación. Esta intervención no está cubierta por la sanidad pública ni por los seguros médicos privados, ya que se considera cirugía estética.

Si decide formalizar la intervención en ese momento, o bien en otro momento durante una visita preoperatoria, se realizará la Historia Clínica, en la que se anotarán todos los datos necesarios, y se fijará la fecha, hora y lugar de la cirugía. Antes de la misma deberá realizarse un estudio preoperatorio y adquirir una faja de presión elástica, de tipo ortopédico, que se colocará ya en el quirófano, encima de los vendajes, al terminar el procedimiento, y llevará después durante el primer mes y medio. La doctora le explicará dónde adquirirla y cómo llevarla.

El día de la operación deberá acudir en ayunas de sólidos y líquidos desde 6 horas antes de la hora prevista para el comienzo de la misma.

Si es fumador/a, es extremadamente importante para la buena evolución postoperatoria de esta intervención que no fume durante las tres semanas anteriores y posteriores a la cirugía. La nicotina del tabaco es muy dañina para la cicatrización, ya qe estrecha los vasos sanguíneos y limita la llegada de la sangre a los tejidos que se han movilizado a un nuevo lugar. Podría ocasionar lesión de la piel y otros problemas.

Tanto la abdominoplastia como la mini-abdominoplastia requieren para su realización el uso de un quirófano perteneciente a una clínica u hospital que cuente con los medios y garantías necesarios para este tipo de intervenciones y sus postoperatorios.

En el Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, empleamos para este fin las instalacioes de dos de las mejores clínicas privadas de Sevilla: el Hospital Infanta Luisa, en Triana, y Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista.

La abdominoplastia y la lipoabdominoplastia se realizan bajo anestesia general. La mini-abdominoplastia y la liposucción pueden hacerse también, en algunos casos, con anestesia general con sedación, permaneciendo el/la paciente despierto/a pero muy relajado/a y sin sentir dolor alguno, salvo alguna pequeña molestia ocasional. Tras la intervención permanecerá en la clínica por espacio de varias horas, en que estará vigilado/a mientras se disipa el efecto de la anestesia, o bien hasta el día siguiente.

En la abdominoplastia se dejan unos drenajes que salen por la región púbica, bajo la cicatriz. Normalmente es posible retirarlos al día siguiente. En cambio, en la mini-abdominoplastia y en la liposucción abdominal no es preciso dejar drenajes.

Si desea obtener más información en profundidad sobre estos temas, podrá encontrarla en la página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” desde el menú desplegable superior, donde comentamos en detalle el proceso desde que entra en la clínica hasta que se va de alta a su domicilio.

La duración de la abdominoplastia es de unas 2 horas y media, o 3 horas si se combina con liposucción (lipoabdominoplastia). Se realiza una incisión horizontal muy baja en el abdomen, a la altura del vello del pubis en el centro y subiendo ligeramente hacia los lados, de forma que la cicatriz resultante pueda ocultarse bien con una braguita o bikini. Desde aquí se hace un despegamiento de la piel y la grasa del abdomen hasta justo por debajo del pecho.

Alrededor del ombligo se hace también una pequeña incisión para poder levantar la piel, y el ombligo propiamente dicho se deja unido a los músculos abdominales por un tallo que posee. Como se puede observar directamente el estado de los citados músculos, si tienen una separación en el centro, cosa frecuente tras los embarazos, se pueden volver a juntar mediante una sutura oculta, tensando y reafirmando así la pared muscular del abdomen.

La piel se estira hacia abajo, de forma que la que inicialmente estaba por encima del ombligo pasa a cubrir todo el abdomen, y la que estaba por debajo del mismo es la que se elimina (con sus estrías o cicatrices, si las hay). Una vez retirada la piel sobrante y adaptado todo a su lugar, se practica un orificio central para que por él asome el ombligo, que es el mismo que había antes, sólo que ahora asoma por otro punto de la piel (pero en su sitio, naturalmente), y se sutura alrededor con puntos ocultos y reabsorbibles, que ni dejan marca ni hay que quitarlos después.

La incisión inferior también se sutura con puntos reabsorbibles y ocultos. Se dejan unos drenajes que salen por el pubis, bajo la incisión, y que se suelen poder quitar al día siguiente.

Al terminar la intervención, se colocan apósitos sobre las incisiones y la faja ortopédica, que se tendrá disponible en el quirófano para ello.

En la mini-abdominoplastia, la incisión inferior es similar, aunque quizá algo más corta, según el caso, pero el despegamiento de la piel y grasa es menor y se limita a la parte situada por debajo del ombligo, que no se toca. Puede obtener más información sobre esta modalidad de intervención en nuestra sección “Zonas corporales > Abdomen > Mini-abdominoplastia” del menú desplegable superior.

Si lo desea, puede ver el siguiente vídeo explicativo de la intervención. Debemos advertir que en nuestros vídeos se ven imágenes reales de intervenciones, no simulaciones ni animaciones. Debe tenerlo en cuenta si cree que las imágenes pueden herir su sensibilidad.

Al despertar de la intervención, en el mismo quirófano, ya tendrá puesta la faja, encima del vendaje. Se encontrará al principio somnoliento/a y notará frío e incluso tiritona, pero esto se le pasará en breve tiempo. Le/a llevarán a la Sala de Despertar, donde permanecerá un rato, y cuando esté más despejado/a podrá pasar a la habitación, donde estará junto con sus acompañantes o familiares. Pasadas unas horas podrá empezar a beber y a comer. La Dra. Prada irá a visitarle/a por la tarde, para comprobar que todo transcurre con normalidad.

Al día siguiente, la doctora irá de nuevo a quitarle los drenajes y a darle el alta a su domicilio. Le entregará un informe de alta, con el resumen de la intervención y la pauta de tratamiento para seguir en casa, que consiste en un antibiótico durante una semana, y calmantes según necesidad. Puede informarse más extensamente sobre el proceso de recuperación en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El postoperatorio” del menú desplegable superior.

Al cabo de tres días, tendrá cita en Centro Médico Prada para que la cirujana le realice la primera cura, que consiste en retirar los vendajes pegados con esparadrapo y sustituirlos por unas gasas sueltas, sujetas con la misma faja. Al ser las suturas intradérmicas, no será necesario retirar punto alguno.

A partir de ese momento podrá ducharse y mojarse el abdomen, incluyendo las incisiones. Lo único que hay que hacer después es secarlas bien, aplicar un antiséptico y cubrirlas con gasas limpias. Y así, a diario. Es normal que los primeros días haya algunas costras o un pequeño rezumando de líquido en las incisiones, cosa que desaparece en pocos días con las curas.

Los primeros días tendrá molestias en el abdomen, principalmente al moverse o cambiar de postura, y notará una cierta tirantez que se irá quitando con el paso de los días. Puede que tenga morados, pero éstos irán pasando por varios colores para finalmente desaparecer. Conviene qe se mueva y camine desde el mismo día del alta, para mantener activa la circulación en las piernas. Sobre las tres semanas podrá hacer sin problema prácticamente todos los movimientos de una vida normal, salvo quizá el deporte, que tendrá que esperar un poco más.

La faja ha de llevarse día y noche, quitándola sólo para la ducha, durante el primer mes tras la cirugía. Después, podrá empezar a quitársela durante 8 horas al día, y al cabo de dos semanas más, es decir, al mes y medio, podrá prescindir de ella definitivamente.

Durante unos meses habrá un cierto grado de inflamación en el abdomen, y enrojecimiento en las cicatrices. Esto irá mejorando poco a poco hasta la maduración completa de los tejidos. Mientras las cicatrices se muestren rosadas tendrá que tener precaución, cuando vaya a tomar el sol, de protegerlas con crema solar de SPF máximo (50 o más), para evitar que se pigmenten y se vuelvan oscuras. Cuando ya estén completamente blancas, no tendrá que preocuparse de protegerlas de esta forma, y se notarán mucho menos al ser del mismo color que la piel de alrededor. Quedarán disimuladas al poderse cubrir bien con la braguita o bikini.

Las revisiones en consulta se harán durante un año tras la intervención, y serán más frecuentes al principio y más espaciadas después. No obstante, aunque haya pasado más tiempo, si desea consultar cualquier duda podrá pedir cita con la doctora, que estará encantada de atenderle/a.

La abdominoplastia dermolipectomía abdominal es una intervención que proporciona unos resultados espectaculares, ya que proporciona un vientre firme y plano en los casos en que hay abombamiento del mismo por debilidad muscular o un exceso de piel y grasa. Si se combina con liposucción en los casos que lo requieren, el aspecto del abdomen mejora aún más. Estos resultados se mantienen a largo plazo siempre que se conserve un peso estable siguiendo una dieta equilibrada y practicando algo de ejercicio de forma regular.

Aunque la cicatriz de la abdominoplastia es permanente, con el tiempo madura, se blanquea y se disimula una vez más. Por su ubicación, se esconde fácilmente debajo de la ropa interior o de baño. Siempre que tenga en cuenta que habrá una cicatriz postoperatoria, el nuevo aspecto de su vientre le dará gran satisfacción.

Abdominoplastia, antes y después:

  • Caso nº 1:

 

  • Caso nº 2:

  • Caso nº 3:

Abdominoplastia con reconstrucción de ombligo

  • Caso nº 4:

Blefaroplastia

¿Ha notado usted que, desde hace algún tiempo, la piel de sus párpados superioresestá floja, forma pliegues o arrugas, o incluso cae sobre las pestañas, ocultándolas y haciendo parecer sus ojos más pequeños? ¿Le da la impresión de que su mirada tiene un aspecto más triste o apagado que antes?

¿Le parece que la parte lateral del ojo, cerca de la comisura, parece más caída porque la piel forma ahí como un pliegue que la cubre?

¿Se nota como un bultito en los párpados superiores, a cada lado de la raíz de la nariz?

Si su respuesta a estas preguntas es afirmativa, puede estar indicada una blefaroplastia o cirugía estética de los párpados superiores.

Ahora veamos:

¿Se ha notado la formación de bolsas bajo los ojos, que le dan apariencia de cansancio o de no haber dormido bien?

¿Nota cómo la piel del párpado inferior forma pliegues o arrugas?

En ese caso, una blefaroplastia o cirugía estética de los párpados inferiores puede mejorar mucho su aspecto.

Por supuesto, si se ve todos los problemas que hemos descrito, puede realizarse la blefaroplastia tanto de los párpados superiores como de los inferiores, en la misma intervención.

Y ahora, unas preguntas más:

¿Nota que los párpados inferiores tienden a separársele del ojo, cayendo hacia afuera y hacia abajo?

¿Tiene, además, con frecuencia lagrimeo, y sensación de ojos secos, sobre todo cuando hay viento o al levantarse por la mañana?

En ese caso, puede tener un ectropión o párpado inferior laxo. La solución para mejorarlo, tanto desde el punto de vista estético como funcional, es un procedimiento denominado cantopexia, o bien otro llamado cantoplastia, según sea su caso, indicados para aumentar la tensión del párpado inferior y mantenerlo en contacto con el globo ocular, que es donde debe estar. Estos procedimientos pueden realizarse en el curso de una blefaroplastia inferior, o bien de forma independiente, según la necesidad.

Si desea más información sobre la cantopexia y la cantoplastia, puede visitar nuestra página «Términos clínicos > Cantopexia», que podrá encontrar al pie de esta página, bajo el mapa.

Esta intervención debe realizarse en personas cuyo estado general de salud sea bueno, y que, si tienen algún trastorno, esté estable y bien controlado y tratado por su médico correspondiente.

Teniendo en cuenta que la mayor parte de las personas que se someten a esta cirugía son mayores de 35 años, es posible que padezca de hipertensión arterialproblemas cardiovasculares o diabetes, lo que no es problema si estas alteraciones están bien estabilizadas y vigiladas. Si se está en tratamiento con anticoagulantes o antiagregantes, habrá que emplear un protocolo adecuado de sustitución temporal de estos medicamentos para la cirugía, ya que los párpados tienen multitud de pequeños vasos sanguíneos, por lo que la coagulación de la sangre debe ser la adecuada. Si padece de alteraciones oculares como el glaucoma, el desprendimiento de retina, o la tendencia al ojo seco o síndrome de Sjögren, es conveniente que se le haga una revisión oftalmológica previa a la intervención. Teniendo en cuenta estos detalles, pueden sometrse a la intervención incluso personas de edad avanzada.

Es importante ser realista a la hora de esperar resultados, de modo que, según sea el caso, deberá saber que puede no ser posible eliminar todos los pliegues de la piel de los párpados si son muchos y muy pronunciados. Aún así, la intervención le proporcionará una mejoría importante en el aspecto de los ojos y de la cara en general. Conviene que comente en detalle con la Dra. Prada lo que espera obtener con la intervención, para que ella le asesore sobre si es posible alcanzar ese objetivo, o sólo quedarse cerca.

Hay que tener en cuenta que ciertos problemas estéticos de la región periocular, como las patas de gallo, la caída de las cejas, etc., no se corrigen con la blefaroplastia sola, pero sí pueden tratarse mediante procedimientos médicos o quirúrgicos complementarios, a realizar durante la misma intervención o en otro momento, como la ciliopexia o elevación quirúrgica de las cejas, o bien la aplicación de bótox o toxina botulínica tipo A de uso cosmético. Contando con esto, es posible planear combinaciones de tratamientos ideales para su caso particular.

Si usted posee un estado general de salud adecuado, y la indicación es correcta, la blefaroplastia le proporcionará una gran mejora en el aspecto de su zona ocular y de su rostro en general.

Como en todos los casos en que se plantea una operación de cirugía estética, es esencial planificar adecuadamente la blefaroplastia. En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La visita informativa” podrá informarse de cómo se desarrolla el primer encuentro, en nuestro centro CMP de Sevilla, con la Dra. Prada, cirujana que realizará la intervención.

La doctora le preguntará qué es lo que no le agrada del aspecto de sus párpados, y si tiene algún tipo de síntoma o molestia en los ojos, como lagrimeo, irritaciones frecuentes, tendencia al ojo seco, etc., y también querrá saber cómo es su estado de salud en general, en cuanto a trastornos, alergias que padezca, tratamientos que esté haciendo, enfermedades propias de los ojos, uso de gafas o lentes de contacto, entre otros datos.

Ella realizará una exploración en la que valorará el exceso de piel existente, la presencia y situación de las bolsas de los párpados, el grado de tensión del párpado inferior, la altura de las cejas, etc. Si tiene hecho algún estudio oftalmológico reciente, conviene que lo lleve a la consulta para que la cirujana lo vea.

La Dra. Prada le informará sobre el tratamiento o conjunto de tratamientos más adecuados en su caso, y sobre los resultados que es previsible conseguir con ellos, así como las limitaciones que pueda haber para ello. Conviene que explique a la doctora sus aspiraciones respecto a la intervención, de forma que puedan ponerse de acuerdo sobre los objetivos a cumplir con ella, y que le consulte todas las dudas que se le planteen. Ella tratará de aclararlas de la forma más exhaustiva posible.

La cirujana le hará entrega de un documento de varias hojas que contiene su teléfono móvil personal, una descripción de la intervención y del postoperatorio, el consentimiento informado para la cirugía y las instrucciones pre y postoperatorias. También le dará un presupuesto escrito y, en caso de que así lo desee, le informará sobre nuestra financiación.

Como siempre que se realiza una intervención quirúrgica, es imprescindible hacerse unas pruebas preanestésicas como parte de la planificación preoperatoria.

Como esta cirugía se efectúa bajo anestesia local con sedación profunda, o bien con mascarilla laríngea, hay que permanecer en ayunas 6 horas antes de la intervención, tanto de comida como de bebida. Si fuma, será aconsejable que reduzca el consumo de tabaco lo máximo posible cierto tiempo antes y después de la intervención.

La blefaroplastia o corrección quirúrgica de los párpados y de las bolsas de los ojos es una intervención que precisa para su realización de un quirófano en una clínica dotada de los medios necesarios. Ha de ser efectuada por un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

En Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, contamos para su realización con las instalaciones de dos grandes clínicas privadas, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, y Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista, ambas consideradas dentro de los principales centros hospitalarios privados de Sevilla.

Esta intervención puede realizarse bajo anestesia local con sedación profunda, o bien con anestesia general con mascarilla laríngea. Es necesario permanecer unas horas en la clínica después de la intervención, pero generalmente no hace falta pasar la noche, salvo que la situación lo requiera o el/la paciente así lo desee. Por lo tanto, lo más habitual es el régimen de media estancia.

Si desea informarse con más detalle del proceso que tiene lugar desde el momento de la entrada en la clínica hasta su salida en dirección a su domicilio, puede consultar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” del menú desplegable superior.

Tanto si la intervención se realiza con anestesia local y sedación, como si es con mascarilla laríngea, una vez inducida la sedación o la anestesia se realiza una infiltración de la zona de los párpados a intervenir con anestesia local y un vasoconstrictor. Esto reduce temporalmente el riego sanguíneo en la zona y permite trabajar con comodidad.

En el párpado superior, la incisión sigue los pliegues naturales del mismo, de un extremo al otro, eliminándose una tira fusiforme de piel de ancho variable según la necesidad. Se revisa la bolsa grasa interna, situada junto a la raíz de la nariz, y se elimina parte de la misma si es necesario. La sutura de la piel se realiza mediante una intradérmica continua de hilo muy fino no reabsorbible, quedando los extremos por fuera de la piel. Esta sutura se retira en consulta a la semana de la intervención.

En el párpado inferior, si es necesario extirpar piel sobrante se realiza la incisión siguiendo una línea paralela por debajo de las raíces de las pestañas. Desde aquí se despega piel y músculo orbicular hasta descubrir las bolsas grasas del párpado inferior, que son tres, y se elimina la grasa excedente de las mismas. Se recorta una tira estrecha de piel sobrante y fibras musculares según la necesidad de cada caso. Generalmente, la extirpación de piel del párpado inferior es mucho menor que la del superior, y nunca debe ser excesiva, porque puede producirse ectropión. La sutura es intradérmica no reabsorbible, similar a la del párpado superior.

Si es necesario realizar una cantopexia o cantoplastia para mejorar la tensión del párpado inferior, estos procedimiento se hacen a través de la misma incisión de la blefaroplastia inferior, antes de suturar ésta. Si desea conocer más en detalle estos procedimientos, puede visitar la página “Términos clínicos > Cantopexia” desde el pie de esta página, baj el mapa.

En caso de haber bolsas en los párpados inferiores sin sobrante de piel, puede hacerse una blefaroplastia transconjuntival, es decir, abordar las bolsas adiposas por dentro del párpado, haciendo una pequeña incisión en la conjuntiva entre el párpado y el globo ocular. Esta incisión no necesita sutura, porque al devolver el párpado a su sitio los bordes quedan juntos y cicatrizan perfectamente. Los párpados se inflaman menos y el postoperatorio evoluciona más rápido, y además no queda cicatriz externa.

A continuación, si lo desea, puede ver un vídeo explicativo de la intervención. Le advertimos de que en nuestros vídeos se ven imágenes reales de intervenciones, no simulaciones ni animaciones. Debe tenerlo en cuenta si cree que pueden herir su sensibilidad.

Una vez terminada la intervención, y desde su paso a la Sala de Despertar, le aplicarán frío en la zona de los párpados, generalmente mediante hielo dentro de unas bolsas, colocadas sobre unas gasas para que el frío intenso no dañe la piel de la parte intervenida. Llevará puesta una pomada lubricante y protectora del globo ocular, por lo que es normal que vea borroso en los primeros momentos. La cama tendrá la cabecera levantada, para que no se congestione la cabeza y aumente la inflamación.

Es normal que aparezcan morados ya desde el primer momento, en los párpados y en torno a ellos, y bastante inflamación, por lo que no hay que asustarse de su aspecto, ya que evolucionarán rápidamente a la mejoría en pocos días. Las molestias de esta intervención suelen ser bastante moderadas, y de haberlas ceden con los calmantes que se prescriben como parte del tratamiento.

Podrá irse de alta a su domicilio al cabo de varias horas tras la intervención; generalmente no es necesario que pase la noche en la clínica.

Una vez en casa, como parte de los cuidados postoperatorios, conviene seguir aplicando frío en los ojos a ratos durante las primeras 24 horas, bien mediante unas gafas de relax refrigeradas, que venden en las tiendas de cosmética, o bien con ayuda de un truco casero pero eficaz, consistente en meter en bolsitas guisantes congelados, y ponerlos sobre los ojos por encima de gasas. Será conveniente que duerma con más de una almohada o con cojines para mantener la cabeza elevada, salvo que su cama sea articulada y la cabecera se pueda levantar. Se desaconseja que haga esfuerzos o que agache la cabeza, porque la circulación sanguínea en ésta se congestiona y pueden aparecer nuevos morados que antes no había.

Es normal notar, durante los primeros días de la recuperación, algo de visión borrosa, molestias en los ojos ante la luz intensa, lagrimeo o sensación de ojo seco, sobre todo al levantarse por las mañanas. Estos síntomas son debidos a la inflamación existente en los párpados. La cirujana seguirá atentamente la evolución del postoperatorio, y retirará los puntos en la consulta al cabo de una semana.

La inflamación y los morados van desapareciendo progresivamente en cuestión de días o pocas semanas. No es raro que aparezcan morados en las mejillas, más abajo de donde se ha realizado la operación. Es debido a que la fuerza de la gravedad hace que el morado descienda por los tejidos. Van cambiando de color y desapareciendo en poco tiempo.

Durante los primeros días podrá empezar a leer y a ver la televisión a medida que las molestias y la hipersensibilidad a la luz se lo permitan. Lo más práctico para salir a la calle es proveerse de unas grandes gafas de sol, que ocultarán el aspecto de los párpados y protegerán los ojos de la luz. Más adelante, una vez retirados los puntos, es conveniente empezar a aplicar crema de protección solar de SPF alto, especial para contorno de ojos, cuando se vaya a salir a la luz del sol. Hay algunas que combinan el protector solar con un maquillaje cubriente y espeso que disimula los morados.

Para la mayoría de las actividades laborales, será suficiente con que esté de baja unos 7-10 días, salvo que su trabajo implique esfuerzos, y en ese caso deberá extender la baja laboral un poco más, del orden de 3 semanas. Si utiliza lentes de contacto, puede que tenga que esperar un par de semanas para volver a usarlas, por la sensación inicial de sequedad en los ojos.

En muy poco tiempo, los párpados tendrán una apariencia casi normal, con lo que nadie notará que se ha realizado una intervención, aunque sí la mejoría estética que presentará el aspecto general de su rostro.

La piel de los párpados, al ser la más fina de todo el organismo, se inflama mucho en los momentos iniciales de la cirugía, pero en cambio cicatriza muy pronto y evoluciona muy rápidamente, de forma que al cabo de unos 10-15 días el aspecto de la cara es prácticamente normal, aunque se pueda apreciar, fijándose mucho, que los párpados están un poco más gruesos de lo normal, por la inflamación residual.

Las cicatrices siguen los pliegues naturales de la piel y maduran muy pronto, estando un tiempo algo rosadas, y después blancas como la piel circundante. Los párpados son la única zona del organismo donde se puede decir que las cicatrices prácticamente desaparecen, al ser tan finas y estar tan disimuladas.

Los resultados de la blefaroplastia no pueden llamarse exactamente permanentes, ya que la piel sigue su evolución normal a lo largo del tiempo, es decir, sigue envejeciendo, y pueden aparecer pliegues nuevos en ella. Pero sí son muy duraderos durante años, y la eliminación de las bolsas sí perdura indefinidamente. El rostro en general adquiere tras esta intervención un aire más vivaz, juvenil y descansado. Son cambios que las personas de su alrededor notarán, pero muchas no podrán descubrir a qué se deben. Por lo tanto, es una de las intervenciones más agradecidas de nuestra especialidad.

Blefaroplastia, antes y después:

  • Caso nº 1:

 

  • Caso nº 2:

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  • Caso nº 3:

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  • Caso nº 4:

  • Caso nº 5:

Otoplastia

Esta cirugía está indicada en niños o adultos de ambos sexos cuando sus orejas se encuentran más despegadas del cráneo de lo habitual, siendo prominentes cuando se observa a la persona de frente o de espaldas.

También puede corregirse mediante cirugía la macrotia, o tamaño excesivo de las orejas.

Asimismo, pueden darse alteraciones congénitas o traumáticas de las orejas, e incluso ausencia o pérdida de las mismas (oreja contraída, oreja en copa, microtia) , que requieren una cirugía reparadora más compleja que la aquí descrita.

Otro tipo de intervención, mucho más sencilla, y que se realiza también con anestesia local, es la lobuloplastia, o corrección de los lóbulos de las orejas rasgados por efecto del peso de los pendientes, o de un tirón de los mismos, en los agujeros de aquéllos.

La corrección de las orejas en asa o “de soplillo” es muy solicitada por niños/as y adolescentes en los que se añade, además del problema de estética, problemas psicológicos y de relación con los compañeros en los centros escolares que conlleva este problema.

Se recomienda a los padres observar el comportamiento del niño/a en relación a sus orejas prominentes; no se debe insistir en la cirugía hasta que el niño/a así lo desee. Aquellos niños/as que se encuentran a disgusto con sus orejas y quieren someterse a la cirugía, cooperan más durante la intervención, están más contentos/as con el resultado y son los pacientes ideales para la intervención.

Muchas personas, niños o adultos, pueden estar inseguros acerca del resultado de la auriculoplastia. La cirujana estética le explicará los resultados que pueden obtenerse en su caso.

Como toda intervención de cirugía estética, es importante una adecuada planificación de su auriculoplastia.

En la primera consulta, recibirá información sobre la intervención, y la cirujana realizará la historia clínica, evaluando la forma, tamaño y grado de despegamiento de las orejas, así como su simetría, y el estado general de salud. Si es usted el paciente, es importante que diga si padece alguna enfermedad importante, si es fumador/a, si toma alguna medicación, y si es alérgico/a a algún medicamento o producto. Si lo es su hijo/a, debe comunicar la misma información, así como la importancia que concede el niño/a al aspecto de sus orejas, y su relación con los compañeros de colegio.

También debe preguntar todo aquello que dude. La cirujana le explicará qué resultados pueden obtenerse y qué técnica quirúrgica es la más adecuada. Es importante que comunique a la cirujana cuáles son sus expectativas, para que pueda explicarle si pueden cumplirse o si hay limitaciones a las mismas. Se le explicarán las técnicas y el tipo de anestesia que se emplearán, y dónde se realizará la cirugía.

Asimismo, en la consulta se le informará sobre el coste de la intervención, y la forma de pago. La auriculoplastia con fines estéticos no está cubierta por la Seguridad Social ni por las compañías de seguros médicos privados excepto en casos en los que hay un trastorno psicológico asociado o cuando la deformidad es muy importante, y siempre y cuando sea durante la edad escolar. En los restantes casos se considera cirugía estética, y ha de realizarse de forma privada.

Se le darán instrucciones acerca de cómo prepararse para la cirugía. Es preciso realizar un estudio preoperatorio, que incluye un análisis de sangre y un electrocardiograma. No es preciso realizar radiografías, a menos que padezca alguna enfermedad que así lo requiera. Es importante que cuente con algún familiar o acompañante que pueda llevarle a casa cuando se le dé el alta, y que, en caso necesario, pueda ayudarle un par de días. En caso de realizarse la intervención con anestesia local, no tendrá que observar ayuno; si se hace con anestesia general, deberá cumplir con el ayuno prescrito de sólidos y líquidos, durante las 6 horas anteriores a la intervención.

Si fuma, es altamente recomendable que no lo haga durante el período que va de las 3 semanas antes a las 3 semanas después de la intervención. La nicotina del tabacocontrae los vasos sanguíneos, necesarios para una correcta cicatrización de los tejidos, y puede ser fuente de complicaciones postoperatorias.

La auriculoplastia se realiza en un quirófano, dentro de una clínica. Si se realiza con anestesia local, se hace en régimen ambulatorio, pudiendo irse de alta a su domicilio al terminar la cirugía. Si es con otro tipo de anestesia, tendrá que permanecer en la clínica unas horas tras esta cirugía estética de orejas.

El Centro Médico Prada utiliza las instalaciones del prestigioso Hospital Infanta Luisade Sevilla.

Si el paciente es un niño/a pequeño/a, se recomienda realizar la intervención bajo anestesia general. Para niños/as mayores y adultos, se emplea anestesia local asociada o no a sedación, de manera que esté despierto/a durante la cirugía, pero relajado/a.

La auriculoplastia suele durar unas 2 horas, aunque en casos complejos puede llevar más tiempo. La técnica empleada dependerá del problema concreto. Generalmente consiste en realizar una pequeña incisión en la parte posterior de la oreja para exponer el cartílago auricular. Después se esculpe el cartílago y se dobla hacia atrás; se pueden emplear puntos internos para mantener la nueva forma.

En ocasiones, puede ser necesario extirpar una parte del cartílago para obtener una oreja más natural. Por último se extirpa una cuña de piel de la parte posterior de la oreja, y se realiza una sutura intradérmica. La cicatriz resultante de la auriculoplastia queda disimulada detrás de las orejas.

Puede intervenirse sólo una oreja, si hay una asimetría y la otra oreja es de aspecto normal.

La mayoría de los pacientes, niños y adultos, se encuentran bien a las pocas horas de la cirugía estética, aunque, en caso de anestesia general, pueden tener que permanecer unas horas o una noche en la clínica, hasta que desaparezcan sus efectos.

Nada más finalizar la cirugía se coloca un vendaje alrededor de la cabeza, que no deberá tocarse ni mojarse hasta la primera cura, a los 3 o 4 días. A partir de ese momento, el vendaje se sustituye por una cinta de pelo o felpa, que hay que llevar tanto de día como de noche durante 3 semanas, quitándola sólo para la ducha. Las orejas pueden doler un poco desde unas horas después de la intervención, cuando desaparece el efecto de la anestesia local, y en los primeros días del postoperatorio.

Debe evitarse durante el primer mes cualquier actividad en la que puedan doblarse las orejas. La mayoría de los adultos vuelven al trabajo a los 5 días de la cirugía; los niños vuelven al colegio en unos 7 días, siempre y cuando tengan cuidado con las actividades físicas.

Los resultados de la operación suele ser permanentes, y el índice de complicaciones es muy bajo. Por lo tanto, se trata de una cirugía muy satisfactoria y de gran impacto en la estética de los pacientes.

La mayoría de los pacientes están muy satisfechos con los resultados de su auriculoplastia, y en el caso de los niños experimentan un cambio radical en su autoestima y en su relación con los compañeros de colegio. Siempre y cuando sus expectativas sean realistas, se encontrará feliz con el nuevo aspecto de sus orejas.

Auriculoplastia, antes y después:
  • Caso nº 1:
  • Caso nº 2:

Rinoplastia

¿Está descontento/a con la forma o el tamaño de su nariz? ¿Cree que no es proporcionada al resto de su cara? ¿Tiene usted la clásica nariz aguileña, con un abultamiento (giba o caballete) en la parte superior que se ve sobre todo de perfil? ¿La punta de su nariz mira hacia abajo?

Quizá es lo contrario: ¿Tiene una nariz demasiado pequeña, o bien el dorso, visto de perfil, está como hundido, con falta de volumen?

O bien: ¿Es la punta de su nariz lo que le preocupa? ¿Es demasiado ancha, con aspecto de bolita? ¿O tiene una forma diferente, pero no le agrada? ¿O es la base, las aletas de la nariz, las que son demasiado anchas? ¿O considera que su punta nasal es muy larga, y se proyecta mucho hacia adelante? ¿O bien es cortar y roma, y le gustaría que avanzara más? Como ve, las posibilidades y los casos son infinitos, porque no hay dos narices iguales.

Si su caso es alguno de los anteriores, la rinoplastia, o cirugía estética de la nariz, puede conseguir modificar la forma de la misma para que su aspecto sea más agradable y proporcionado al resto de sus facciones.

También puede ser que la forma de su nariz se haya alterado después de un traumatismo con fractura de la misma, de modo que puede estar desviada, lateralizada, etc., aunque hay personas que la tienen así desde siempre sin un golpe conocido previo. En esos casos, es frecuente que haya, además, obstrucción al paso del aire por uno o ambos orificios nasales, debido a que el tabique situado entre ambas fosas nasales puede estar doblado o curvado. En ese caso, estará indicada para corregir tanto el problema estético como el funcional una intervención algo más compleja denominada rinoseptoplastia, en la que se trata tanto la forma exterior de la nariz como las alteraciones del tabique nasal.

Como siempre que pensamos en una intervención de cirugía estética, un requisito básico y fundamental es encontrarse bien de salud. Esto quiere decir que, si padece algún trastorno, éste debe estar bien controlado y tratado por su médico correspondiente. Esto aplica también a la estabilidad mental y emocional.

Otro punto importante, especialmente para esta intervención en concreto, es que el/la paciente sea realista en cuanto al resultado que busca. Son muchas las personas que acuden a la consulta del/de la cirujano/a plástico/a con una fotografía en la mano, o bien de alguien famoso, o de algún amigo o familiar, y piden que le construyan una nariz como la de esa persona. Hay que tener en cuenta que muchos factores, como la estructura de la cara en general, la anatomía de los huesos y cartílagos nasales, el grosor y la elasticidad de la piel, etc., pueden no ser iguales que los de la persona que se muestra como modelo, por lo que es prácticamente imposible “calcar” una nariz. Todo intento de hacer exactamente eso está abocado a la decepción.

El/la paciente realista es el/la que observa detalles que no le gustan en su nariz y desea corregirlos, sabiendo que el resultado será una versión perfeccionada de su propia nariz, en armonía con su propio rostro. Aún así, hay alteraciones más fáciles de corregir que otras, y deberá prestar atención a las explicaciones que la cirujana le dará en consulta sobre lo que se puede hacer y lo que no.

La edad mínima para efectuar este tipo de cirugías es importante. Para realizar estas intervenciones, conviene esperar a que el/la paciente haya alcanzado una edad en la que el desarrollo de los huesos faciales, incluyendo los de la nariz, sea completo, ya que de lo contrario el crecimiento posterior del esqueleto nasal podría producir desviaciones o alteraciones difíciles de prever y evitar. Esta edad es a partir de los 14 o 15 años en las niñas, y algo más tarde en los niños. Por otra parte, está la cuestión de la madurez emocional, ya que debe ser la propia persona la que tome la decisión de operarse libre y meditadamente, sin indebidas influencias ni familiares ni las sociales tan típicas de la adolescencia.

La rinoplastia es una intervención quirúrgica de alto nivel y precisión, que requiere para su realización los medios y el quirófano que sólo puede ofrecer una clínica amplia y moderna.

En Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, llevamos a cabo nuestras intervenciones en dos clínicas consideradas dentro de los mejores centros sanitarios privados de Sevilla: el Hospital Infanta Luisa, en Triana, y Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista.

La duración de esta operación es muy variable, dependiendo de las alteraciones que presente cada nariz individual y de la técnica que se indique en cada caso. Como norma general, puede estar entre las dos y las tres horas. Se realiza bajo anestesia general, por lo que es preciso, durante el postoperatorio inmediato, permanecer ingresado/a en la clínica, normalmente hasta el día siguiente.

Para más detalles sobre cómo se desarrolla el período desde su entrada en la clínica hasta su alta a domicilio, puede visitar nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” del menú desplegable superior.

Como comentábamos en la página anterior, la duración habitual de la rinoplastia es de 2 a 3 horas, aunque en ocasiones, si el caso es complejo, puede ser más larga.

En la rinoplastia cerrada, se hacen las incisiones por dentro de los orificios de la nariz, de forma paralela al borde, y desde ahí se despega por dentro la piel del hueso y cartílago que hay bajo ella. La parte superior de la nariz, compuesta por los huesos propios nasales, se modifica mediante limado y unas incisiones laterales llamadas osteotomías, realizadas bajo la piel, y la parte inferior, cartilaginosa, se trabaja mediante eliminación de ciertas porciones de la misma y moldeado de otras, hasta conseguir la forma deseada. Si es necesario, es posible abordar el tabique nasal, despegando la piel que lo cubre, denominada mucosa, y moldeándolo también u obteniendo injertos del mismo.

Una vez terminado el trabajo, las incisiones se suturan mediante puntos sueltos reabsorbibles, que se caen solos y no hay que quitar. Se coloca en su lugar un taponamiento de ambas fosas nasales, que se mantiene durante 1-2 días, y sobre la nariz por fuera se da forma y fija una férula de escayola o de metal moldeable, sujeta por esparadrapo a la cara y cuyo fin es proteger los huesos propios nasales, que se han desplazado a su nueva posición y deben consolidarse, como si de una fractura se tratara. Esta férula ha de mantenerse en su lugar un mínimo de 10 días, que es el tiempo que tardan los huesos propios en “soldarse” y quedarse fijos en su lugar.

Si la rinoplastia es abierta, se empieza haciendo la mismas incisiones por dentro de los orificios nasales que en la cerrada, pero se unen en el centro mediante una pequeña incisión en la columela, o columna central entre ambos. Esta incisión se hace en forma de escalón o de V, para que la cicatriz después quede disimulada y no se vea como una raya. Acto seguido se levanta la piel de la punta de la nariz, de forma que quedan expuestos los cartílagos que forman el esqueleto de la misma, y pueden moldearse de forma mucho más precisa bajo visión directa. Por eso se elige esta técnica en casos de puntas nasales complejas y difíciles. La sutura de las incisiones en los orificios es igual que en la rinoplastia cerrada, y la de la columela se lleva a cabo mediante puntos muy finos no reabsorbibles, que se quitarán muy pronto para que no dejen marcas.

En algunas ocasiones es preciso utilizar injertos, es decir, fijar en distintos puntos del esqueleto nasal pequeñas piezas tomadas de tejidos del propio paciente, como cartílago o hueso, o bien piezas de materiales sintéticos especiales, como Medpor®.

El primer día tras la intervención, notará hinchazón morados en las mejillas y en los párpados, por cercanía a la zona intervenida. Es posible que tenga molestias en la nariz, pero serán muy moderadas y se calmarán fácilmente con los analgésicos que le administrarán en la clínica. Lo que sí será un poco más incómodo es el hecho de tener taponados los dos orificios de la nariz, por lo que tendrá que respirar por la boca, y es posible que tenga algún dolor de cabeza por sinusitis transitoria, ya que los tapones bloquean el vaciamiento de secreciones de los senos paranasales. Afortunadamente, el taponamiento nasal podrá quitarse muy pronto, ya al día siguiente de la cirugía, y podrá respirar mejor y o tendrá más cefalea. En cambio, la férula que llevará por encima habrá de mantenerse en su lugar durante 10 días para proteger los huesos nasales y evitar que se desplacen.

Durante esas primeras 24 horas, estará mejor incorporado/a con la cabeza elevada, sobre todo en la cama, ya que la cara se le congestionará menos. Es útil aplicar en la parte superior del rostro y los ojos, por encima del puente de la nariz, bolsas con hielo o un viejo truco, guisantes congelados, cuyo frío reduce la subida de la inflamación y aporta comodidad. Aún así, la inflamación y los moratones en los párpados irán aumentando durante los 2 o 3 primeros días, para después comenzar a remitir. Tendrá que tranquilizar a las personas que le/a rodean, ya que su aspecto desde fuera será peor que cómo se sentirá usted por dentro.

Cuando le retiren los tapones, es posible que manche un poco por los orificios de la nariz. No se preocupe, es normal y cede pronto. Conviene que evite sonarse fuerte la nariz durante la primera semana, ya que algunas costras podrían desprenderse y hacerle manchar de nuevo.

A lo largo de los siguientes días, la hinchazón y los morados irán desapareciendo poco a poco. De hecho, es normal que la férula que lleva puesta se afloje y “baile” un poco, pero debe procurar no tocarla ni moverla. Si precisa algún reajuste, se hará en consulta. Si la rinoplastia ha sido abierta y tiene unos pequeños puntos en la columela nasal, se le retirarán también en consulta a la semana de la intervención.

A los 10 días se retirará la férula, porque en ese momento los huesos estarán ya suficientemente consolidados en su nueva posición. De todas formas, no se confíe, porque la unión ósea sera aún frágil, por lo que deberá evitar golpes e impactos en la zona que podrían soltarla y desplazar los huesos de su posición, afectando al resultado final de la cirugía. En este momento podrá ver por primera vez el nuevo aspecto de su nariz, y le llamará la atención, sobre todo, que la parte superior, entre los ojos, estará muy ancha. Tranquilidad, que no se quedará así. Esto es efecto de la inflamación presente todavía, que irá desapareciendo poco a poco, aunque en este momento el aspecto de la nariz en general será lo suficientemente normal como para no llamar la atención de las personas que le/a vean. Eso quiere decir que estará ya en condiciones de volver a su trabajo o actividad habitual siempre que no implique grandes esfuerzos o el riesgo de golpes en la cara.

Tendrá que esperar varias semanas, o incluso de 1 a 2 meses, antes de volver a realizar deportes o actividades intensas como correr, nadar, juegos de balón o pelota, etc. Tampoco conviene que tome el sol en la nariz sin protección durante ese tiempo. Si usa gafas, apóyeselas con cuidado y suavemente en la nariz. La Dra. Prada hará el seguimiento de su recuperación postoperatoria mediante visitas sucesivas en consulta.

Hasta pasados de 6 meses a 1 año no se puede considerar que el resultado de una rinoplastia es definitivo, ya que hay un pequeño grado de inflamación que va desapareciendo poco a poco. Por lo tanto, es normal que durante ese tiempo note la nariz al tacto más dura de lo normal, e incluso acorchamiento o falta de sensibilidad en la punta, sobre todo si la rinoplastia ha sido abierta. Todo ello se irá normalizando poco a poco.

A pesar de la hinchazón y de los moratones iniciales que mostrará su rostro durante los primeros días, se irá animando cuando vea que todo esto va desapareciendo poco a poco después. A los 10-15 días, una vez retirada la férula, y a pesar de que aún habrá inflamación por desaparecer, su cara tendrá ya un aspecto prácticamente normal, y nadie notará que se ha sometido a una intervención.

No obstante, habrá de esperar varios meses hasta considerar que el resultado es definitivo. En la mayoría de los casos, hasta pasado un año no se puede tener la completa seguridad de que la inflamación y los cambios han terminado.

Si sus expectativas respecto a la intervención son realistas, es decir, es consciente de que obtendrá mejoras dentro de las características de su nariz natural y en armonía con su propio rostro, la intervención le proporcionará mucha satisfacción, ya que la nariz juega un importante papel dentro de la imagen y de la estética de la cara.

Rinooplastia, antes y después:

  • Caso nº 1:

 

Rinoplastia, antes y después

 

  • Caso nº 2:

Lifting Facial

¿Se nota usted arrugas en las mejillas, en el cuello o en la frente? ¿Sus mejillas han descendido, y nota cómo su caída marca los pliegues entre la nariz y la boca? ¿Observa cómo la línea de su mandíbula ha perdido definición, porque hay piel fláccida que desciende en ambos lados? ¿Nota cómo la piel de su cuello está floja, formando arrugas o bien rebordes como cuerdas verticales?

Si su respuesta es afirmativa a alguna o varias de estas preguntas, y desea mejorar estos problemas, puede ser candidato/a a un “lifting” o estiramiento facial. No obstante, hay soluciones alternativas para alguna de las citadas alteraciones que puede querer considerar, como el bótox o la infiltración de materiales de relleno como el ácido hialurónico en algunos casos.

Debe tener en cuenta que el “lifting” tensará la piel y eliminará arrugas, pero no hará desaparecer las marcas de superficie ni las irregularidades de pigmentación propias de la edad, que requieren tratamientos complementarios como el láser o los “peelings” químicos.

La edad óptima para someterse a un “lifting” facial es entre 40 y 60 años, aunque puede estar indicado tambien en personas de edad más avanzada con buen estado de salud y que conserven cierta elasticidad en la piel.

Es posible realizar un “lifting” frontal o de tercio medio e inferior de forma aislada, o bien ambos en la misma intervención. Y también pueden combinarse con otras intervenciones orientadas al rejuvenecimiento facial, como la blefaroplastia o cirugía estética de los párpados, la dermoabrasión para eliminar arrugas del labio superior, etc.

Si usted se plantea someterse a un “lifting” facial, lo fundamental es que su estado general de salud sea bueno. Eso quiere decir que no debe padecer enfermedades graves, y que, si tiene algún trastorno, debe estar bien tratado, estabilizado y controlado por su médico correspondiente, quien hará los ajustes correspondientes en el tratamiento, si es necesario, de cara a la intervención. Es buena idea hacerse un chequeo general de salud antes de someterse a esta cirugía, para asegurarse de que las condiciones son las ideales para ello.

Si desea saber más sobre los requisitos básicos que deben cumplir todos/as aquellos/as pacientes que desean someterse a una intervención de cirugía estética, puede consultar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > ¿Qué personas pueden intervenirse de cirugía estética?” a través del menú desplegable superior.

Hay ciertas enfermedades que incrementan los riesgos de esta operación, como son la hipertensión arterial, la diabetes, las enfermedades del corazón y las alteraciones de la coagulación, bien espontáneas o farmacológicas (como en los pacientes que siguen un tratamiento anticoagulante). El tabaco está absolutamente contraindicado, ya que afecta muy negativamente al riego sanguíneo de la piel de la cara y puede ser fuente de complicaciones, por lo que ha de suprimirse totalmente durante al menos tres semanas antes y después de la intervención.

Desde el punto de vista psicológico, debe poseer un grado de madurez y estabilidad suficientes como para ser realista y comprender que, aunque el “lifting” mejorará notablemente el aspecto de su cara, hay ciertas alteraciones que no podrá corregir del todo, como ciertas lesiones cutáneas o arrugas en ciertas zonas (como alrededor de la boca, etc.).

Otro hecho evidente, pero que algunas personas pueden llegar a olvidar, es que la intervención mejorará el aspecto de su rostro y le hará parecer más joven, pero no cambiará su edad biológica ni su estado general de salud, por lo que deberá seguirse cuidando de la forma apropiada a su edad real.

Como siempre que se planea una intervención de cirugía estética, es fundamental planificar adecuadamente su operación de estiramiento facial. En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La visita informativa” podrá encontrar información detallada sobre cómo transcurre el primer contacto con la cirujana en nuestro centro CMP de Sevilla. Aquí trataremos de esta visita en relación con el “lifting” facial.

Durante la primera visita en consulta con la Dra. Prada, cirujana plástica responsable de realizar la operación, podrá hablarle de su caso, de los aspectos de su rostro que no le satisfacen y de los resultados que espera conseguir con la cirugía. La doctora le preguntará también por su salud en general, el consumo de tabaco, las alergias que padezca o los tratamientos que esté realizando, con especial atención al uso de anticoagulantes o antiagregantes, ya que estos datos son muy importantes, especialmente para este tipo de intervención. Podrá consultar a la cirujana todas las dudas que tenga, y que ella tratará de aclarar de la forma más completa posible.

En la exploración física, la doctora evaluará la forma y el aspecto de su rostro y cuello y la calidad de su piel, y en función de esto le explicará con detalle qué tipo de técnica o grupo de técnicas quirúrgicas es el más apropiado para usted, y le informará extensamente sobre los mismos. Podrá decirle si es posible conseguir los resultados que usted busca, o si hay algún hecho que haga difícil poder lograrlos.

La doctora le entregará un documento informativo de varias páginas con información detallada sobre la cirugía, su número de móvil personal por si le surgen más dudas que desee consultar, las instrucciones para antes y después de la intervención, y el consentimiento informado. Le dará también un presupuesto por escrito, que incluye todos los conceptos salvo el estudio preanestésico y, si lo desea, le informará sobre nuestra financiación.

La Dra. Prada le explicará cómo y dónde realizarse el citado estudio preoperatorio, del que tratamos extensamente en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El estudio preanestésico”. Si decide en ese mismo momento realizarse la intervención con nosotros, puede hacerse la Historia Clínica y concretar la fecha y hora de la intervención. En caso contrario, puede hacerse esto en una nueva visita preoperatoria.También le explicará lo que debe hacer el día de la intervención, como acudir en ayunas de 6 horas, tanto de comida como de agua, antes de la cirugía, ya que se realiza bajo anestesia general. Y, por supuesto, prescindir totalmente del tabacodesde 3 semanas antes de la operación a 3 semanas después, requisito éste importantísimo para una buena evolución del postoperatorio de este tipo de intervención.

La intervención de “lifting” o estiramiento facial requiere una clínica con quirófano y con todos los medios necesarios, Sala de Despertar y hospitalización, y ha de ser realizada por un médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. En Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, utilizamos las instalaciones de dos clínicas privadas grandes y modernas, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista. La elección de una u otra para la intervención es del/de la paciente.

Esta operación tiene una duración de unas 4 o 5 horas, dependiendo de si se hace de una parte de la cara o de todas, y de si se realizan procedimientos complementarios, como la cirugía de párpados. Se realiza bajo anestesia general, o en ocasiones bajo anestesia local con sedación, y por tanto es necesario el ingreso postoperatorio, al principio en la Sala de Despertar, cuando se sale de quirófano, y después en una habitación de planta durante varias horas o incluso hasta el día siguiente. Se suelen dejar unos pequeños drenajes, que generalmente se pueden retirar al día siguiente de la intervención.

Para una información más detallada sobre el proceso que va desde su ingreso en la clínica hasta el alta a su domicilio, puede visitar nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” desde el menú desplegable superior, donde se describe con detalle el proceso desde su entrada hasta su salida de la clínica.

En esta página comentaremos la técnica del “lifting” facial clásico. Para información sobre el “mini-lifting” o “MACS-lift”, puede visitar nuestra página “Zonas corporales > Facial > Mini-lifting o MACS-lift” del menú desplegable superior. Se trata de una técnica de incisiones y despegamiento reducidos que se puede realizar en casos de personas algo más jóvenes, o de arrugas o flaccidez moderadas.

El “lifting” frontal se realiza mediante una incisión de la piel del cuero cabelludo denominada coronal, por detrás de la línea de inicio del pelo y en forma de diadema, cruzando de una sien a otra. Desde ahí se levanta la piel de la frente, llegando hasta los músculos que mueven las cejas, y que, si es necesario, se pueden debilitar para atenuar las arrugas de expresión del entrecejo. Se estira la piel para eliminar lo que sobra, que es una tira en el borde de la incisión, y se sutura en su lugar. La cicatriz queda oculta por el pelo, salvo en casos, generalmente de hombres, con calvicie o probabilidad de presentarla en el futuro, en los que hay que valorar cuidadosamente la realización de esta intervención.

Hay variantes de esta intervención que reducen la longitud de la cicatriz, sustituyendo la extirpación de la piel sobrante por un anclaje de la misma al cráneo con dispositivos especiales.

En los casos de personas con frente amplia, en que la línea del pelo comienza muy atrás, existe la posibilidad de situar la incisión justo en dicha línea, en vez de más atrás, para no aumentar aún más la amplitud de la frente al estirar la piel de la misma.

En el “lifting” de tercio medio e inferior facial, la incisión comienza en su parte superior dentro del pelo de la sien, para pasar justo por delante de la oreja siguiendo una línea anatómica, y después reodea el lóbulo de la oreja por su base, sigue por detrás de la oreja y se interna en el pelo de la parte posterior de la cabeza. Desde aquí se levanta la piel desde la parte lateral de la cara hasta el borde de la mandíbula y el cuello, y se trabaja tensando una capa de tejido situada bajo ella denominada SMAS (o “sistema músculo-aponeurótico superficial”), donde están englobados los músculos de la expresión facial. La piel se estira después, recortando una tira sobrante al lado de la incisión, y suturándola en su lugar. Se dejan pequeños drenajes tras las orejas, que se pueden retirar al día siguiente.

Para tensar adecuadamente las arrugas del cuello, puede ser necesaria una pequeña incisión adicional bajo el mentón, o una liposucción de la grasa de la papada.

Al terminar la intervención, se coloca un vendaje suave que no apriete mucho.

Después de la intervención puede tener algunas molestias en la cara y el cuello, aunque suelen ser bastante moderadas, y ceden fácilmente con los calmantes que se prescriben en el tratamiento. Es normal que haya zonas de piel insensibles y acorchadas, que irán recuperando la sensibilidad en cuestión de semanas. Por el contrario, algunas zonas de la cara y del pelo pueden presentar mayor sensibilidad de lo normal al roce.

La cabeza ha de mantenerse elevada durante los primeros días de la recuperación, para evitar que la cara se inflame mucho. También es útil para esto la aplicación de bolsas de hielo o compresas frías. Los drenajes pueden normalmente retirarse al día siguiente de la intervención, y los vendajes al cabo de 3 o 4 días. Es normal que haya morados en la piel, que poco a poco se van resolviendo, lo mismo que la inflamación, que desaparecerá del todo en unas semanas.

Los puntos, en caso de tener que retirarlos, se quitan a la semana, y los del cuero cabelludo a los 10-15 días. Es conveniente hacer reposo durante una semana, y evitar el ejercicio intenso o el calor excesivo durante dos o más semanas.

Es posible disimular los morados con maquillajes cubrientes especiales que se venden en farmacias. También es necesario utilizar protección solar de SPF máximo si se va a tomar el sol durante los primeros meses tras la cirugía.

Es imprescindible evitar totalmente el tabaco durante las tres primeras semanas del postoperatorio. Si no se hace así, hay peligro de que el riego sanguíneo que llega a la piel de la cara sea insuficiente, y haya problemas de cicatrización, lo que daría lugar a una cicatriz poco estética en la región facial.

La Dra. Prada seguirá estrechamente su evolución desde la primera cura hasta las revisiones a largo plazo, que tienen una duración de un año, valorando la evolución de la inflamación y de las cicatrices.

Las cicatrices del “lifting” facial, aunque son extensas, están diseñadas para quedar perfectamente disimuladas dentro del pelo y siguiendo las líneas y pliegues anatómicos de la cara. No obstante, durante las primeras semanas o meses presentan un tono rosado que se irá perdiendo poco a poco después, de modo que el color definitivo de las mismas será igual que el del resto de la piel, y será muy difícil distinguirlas si la cicatrización de la persona es correcta.

La inflamación va igualmente desapareciendo, lo mismo que los morados, si bien durante unos meses la piel de la zona intervenida puede estar algo seca, y el pelo del cuero cabelludo en la vecindad de las incisiones algo fino.

Esta intervención produce un efecto general de rejuvenecimiento de la cara que es muy duradero, pero no se puede considerar permanente, ya que el proceso de envejecimiento de los tejidos sigue su curso a lo largo del tiempo, y puede ser necesario, al cabo de un cierto número de años, someterse de nuevo a la intervención si se quiere mantener el aspecto joven del principio.

Si tiene en cuenta este hecho, los resultados de esta intervención le serán satisfactorios y podrá disfrutar de una imagen de su rostro rejuvenecida y mejorada.

Aumento de Pecho

Quizá tenga alguno de estos problemas. Veamos:

¿Se ve el pecho pequeño? ¿Le gustaría tenerlo mayor, más relleno, más proporcionado a su cuerpo?

Cuando va a comprarse ropa, ¿no encuentra prendas de su talla que le queden bien porque la zona del pecho se queda vacía y sin llenar?. O bien, ¿tiene que utilizar siempre sujetadores de relleno para encontrarse a gusto?

Cuando va a la playa en verano, ¿se nota la copa del bikini vacía? ¿Es un bikini de ésos de relleno, que no se secan nunca?

¿Se encuentra incómoda en situaciones íntimas, por estar demasiado pendiente del aspecto de sus senos?

¿Le gustaría tener un escote más relleno y bonito, con el pecho más junto?

O bien:

¿Ha estado embarazada, una o varias veces, y el pecho, aunque ha crecido durante el embarazo, después se ha “encogido”, puede que hasta llegar a ser más pequeño que antes?

¿Se le ha quedado caído incluso, o más bien vacío por la parte de arriba?

¿Ha perdido mucho peso, y el pecho se le ha vaciado?

O tal vez:

Cuando desarrolló en la pubertad, ¿le creció una mama mucho más que la otra, de manera que se le nota hasta con la ropa?

¿Es incluso diferente la forma de una mama que la de la otra?

O ¿le salieron las mamas con forma un poco extraña, puntiagudas o cónicas, con poco volumen, el surco de debajo muy alto, incluso con areolas desproporcionadamente grandes y abultadas? A esto se le llama mamas tuberosas.

E incluso, ¿tiene atrofiado el desarrollo de la mama de un lado, y hasta del músculo pectoral que hay debajo? En este caso, seguramente ya le habrán diagnosticado un síndrome de Poland.

Por otra parte, puede que haya sido intervenida por un tumor en la mama, y haya habido que extirparle toda o parte de la misma, y desee ver reconstruida la mama afectada.

O es posible que el suyo sea un caso muy diferente:  ¿nació con cuerpo de hombre, pero sintiéndose mujer, y aspira a transformar su cuerpo lo máximo posible para que esté en armonía con su sentimiento de identidad?

Si se ve reflejada en alguna, o varias, de estas situaciones, una intervención de aumento de pecho puede ser la solución de su caso, sola, o en ocasiones combinada algún otro procedimiento que pueda estar indicado.

En las siguientes páginas vamos a hablar de ello en detalle.

Las prótesis o implantes de mama son productos médicos fabricados exclusivamente para este fin, que son similares a bolsas rellenas, por lo que tienen una cubierta externa y un contenido de composición variable, ya que existen diversos tipos de prótesis. Las más utilizadas, con diferencia, hoy día son las de silicona con contenido de gel de silicona.

La cubierta suele en casi todos los casos estar fabricada de silicona en múltiples capas, lo que le otorga elasticidad y gran resistencia a la compresión. Por eso los implantes se pueden “estrujar” para introducirlos por incisiones pequeñas sin que se rompan. Y significa también que, una vez puestas, la portadora puede apoyarse sobre sus prótesis, dormir boca abajo y realizar cualquier actividad física razonable sin miedo a que sus implantes se dañen.

Sin embargo, la cubierta sí se puede pinchar, cosa que puede suceder en caso de una herida penetrante, como durante un accidente o agresión, o por algún procedimiento médico de punción si no está correctamente realizado. Teóricamente, también podría pincharse durante la intervención, en la fase de sutura, pero esto es un riesgo muy remoto dada la habilidad que los cirujanos emplean, y además es difícil que pueda pasar desapercibido si ocurre.

Veamos las distintas clases de implantes de mama:

  • Tipos de prótesis mamarias según el contenido:
    • De gel de silicona. El más habitual. El relleno consiste en una gelatina fabricada a base de silicona, que se introduce en el implante durante el proceso de fabricación, quedando el punto de introducción cerrado después mediante un parche de cubierta termosellado o adherido químicamente, dependiendo del fabricante. Hoy en día, todas las buenas empresas fabricantes crean su gel cohesivo, es decir, con una viscosidad tal que, en caso de rotura de la cubierta, el relleno permanece en el interior de las prótesis sin salirse, lo cual es un factor de seguridad muy importante.  Hay distintos grados de cohesividad, que se traducen en una mayor o menor dureza del implante, dentro de que el objetivo siempre es que, una vez colocado, no pueda distinguirse al tacto la mama con prótesis de una sin ella.
    • De suero fisiológico (es decir, agua estéril con sal). Consisten en una cubierta vacía de silicona que, en quirófano, una vez colocada en su sitio, se rellena de líquido mediante una válvula hasta alcanzar su tamaño. Tras esto, el tubo introductor del suero se retira, y un mecanismo hace que la válvula quede sellada. Son hoy en día menos utilizadas, ya que en algunos casos, si el sellado falla, pueden perder líquido a través de la válvula y vaciarse espontáneamente.  Nosotros no las empleamos.
    • Existen otros tipos de relleno que se emplearon en épocas pasadas, y que dejaron de fabricarse por ocasionar trastornos incluso para la salud, como el aceite de soja, el hidrogel, etc.
  • Tipos de prótesis mamarias en cuanto a la textura, o superficie de la cubierta:
    • De superficie lisa. Fueron las primeras que se fabricaron, pero hoy en día están casi en desuso porque tienen una incidencia relativamente alta de contractura capsular.
    • De superficie rugosa o texturizada. Son las que emplean en la actualidad la mayoría de los cirujanos, debido a que la contractura capsular se ha vuelto mucho menos frecuente gracias a ellas. Existen distintos grados de texturizado según la marca del fabricante. En nuestra experiencia, las de texturizado fino (marca Mentor®, por ejemplo) son las más recomendables.
    • De poliuretano. En realidad, la cubierta es de silicona, sólo que va envuelta por una capa de este material. Se usan poco. Se fabrican, en teoría, para prevenir la contractura capsular, ya que este material parece impedir la formación de la cápsula protésica, tema que tratamos en el apartado “Preguntas frecuentes > Aumento de pecho”.
  • Tipos de prótesis mamarias según la forma:
    • Prótesis redondas. Tienen una base plana, que va dispuesta en la parte profunda, frente a la pared del tórax, y una cúpula simétrica en todos sus ejes.
    • Prótesis en forma de gota o anatómicas, con una base igualmente plana y una cúpula asimétrica según el eje. Suelen reservarse para casos de aumento de pecho con ausencia casi total de glándula, ya que rellenan más la parte inferior de la mama que la superior.

Las prótesis vienen en varios tamaños y proyecciones, y en nuestro centro de Sevilla es la Dra. Prada, la cirujana, quien valorará durante la visita preoperatoria su caso particular y decidirá con usted el modelo de implante más adecuado a sus necesidades y al resultado deseado.

En cuanto a la duración, hoy en día no hay necesidad de cambiar las prótesis de silicona, siempre que no presenten alteraciones, si bien se recomienda, sobre todo a partir de los cinco años tras la intervención, realizar un seguimiento de los implantes mediante mamografía ecografía mamaria cada dos años aproximadamente.  En el caso de que en alguna de estas pruebas surgiera la sospecha de una posible alteración en las prótesis, la técnica diagnóstica más sensible y específica para valorar el estado de los implantes es la resonancia nuclear magnética (RNM).

Como en toda intervención de cirugía estética, su operación de aumento de pecho requiere una cuidadosa planificación paso a paso.

En la primera visita a nuestro centro CMP en Sevilla la atenderá la Dra. Prada, cirujana plástica a cargo de la intervención.

A la vista de su caso particular, le explicará qué opciones existen para conseguir el resultado que desea. Le preguntará sobre su salud en general y sobre antecedentes importantes que puedan influir en la cirugía, como enfermedades padecidas, alergias o tratamientos que esté realizando. Realizará una exploración física en la que valorará, además de la forma y del volumen, la simetría de sus mamas, la calidad de la piel, si existe o no caída, las características de la areola y del pezón, además de su altura, peso y anchura de tórax.

La doctora procederá a hablarle sobre los distintos pasos del procedimiento o combinación de ellos que sean más idóneos para usted. Podrá plantearle todas sus dudas, para que ella se las aclare. Le dará un documento de información específico de esta operación, para que lo lleve a casa y lo lea con tranquilidad, en el que va incluido el consentimiento informado, así como las instrucciones para los períodos pre y postoperatorio.

También le dará un presupuesto escrito, y le hablará de las distintas formas de pago.

En el caso del aumento de pecho, sólo está cubierto por la sanidad pública y por los seguros sanitarios privados en caso de reconstrucción de la mama tras una mastectomía (extirpación por tumor) o en casos que puedan considerarse malformaciones congénitas (como el síndrome de Poland, etc.).

Si decide concretar la intervención en ese momento, o bien más adelante en una visita preoperatoria, se realizará la Historia Clínica, en la que se anotarán todos los datos pertinentes. Se fijará la fecha, hora y lugar de la intervención, y se le recomendará la realización de un estudio preanestésico. La doctora le dirá el modelo y talla del sujetador que tendrá que comprar y llevar a la clínica el día de la intervención.

Le informará de que deberá acudir ese día en ayunas desde 6 horas antes de la hora prevista para la cirugía, no pudiendo comer ni beber en ese período. Y de que debe evitar el tabaco en lo posible, ya que puede comprometer la cicatrización.

Para la operación de aumento de pecho, en Centro Médico Prada, CMP, utilizamos las instalaciones de dos grandes clínicas privadas de Sevilla, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista.  Se trata de dos centros amplios, modernos y avanzados que cuentan con los medios necesarios para realizar intervenciones quirúrgicas de todo tipo con total seguridad. La elección de una u otra es de la paciente.

Este tipo de intervención debe realizarse en quirófano, con todas las garantías, y por un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

En prácticamente todos los casos llevamos a cabo la cirugía de mamas con anestesia general, específicamente mediante mascarilla laríngea.  Aunque es posible la colocación de implantes mamarios con anestesia local y sedación, y de hecho lo hacen así muchos cirujanos, creemos que la anestesia general ofrece más garantías de comodidad, tanto para la paciente como para el trabajo del equipo quirúrgico y, aunque muchos no lo crean, también de seguridad.

Para este tipo de intervención, en la que no dejamos drenajes, es suficiente un ingreso de media estancia en la clínica,  ya que, si lo desea y se encuentra bien de estado general, puede irse a casa al final del día sin tener que pasar la noche en la clínica. No obstante, si no es así puede quedarse a dormir en la clínica, y el alta sería al día siguiente.

Abordamos estos temas más en profundidad en la página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” desde el menú desplegable superior, donde se describe con detalle el proceso desde que entra en la clínica hasta que se va de alta a su domicilio.

La operación de cirugía estética para el aumento del pecho mediante la colocación de prótesis o implantes mamarios es una de las intervenciones más solicitadas en nuestro campo porque consigue espectaculares resultados con una cicatriz mínima, de 3 o 4 centímetros, y casi imperceptible, siempre que no haya que realizar procedimientos adicionales y que la cicatrización de la paciente sea favorable.

Se trata de una intervención con muchas variantes en cuanto a técnica. Si desea información en detalle sobre ellas, puede encontrarla en nuestra sección “Preguntas frecuentes > Aumento de pecho”, simplemente siguiendo los enlaces correspondientes. Veamos un resumen:

  • En cuanto a la colocación de la incisión en la piel (y posterior cicatriz):
  • Incisión periareolar inferior. La cicatriz queda situada en el borde inferior de la areola del pezón. Es nuestra preferida.
  • Incisión inframamaria. Se hace en el surco bajo el pecho.
  • Incisión en la axila. Nosotros no la empleamos.
  • En cuanto a la creación del “bolsillo” o espacio donde irá alojada la prótesis:

  • Colocación subglandular. La prótesis queda situada entre la glándula mamaria y el músculo pectoral que hay debajo.
  • Colocación submuscular o subpectoral. El implante queda por debajo tanto de la glándula como del músculo pectoral. Existen dos variantes:
  • Plano completamente submuscular. La prótesis queda casi totalmente cubierta de músculo, salvo en un pequeño ojal central (ver dibujo). Es la que nosotros empleamos.
  • Plano parcialmente submuscular o dual. 
  • Plano subfascial. La prótesis queda cubierta por la glándula y por la fascia del músculo pectoral.
  • En cuanto a los tipos de implantes, los tratamos ampliamente en la página “Cirugía > Aumento de pecho > ¿Qué tipos de prótesis hay?”.

Según la técnica que empleamos en CMP de Sevilla, una vez inducida la anestesia se realiza la incisión en la piel y se avanza a través del tejido glandular hasta llegar a la fascia del músculo pectoral, a través de la cual se aprecian las fibras musculares oblicuas. Se separan éstas creando un pequeño ojal, y se despega el músculo pectoral de las estructuras que hay debajo, creando un espacio o “bolsillo” para la colocación del implante.

Este bolsillo llega desde el interior hasta un nivel inferior al surco existente debajo de las mamas, ya que es muy importante que la prótesis quede centrada: si no, se vería demasiado alta. Por lo tanto, después de la operación los surcos submamarios no estarán en el sitio en que estaban antes, sino más bajos, correspondiendo al nuevo volumen de los pechos, y así es como tiene que ser.

Una vez revisado el espacio y colocada la prótesis en su lugar, se realiza una sutura de la incisión que consiste en varias capas de puntos de hilo reabsorbible, es decir, que el organismo disuelve con el tiempo. La última de ellas es una sutura intradérmica, también reabsorbible, que mantiene juntos los bordes de la piel sin puntos externos, de modo que no habrá marcas de éstos ni será necesario quitar sutura alguna.

En esta intervención no dejamos drenajes, porque consideramos que su uso podría provocar contaminación bacteriana de los implantes, que deseamos evitar a toda costa. Colocamos apósitos de gasa y esparadrapo quirúrgico, y finalmente el sujetador indicado en consulta.

La duración media de la intervención, incluyendo la inducción y la salida de la anestesia, suele ser menor de 2 horas.

Cuando se despierte de la operación, notará algo de tirantez en el pecho, ya que los tejidos (piel y músculo) no están “acostumbrados” a ese volumen, y necesitan un tiempo para ir dándose de sí y adaptarse a su nueva posición. Y le resultará molesto mover los brazos, sobre todo si se trata de apoyarse sobre ellos o hacer fuerza.

Se encontrará adomilada y con frío al salir de quirófano, pero después de un rato en la Sala de Despertar estará más recuperada y en condiciones de pasar a la planta.

Después de unas horas, seguirá teniendo molestias en las mamas, pero se encontrará más despierta y en condiciones de caminar. Algunas personas pueden sentir náuseas (lo que conocemos en Andalucía como “fatiga”) en el postoperatorio inmediato por efecto de los fármacos anestésicos, pero se administra una medicación para combatir esta sensación, así como analgésicos y un antibiótico.

Si desea saber más sobre estos aspectos del postoperatorio en general puede visitar nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El postoperatorio” del menú desplegable superior.

Las molestias de los primeros días de recuperación tras el aumento de pecho varían mucho de una paciente a otra, dependiendo del tipo de tejidos y del umbral al dolor de cada una, pero en general todas coinciden en que los tres o cuatro primeros días son los más molestos. En ellos podrá entrar, salir, mover las manos de codo para abajo con normalidad, pero tendrá dificultades para coger pesos o levantar los brazos por encima de los hombros, cosa que notará que va mejorando de un día para otro. Los analgésicos y el relajante muscular que, junto con un antibiótico, forman parte del tratamiento en domicilio, le ayudarán a sentirse lo mejor posible en este período. También ayuda dormir con la cama un poco elevada o con varias almohadas.

Todas las pacientes coinciden en que notan mucho alivio tras la primera cura en consulta, cuando se retiran los vendajes. En CMP de Sevilla esta visita tiene lugar a los tres días de la intervención. La Dra. Prada la atenderá personalmente y le retirará los esparadrapos y gasas, y a partir de este momento sólo se coloca una gasa protectora suelta sobre la incisión, mantenida en su sitio con el sujetador sin aros. A partir de ahora podrá ducharse y mojarse el pecho, secándolo después muy bien y aplicando un antiséptico y gasas limpias.

Se recomienda que lleve el sujetador inicial sin aros día y noche durante el primer mes tras la cirugía, quitándolo, eso sí, para la ducha. Hay pacientes que encuentran más práctico tener un par de sujetadores para írselos cambiando.

A partir del mes se podrá plantear comprarse sujetadores de aro y dormir sin ninguno. El motivo de no usar aros es que son rígidos, y los primeros días pueden dar molestias en el pecho, que está sensible tras la cirugía. Además, la forma de las mamas va cambiando con el paso de los días, ya que van redondeándose y juntándose, por lo que es posible que no elija bien el modelo y talla de sujetador de aros si lo compra demasiado pronto, de modo que después puede resultarle incómodo y no servirle.

En cuanto a las actividades que se pueden hacer a lo largo del postoperatorio, daremos una pauta promedio, de cara a estimar el tiempo necesario de baja laboral, aunque insistimos en que este ritmo de recuperación varía de unas pacientes a otras, de modo que cada una verá por sí misma lo que está en condiciones de hacer en cada momento:

  • A la semana, podrá hacer actividades con las manos que no requieran mucho esfuerzo de brazos, como manejar un ordenador, etc. No se recomienda ir a trabajar antes, aunque su trabajo no implique esfuerzos, porque es posible que esté molesta y le cueste trabajo concentrarse.
  • A las dos semanas, podrá coger el coche. No es una actividad de mucho esfuerzo de brazos, pero alguno sí se hace al mover el volante y cambiar de marcha.
  • A las tres semanas podrá hacer ya casi de todo, salvo ejercicio físico intenso.
  • Sobre los dos meses estará en condiciones de reanudar su actividad deportiva al completo, si es que la practica, con normalidad. Sí puede ir incorporando algunos ejercicios antes, para no perder la forma: caminar tranquilamente, bicicleta suave, etc.

Respecto a la apariencia de los pechos después de la intervención, observará, como comentábamos más arriba, que están altos y separados al principio, además de algo inflamados. No se preocupe, porque irá viendo los cambios día a día, y sobre el mes ya tendrán un aspecto casi normal, aunque después irán variando todavía algo poco a poco, de manera que no se podrá considerar que su aspecto es el definitivo hasta pasados los seis meses, y en algunos casos más.

Puede haber morados en la piel de las mamas, sobre todo en la parte baja de los costados, y a veces en la zona del esternón. Cambian de color y van desapareciendo en pocos días.

También es normal que haya dureza al tacto de los pechos, debido a la tirantez inicial de los tejidos. Va desapareciendo poco a poco. No hay que confundir esta dureza inicial con la de una contractura capsular, ya que en estos momentos aún no se ha formado la cápsula protésica. Los indicios de que pueda haber contractura capsular son unos pechos que siguen duros tras el paso de los meses, o que se endurecen de nuevo después de haberse puesto blandos. Para disminuir el riesgo de que aparezca este problema, se recomienda coger la costumbre, a partir de las tres semanas de postoperatorio, de mover en redondo los pechos unas cuantas veces todos los días, lo que se conoce como “los masajes” (es decir, no hay que ir a ningún establecimiento a dárselos, sino que se lo hace una en casa). Esto es en el caso de que las prótesis sean redondas, ya que los masajes se desaconsejan con las anatómicas, que se pueden girar y descolocar.

Es buena costumbre realizarse los masajes a diario de forma continuada. Además de prevenir la contractura capsular, ayudan a que desde el principio el pecho se ablande antes y adopte pronto su aspecto definitivo y natural.

Tampoco hay que confundir la dureza de las mamas en el postoperatorio reciente que aparece por contracción refleja del músculo pectoral, cosa que ocurre a veces tras algún movimiento brusco o excesivo. Se reconoce porque, aunque el pecho afectado molesta y se pone más duro, es sólo durante un rato, y luego se pone blando de nuevo.

La sutura es intradérmica reabsorbible, por lo que no es necesario quitar puntos. La cicatriz, al cabo de unas semanas, adquiere un tono rojizo por el proceso de cicatrización, que suele durar varios meses y luego ir desapareciendo. Las incisiones periareolares son bastante favorables de cara a la cicatrización, puesto que la piel de esa zona es fina. Esto se traduce en que la maduración es más rápida que en otros puntos, y la cicatriz suele quedar más discreta y disimulada.

No hay que olvidar la protección solar máxima en las cicatrices si se van a exponer al sol antes de que maduren por completo.  Se recomienda aplicar la crema protectora incluso bajo la tela del bañador o bikini.

Algunas pacientes notan zonas de la piel del pecho acorchadas, sin sensibilidad. Puede ser en la areola, pero lo más común es que ocurra en la parte baja y lateral del pecho. Se recupera con el tiempo, aunque el proceso es más lento que los otros cambios, y a veces tarda meses. Es común que la recuperación de la sensibilidad pase por una fase en que las fibrillas nerviosas empiezan a funcionar, pero aún no lo hacen bien, así que se empiezan a notar “hormiguillos” o pinchazos en la zona, o a veces una sensibilidad al roce excesiva. Es un período transitorio, previo a la recuperación de la sensibilidad normal, por lo que la aparición de estas sensaciones anómalas, denominadas parestesias, es, en realidad, una buena noticia.

La operación para aumentar el tamaño del pecho mediante prótesis o implantes es una de las más solicitadas y agradecidas en cirugía estética, ya que con una pequeña cicatriz casi imperceptible se consigue un cambio importante en el aspecto de los senos, e indirectamente de la silueta entera de la paciente.

Este cambio en el aspecto físico conlleva, en muchos casos, un cambio muy favorable en cómo se ve la mujer a sí misma, en su imagen corporal y en su autoestima.

Hay que saber que cada paciente tiene sus propias características y proporciones anatómicas, tanto del cuerpo como de las mamas, lo que quiere decir que no hay dos resultados iguales. En ocasiones existe una pequeña diferencia de forma y/o volumen entre ambos pechos antes de la cirugía, y esto también repercute en el resultado final, aunque el objetivo es igualarlos lo máximo posible.

En ocasiones, en pacientes muy delgadas, pueden palparse o incluso verse pliegues en los implantes. Esto es mucho menos frecuente en los casos de aumento en que las prótesis van colocadas en el plano completamente submuscular, que es la técnica que nos gusta emplear en nuestro centro CMP de Sevilla.

Los últimos avances en la fabricación de productos médicos como los implantes mamarios dan como resultado prótesis cada vez más perfeccionadas, de mejor calidad y con mayor previsión de duración. Ejemplos de ello son la cohesividad del gel interior, las cubiertas texturizadas ultrarresistentes y una gama de perfiles y tamaños cada vez mayor para adaptarse a las necesidades de cada paciente individual.

Por lo tanto, en la actualidad ya no se habla de “caducidad” de los implantes. Solamente se precisa una vigilancia periódica del estado de las prótesis a lo largo de los años, mediante mamografía ecografía mamaria. Si las imágenes son normales y no hay síntomas que hagan pensar en alteración alguna, las prótesis pueden permanecer en el cuerpo de forma indefinida.

 

  • Caso nº 1:

  • Caso nº 2:

Elevación de Mamas

Permítanos que le planteemos unas preguntas sobre su caso particular:

¿Tiene su pecho aspecto alargado, y muy bajo cuando se quita el sujetador? ¿Se ha ido poniendo así lentamente, con el paso del tiempo, o bien después de los embarazos o de dar el pecho a los niños? ¿O ha sido a raíz de perder una cantidad importante de peso, y los senos se le han vaciado a la vez que el resto del cuerpo ha perdido volumen?

¿Tiene facilidad para que le salgan estrías? De hecho, ¿puede verse estrías radiales en el pecho, que en la parte del escote hacen como pliegues verticales, sobre todo cuando se inclina hacia adelante?

¿Tiene el escote vacío? O bien ¿se le queda la piel floja cuando se recoge el pecho con el sujetador?

¿Tienen sus areolas tamaño grande o forma alargada verticalmente?

Si su respuesta es afirmativa a la mayor parte de estas preguntas, probablemente tiene un ptosis mamaria, o lo que comúnmente se conoce como pecho caído. En ese caso, la mastopexia o cirugía estética para la elevación o reafirmación del pecho puede estar indicada para usted.

¿El volumen de su pecho es más bien escaso o, aunque entre dentro de lo normal, no le importaría tener un poco más? En ese caso puede ser candidata a una mastopexia con aumento, procedimiento en el que se combina la elevación mamaria con la colocación de unas prótesis o implantes. Puede encontrar más información sobre esta técnica en nuestra sección “Zonas corporales > Mama > Aumento de pecho con elevación y reafirmación mamaria” del menú desplegable superior.

Por el contrario, ¿sus senos tienen más volumen del que desearía, y además están caídos? Si es así, necesitará una intervención de reducción de senos o mamoplastia de reducción, en que, aparte de reducir el volumen de las mamas, también se elevan y reafirman. La información sobre esta técnica está en la sección “Cirugía > Reducción de mamas” del citado menú.

Por fin, sin considera que lo mejor para usted es una elevación y reafirmación del pecho manteniendo el mismo volumen que ya tiene, en las siguientes páginas entraremos en detalle sobre la mastopexia pura.

El requisito principal para someterse a una mastopexia, como para cualquier otra intervención de cirugía estética, es un buen estado de salud física y mental. Si padece algún trastorno, debe estar apropiadamente controlado y tratado por su médico correspondiente.

Si desea más información sobre las condiciones que debe cumplir todo/a aquel/la paciente que tiene intención de someterse a una intervención de cirugía estética, puede visitar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > ¿Qué personas pueden intervenirse de cirugía estética?” del menú desplegable superior.

En el caso de la cirugía de reafirmación del pecho, es fundamental que comprenda bien toda la información que se le dará tanto en estas páginas como en consulta con la cirujana. Ha de saber que, aunque el cambio en el aspecto del pecho tras la intervención será muy llamativo, éste puede caer de nuevo en el futuro si se da un nuevo embarazo o una variación importante de peso, o si no se cuida bien las mamas con una buena hidratación de la piel y con el uso de buenos sujetadores.

Como siempre que se plantea realizar una intervención de cirugía estética, es esencial planificarla adecuadamente. En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La visita informativa” podrá conocer cómo se desarrolla el primer encuentro con la cirujana en nuestro centro CMP de Sevilla.

La Dra. Prada querrá saber cuál es su problema concreto, cómo surgió y hace cuánto tiempo, cómo es su estado de salud en general, si ha padecido enfermedades o alergias, si fuma o está realizando algún tratamiento, etc.

Tras una valoración de la forma y tamaño de sus mamas y de su tórax, la doctora le planteará la técnica quirúrgica más adecuada para usted, y se la explicará detalladamente. Podrá consultarle todas las dudas que le surjan, y que ella tratará de aclarar de la forma más completa posible.

La cirujana le dará un documento de varias hojas que contiene su teléfono móvil personal, explicaciones sobre la intervención y su postoperatorio, el consentimiento informado para la cirugía y las instrucciones pre y postoperatorias. También le dará un presupuesto por escrito.

Como siempre que hay que someterse a una intervención quirúrgica, es necesario hacerse unas pruebas preanestésicas. Además, en este caso, al igual que en la reducción de mamas, en que la técnica es muy parecida, tendrá que comprar un sujetador sin aros y llevarlo a la clínica el día de la intervención.

Como esta cirugía se practica bajo anestesia general, hay que mantenerse en ayunas 6 horas antes de la intervención, sin comer ni beber nada en ese tiempo.

En esta operación es importantísimo que reduzca al máximo el consumo de tabaco durante tres semanas antes y después de la intervención, dado el efecto tan negativo que la nicotina tiene sobre el flujo sanguíneo a los tejidos, especialmente arriesgado en lo que a la areola del pezón se refiere.

La operación para la elevación o reafirmación del pecho, conocida técnicamente como mastopexia, es una cirugía de alto nivel, al igual que las restantes intervenciones de estética en las mamas, y como tal debe realizarse en quirófano en una clínica con todos los medios necesarios, y solamente por un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

En Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, realizamos esta intervención en las instalaciones de dos clínicas grandes y con medios modernos, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista, ambas consideradas entre las mejores clínicas privadas de Sevilla.

El promedio de duración de este procedimiento es de unas dos horas y media. Se realiza bajo anestesia general, por lo que requiere permanecer después en la clínica, normalmente durante 24 horas, para el postoperatorio. Se dejan drenajes, que normalmente se retiran antes del alta hospitalaria.

Si desea conocer más en detalle el proceso que se sigue desde el momento de la entrada en la clínica hasta su salida de ella, puede consultar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” del menú desplegable superior.

La técnica de la elevación o reafirmación de mamas es muy parecida a la de la reducción de pecho, sólo que en este caso, en vez de quitar una porción de la glándula y grasa que forman el contenido de la mama y le dan volumen, sólo se elimina piel, y el tejido interior se recoloca y fija en una posición más alta. Como en la citada intervención, las cicatrices resultantes se sitúan alrededor de la areola y de ella hacia abajo, de manera que queden siempre ocultas por el sujetador o el bikini.

En la operación tradicional de mastopexia, la cicatriz, al igual que en la reducción de mamas con la misma técnica, era la conocida como “de T invertida” o “de ancla”, que constaba de una cicatriz redonda en torno a la areola, una vertical que va de la parte inferior de ésta hasta el surco que hay bajo el pecho, y una horizontal bastante grande en dicho surco. Todavía hay muchos cirujanos que utilizan esta técnica. Sin embargo, las hay más modernas, como la de Lejour, que es la que nosotros empleamos, en que la cicatriz es más reducida, y consiste en:

  • La cicatriz circunferencial alrededor de la areola (que se puede, por tanto, reducir de tamaño si es demasiado grande o alargada).
  • La cicatriz vertical, desde la parte inferior de la areola hasta el surco submamario.
  • Y ya está.

Solamente en muy contados casos de caída del pecho con una base de mama muy ancha es necesario hacer una pequeña cicatriz horizontal en el surco, pero de sólo 4-5 cm., es decir, mucho más pequeña que la de la técnica tradicional, que se extendía de un extremo del surco al otro.

Además, la técnica de Lejour nos gusta porque da muy buena forma a la mama, que queda muy redondeada y proyectada. Y es muy fiable respecto al riego sanguíneo y a las fibras de la sensibilidad de la areola y del pezón, por lo que permite hacer elevaciones de mamas incluso muy descendidas con seguridad.

Es cierto que a muchas pacientes les gustaría poder prescindir de la cicatriz en torno a la areola o de la vertical, pero éstas son necesarias, ya que la elevación de los senos implica que hay que situar la areola más alta de lo que está, y la forma de hacerlo es eliminar una porción de piel en torno a ella y suturar. En cuanto a la vertical, en contados casos en que la elevación es moderada y se asocia a la implantación de unas prótesis mamarias es posible prescindir de ella, realizándose lo que se denomina mastopexia periareolar, sólo alrededor de la areola. Para obtener información sobre los detalles de la mastopexia con aumento, puede visitar la sección “Zonas corporales > Mama > Aumento de pecho con elevación o reafirmación mamaria” del menú desplegable superior.

Las suturas son reabsorbibles, lo que quiere decir que el organismo deshace los hilos con el tiempo, y no hay que quitar puntos. Consta de varios planos, siendo el último una sutura intradérmica, que une los bordes de la piel por dentro sin que haya puntos visibles ni que dejen marca.

Al final de la intervención se dejan unos drenajes por seguridad, que son unos pequeños tubos que salen por el lateral del surco y van conectados a una botellita que recoge el líquido que pueda rezumar en las horas posteriores a la cirugía, y que suele ser muy escaso, por lo que dichos drenajes pueden retirarse al día siguiente de la operación, justo antes del alta a domicilio.

Los vendajes de las mamas consisten en unas gasas pegadas con esparadrapo. Ya en el quirófano se coloca, por encima del vendaje, el sujetador sin aros que se utilizará en el postoperatorio. En consulta indicamos, en las visitas previas a la intervención, qué modelo hay que comprar, y ha de llevarse a la clínica el día de la cirugía.

Al despertar de la anestesia, aún en el quirófano, notará ciertas molestias y tirantez en el pecho, que se aliviarán pronto con los analgésicos que se le administran por vía intravenosa. Es normal que se encuentre todavía adormilada y con sensación de frío. Pasará un rato a la Sala de Despertar para entrar en calor y recuperarse un poco, y después la llevarán a su habitación de la planta, donde podrá estar en compañía de sus familiares o acompañantes.

Pasadas unas 4 horas, podrá empezar a tomar algo de bebida y comida. La Dra. Pradala visitará a última hora de la tarde, para comprobar que todo transcurre con normalidad.

Al día siguiente acudirá de nuevo a verla la doctora, para retirar los drenajes y darle el alta de la clínica. Le quitarán el suero, pero llevará los vendajes de quirófano y el sujetador sin aros. La cirujana le dará un informe de alta con el resumen de la intervención y la pauta de tratamiento para el domicilio, que incluye un antibiótico para prevenir infecciones, dos clases de calmantes para combinar, y un sedante ligero para dormir mejor por las noches, por si lo necesita. Puede encontrar información aún más detallada sobre el proceso del postoperatorio en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El postoperatorio” del menú desplegable superior.

El primer vendaje, que se pone en quirófano, se mantiene en su lugar, procurando no mojarlo, hasta la primera cura en nuestro centro CMP de Sevilla, que tendrá lugar a los 3 días de la intervención. La Dra. Prada la atenderá personalmente y retirará dicho vendaje, colocando en su lugar gasas sueltas sujetas con el mismo sujetador. A partir de ese instante podrá ducharse mojando el pecho y aplicando gel de baño con suavidad. Solamente tendrá que secar las incisiones cuidadosamente, aplicar un antiséptico y cubrir con gasas limpias. Este proceso puede realizarse a diario. Si observa que de las incisiones rezuma algo de líquido, o que aparecen pequeñas costras sobre ellas, no se preocupe: es normal y se resuelve solo en cuestión de días.

Como ya hemos comentado en páginas anteriores, las suturas son intradérmicas, es decir, van por dentro de la piel, y reabsorbibles, por lo que no se ven ni hay que quitarlas.

El sujetador sin aros ha de utilizarse durante el primer mes tras la intervención, tanto por el día como por la noche. Después de este período podrá empezar a usar sujetadores de aros, y a dormir sin nada, si lo desea.

La intervención de mastopexia, a pesar de lo que pueda parecer, da en el período de recuperación unas molestias bastante escasas, que generalmente consisten en sensación de tirantez, sobre todo los primeros días y al hacer movimientos con los brazos, como levantarlos o intentar coger pesos. Todo ello va mejorando con el paso del tiempo. De los calmantes que se pautan al principio, probablemente pueda eliminar uno o incluso los dos en pocos días, según las molestias que vaya notando.

Puede hacer una vida relativamente normal, entrando y saliendo de casa como desee, y sólo tratando de evitar llos movimientos bruscos y el levantamiento de pesos con los brazos durante la fase inicial, en que las molestias son mayores. Podrá volver a su trabajo tan pronto como la tirantez se lo permita, que suele ser a las dos o tres semanas como muy tarde. Sobre los dos meses estará ya en condiciones de hacer cualquier tipo de actividad, incluyendo la deportiva.

Conviene que tenga en cuenta que el aspecto de sus senos va variando día a día tras la intervención, de modo que al principio los verá muy altos y separados, con la parte inferior bastante plana, pero pronto notará cómo van cambiando, bajando, juntándose y redondeándose, hasta alcanzar su aspecto definitivo. Las cicatrices pasarán por varias fases, de modo que estarán rojizas durante un tiempo, y después blanquearán para parecerse mucho más a la piel que las rodea. Hasta que lleguen a esta fase de madurez, tendrá que utilizar crema solar de protección máxima sobre ellas si va a tomar el sol, incluso debajo del bañador o bikini, para evitar que se pigmenten y adopten un color oscuro a largo plazo. También es posible que note ciertas alteraciones de la sensibilidad en los pezones, pero casi siempre son transitorias, y se resuelven totalmente en pocas semanas o meses.

Las revisiones en consulta con la Dra. Prada, más frecuentes al principio y más espaciadas después, tendrán lugar durante el primer año tras la intervención, aunque después de ese tiempo podrá pedir consulta y acudir a consultar cualquier duda que le surja siempre que lo desee.

La mastopexia es una intervención de resultados espectaculares, por lo que las pacientes suelen quedar muy satisfechas. No obstante, ha de tener en cuenta los siguientes hechos:

  • La forma del pecho tras la intervención de elevación va cambiando con el tiempo, de modo que el resultado definitivo tarda en verse del orden de semanas o meses después de la cirugía. Al principio, los senos se encuentran altos y separados, y poco a poco van bajando y juntándose, ganando en naturalidad.
  • Las cicatrices también cambian con el tiempo, pasando por fases de enrojecimiento, en que se notan más y precisan protección solar máxima a la hora de tomar el sol, y posterior blanqueamiento, en que se notan cada vez menos puesto que van tomando el mismo color que la piel normal.
  • El pecho puede volver a caer si se dan circunstancias como nuevos embarazos, variaciones importantes de peso, o bien si no se tiene la precaución de hidratar bien la piel y usar buenos sujetadores.

La conclusión es que, si cuida sus mamas para mantener el buen resultado, se alegrará enormemente y disfrutará durante mucho tiempo del nuevo y mejorado aspecto que tendrán tras esta intervención.

Aumento / Elevación de pecho

Es posible que se encuentre usted en alguna de las siguientes situaciones:

¿Nota que su pecho, cuando se quita el sujetador, baja mucho, quizá con el pezón mirando hacia abajo? ¿Está como vacío en su parte superior, y no rellena bien los escotes? ¿Le gustaría que estuviera bien en su sitio, y además fuera algo mayor?

¿Le ha ocurrido quizá que, después de uno o varios embarazos, el pecho le creció para después encogerse incluso hasta quedar más pequeño que antes, con mucha piel y poco volumen?

¿O bien ha perdido mucho peso, y ha ido notando cómo los senos se le iban cayendo y vaciando?

En estos casos, el aumento de mamas con elevación o reafirmación (llamado mastopexia de aumento) puede ser la opción idónea para usted.

Es posible, sin embargo, que su problema sea otro: ¿tiene una mama más grande y caída que la otra, tanto que la diferencia se nota incluso con la ropa puesta? ¿Le gustaría, además, que ambas mamas fueran algo más grandes que la mayor de ellas? ¿O del tamaño de la mayor?

En ese caso, se trata de una asimetría mamaria, que precisa para su corrección de la colocación de unas prótesis o implantes mamarios, de distinto tamaño en cada mama en función del volumen de cada una de ellas, y quizá de una elevación de la mama más baja, o bien de las dos, a fin de conseguir igualar ambas lo máximo posible, tanto en tamaño como en forma.

O puede que su caso sea totalmente diferente: ¿le han hecho una mastectomía, es decir, extirpado un tumor en una mama quitando parte o todo el tejido de la misma? ¿Tiene su otra mama un cierto grado de caída?

Si eso es así, posiblemente la cirugía indicada para usted sea la reconstrucción de la mama extirpada, bien mediante sólo prótesis o con transferencia de tejidos de otra zona del cuerpo (espalda o abdomen), y la elevación, con o sin implante, de la mama contraria, de nuevo con el objetivo de conseguir dos mamas lo más parecidas posible, tanto de forma como de volumen.

Las personas que estén planteándose una operación de mastopexia con aumento, o en general cualquier intervención de cirugía estética, tendrán que tener, en principio, buen estado de salud corporal y un grado razonable de estabilidad psicológica. Si padece algún trastorno, es conveniente que se asegure de que está bien estabilizado, tratado y controlado por el médico correspondiente: ante la duda, una revisión del citado trastorno puede ser aconsejable antes de la intervención.

Si desea informarse más a fondo sobre las condiciones que debe cumplir todo/a aquel/la paciente que desea someterse a una operación de cirugía estética, puede visitar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > ¿Qué personas pueden intervenirse de cirugía estética?” del menú desplegable superior.

En el caso del aumento de pecho con elevación, es muy importante que entienda bien cómo es el procedimiento y todos sus aspectos, incluyendo el resultado que se puede conseguir. Puede obtener parte de esta información en estas páginas web, pero sobre todo será importante que preste atención a lo que la Dra. Prada, a la vista de su caso particular, le comentará en consulta. Ha de saber que, en los casos de caída del pecho, es fundamental el cuidado del mismo a corto y largo plazo después, utilizando sujetadores ideales, manteniendo un peso corporal relativamente estable, y utilizando buenos productos para la nutrición e hidratación de la piel de los senos; de lo contrario, podrían volver a caer con el tiempo. Además, debe ser consciente de que un nuevo embarazo también puede producir cambios en el aspecto del pecho, incluso provocando una nueva caída del mismo.

Las prótesis o implantes de mama se fabrican en una gran variedad de materiales, tamaños, formas y texturas. Las más empleadas hoy día son las de gel de silicona cohesivo, texturizadas, redondas o anatómicas. En nuestra sección “Zonas corporales > Mama > Prótesis de mamas” del menú desplegable superior podrá encontrar amplia información sobre estos implantes y sus variedades, y concretamente sobre los que utilizamos en Centro Médico Prada.

En cuanto al modelo y tamaño, será la Dra. Prada, cirujana plástica que realizará la intervención, quien, durante la visita preoperatoria en consulta, y a la vista de su caso particular y de sus deseos, comentará con usted el implante que considere el idóneo para obtener el resultado deseado.

Siempre que nos planteamos realizar una operación de cirugía estética, como el aumento de pecho con elevación o reafirmación, es extremadamente importante llevar a cabo una planificación previa. En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La visita informativa” le explicamos el desarrollo de la primera toma de contacto con la cirujana en nuestro centro CMP de Sevilla.

Durante esta primera visita, la Dra. Prada le preguntará por su caso concreto, desde hace cuánto tiempo ha observado cambios en sus mamas, las circunstancias que los han producido, y también si padece alguna enfermedad o alergia, si fuma, o si está siguiendo algún tipo de tratamiento.

Durante la exploración física, la doctora comprobará el grado de caída de su pecho, el volumen, la simetría, la textura de su piel, la forma, tamaño y posición de sus areolas, y todos aquellos datos que sean importantes a la hora de plantear la técnica quirúrgica más adecuada para usted, y pasará a explicárselo con todo detalle. Conviene que le pregunte todas las dudas que le surjan, para que ella pueda aclarárselas convenientemente.

La cirujana le hará entrega de un documento informativo de varias hojas, en el que figura su teléfono móvil personal, para cualquier duda que le pueda surgir después, una descripción de la intervención y de la recuperación posterior, el consentimiento informado de la cirugía y las recomendaciones para antes y después de la intervención. También le dará un presupuesto por escrito, con información adicional como el lugar de la intervención, etc. Y, si lo desea, le hablará también de nuestra financiación.

Conviene que tenga en cuenta que la mastopexia con aumento en general se considera cirugía estética, por lo que no está cubierta por la sanidad pública ni por las compañías privadas de seguros sanitarios, salvo en situaciones especiales como grandes asimetrías mamarias o en la reconstrucción tras una mastectomía o extirpación de la mama por un tumor.

Como en toda intervención quirúrgica, es necesario realizar unas pruebas preanestésicas antes de la operación de mastopexia con aumento. Asimismo es necesario comprar un sujetador sin aros de la talla adecuada, para llevarlo a la clínica el día de la operación y para su uso en el postoperatorio. La Dra. Prada le recomendará el modelo más adecuado.

Es importante la restricción del tabaco: la nicotina estrecha los vasos sanguíneos y dificulta la llegada de la sangre a los tejidos recién operados, pudiendo dar problemas en la cicatrización. Por ello, se recomienda evitar el tabaco durante las 3 semanas anteriores y posteriores a la cirugía.

No debe olvidar, el día de la intervención, mantenerse en ayunas, tanto de alimentos sólidos como de líquidos, desde 6 horas antes del momento de la intervención, ya que se realiza bajo anestesia general.

La operación para el aumento de pecho con levantamiento, elevación o reafirmación, también llamada mastopexia con aumento, es una técnica altamente especializada, al igual que las demás intervenciones de cirugía estética de las mamas, por lo que ha de ser llevada a cabo en el quirófano de una clínica que disponga de los medios necesarios para proporcionar total seguridad tanto durante la intervención como en el periodo postoperatorio inmediato. Además, es fundamental que la lleve a cabo un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

Como se realiza habitualmente bajo anestesia general (o con anestesia local y sedación en algún caso que así lo requiera), es necesaria la permanencia de la paciente en la clínica durante al menos unas horas, o bien, en caso necesario, hasta el día siguiente.

El Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, utiliza para sus cirugías las instalaciones de dos grandes clínicas consideradas dentro de los principales centros sanitarios privados de la ciudad hispalense: el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista.

En esta intervención, al igual que en el aumento de pecho sin elevación, no dejamos drenajes.

Si desea conocer de forma más completa el proceso que tiene lugar desde el momento en que entre en la clínica hasta que salga de ella, una vez dada de alta, puede consultar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” del menú desplegable superior.

A diferencia del aumento de pecho simple, que sólo necesita una pequeña incisión de 3 o 4 cm. en la piel para introducir la prótesis o implante, la mastopexia con aumentorequiere eliminación de la piel sobrante, y esto significa que la cicatriz será algo mayor. Como siempre hacemos en cirugía estética, el diseño de las cicatrices y su ubicación busca que éstas sean lo menores posible y que queden bien disimuladas. En el caso de la mama, se realizan siempre alrededor de la areola del pezón y de aquí hacia abajo, con el objetivo de que queden ocultas por el sujetador o bikini.

La técnica tradicional de mastopexia con aumento tenía un diseño de cicatriz denominado “en ancla” o “en T invertida”, similar al de la elevación simple de mamas o al de la reducción mamaria: una cicatriz en redondo en torno a la areola, una vertical desde la parte inferior de ésta hasta el surco que hay debajo del pecho, y una cicatriz horizontal larga siguiendo el citado surco. Sin embargo, las técnicas más modernas, como la de Lejour que nosotros utilizamos, han conseguido suprimir, en casi todos los casos de reafirmación con aumento de pecho, la cicatriz horizontal del surco, que era la más larga. Por lo tanto, con estas técnicas tendremos sólo:

  • La cicatriz en torno a la areola.
  • La vertical bajo ella.

Desde las incisiones que se realizan en la piel para la eliminación del sobrante de la misma, se aborda el lugar de colocación del implante, creando un “bosillo” para él. Hay varias posibilidades en cuanto al lugar de colocación de este “bolsillo”, básicamente por encima o por debajo del músculo pectoral que tenemos debajo de la glándula mamaria (ya que ésta quedará siempre por encima del implante). En los casos de levantamiento con aumento de mamas, la colocación ideal de la prótesis es por debajo del citado músculo, ya que interesa especialmente que quede sujeta por el mismo para que no pese sobre la piel, que suele ser frágil, y haga que con el tiempo la mama vuelva a caer.

Para una información extensa sobre las distintas opciones en cuanto a la ubicación del “bolsillo” para el implante, puede visitar nuestra sección de la columna de la derecha “Preguntas frecuentes”>Aumento de pecho”, donde, si va a la segunda página, podrá encontrar epígrafes sobre todas ellas.

Y si desea conocer más detalles sobre las prótesis o implantes de mama, podrá encontrarlos en la sección “Zonas corporales>Mama>Prótesis de mamas” del menú desplegable superior.

En muy contadas ocasiones, cuando la caída del pecho es muy moderada y la areola y el pezón están sólo un poco más bajos de lo normal, es posible hacer una eliminación de la piel con cicatriz sólo alrededor de la areola, prescindiendo de la vertical. Es lo que se llama mastopexia periareolar. Se trata de una técnica muy tentadora, ya que la cicatriz vertical es la que más preocupa a las pacientes, que piensan que se va a notar mucho después (en realidad, si la cicatrización de la persona es buena, y con el tiempo, esta cicatriz se disimula bastante). Sin embargo, hay que valorar cuidadosamente el caso individual antes de tomar la decisión de realizar esta técnica, ya que no eleva realmente la mama, sólo reduce la areola si ésta es grande, y, si la piel a eliminar es mucha, obliga a realizar un fruncido intenso de la misma para adaptarla alrededor de la sutura, que luego se traduce en una cicatriz periareolar algo más ancha y llamativa de lo deseable. La conclusión es: si hay una verdadera ptosis o caída del pecho, es más sensato desoír los “cantos de sirena” que llevan a hacer una técnica exclusivamente periareolar, y optar directamente por la mastopexia con cicatriz vertical. El resultado a largo plazo se lo agradecerá. La Dra. Prada valorará en consulta su caso particular y le aconsejará la técnica más apropiada para usted.

La sutura de todas las incisiones se realiza con una intradérmica reabsorbible. Esto quiere decir que, tras varias capas de puntos interiores, la última es un hilo continuo que recorre los bordes de la piel, juntándolos, y que no se ve porque queda enterrado. Por lo tanto, no hay que quitar puntos, y los hilos son eliminados por el organismo con el tiempo. Esto es recomendable por comodidad y, sobre todo, para evitar marcas de puntos en la piel, en la que sólo quedará la línea de cicatriz de los bordes juntos de la incisión.

En esta intervención, como en el aumento simple de pecho, no dejamos drenajes. La duración total del procedimiento suele ser de unas dos horas y media.

Después de la intervención despertará de la anestesia en el mismo quirófano, aunque se encontrará adormilada y sintiendo frío o incluso tiritona. Notará algunas molestias y sensación de tirantez en las mamas, que se calmarán pronto con la medicación que se administra a través del suero. Pasará durante un rato a la Sala de Despertar, hasta que se encuentre más alerta y haya entrado en calor, antes de pasar a la habitación de la planta, donde podrán acompañarla sus allegados.

Al cabo de unas 4 horas, podrá empezar a tomar algo de alimento. La Dra. Prada irá a verla a la clínica a última hora de la tarde, para comprobar que su evolución es la correcta. Si en ese momento se encuentra en condiciones, y si así lo desea, puede irse de alta a su domicilio, puesto que no hay drenajes que sea preciso retirar. No obstante, también puede decidir pasar la noche en la clínica e irse de alta al día siguiente.

En el momento del alta médica le retirarán el suero, y la doctora le dará su informe de alta con una descripción de la intervención realizada y la pauta de tratamiento para seguir en su domicilio, que consiste en los calmantes, un antibiótico para prevenir infecciones y un relajante muscular para mantener laxo el músculo pectoral. Llevará el vendaje puesto en el quirófano, y un sujetador sin aros que la cirujana le habrá recomendado y que habrá traído a la clínica. Puede encontrar información aún más completa sobre el proceso del postoperatorio en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El postoperatorio” del menú desplegable superior.

La primera cura se realiza en nuestro centro, CMP, de Sevilla, a los tres días de la intervención, y en ella la Dra. Prada personalmente retira el vendaje, que se habrá conservado sin mojarlo hasta ese momento, y lo sustituye por gasas sueltas que se mantienen en su lugar con el sujetador. A partir de entonces podrá ducharse y mojarse el pecho a diario en casa, utilizando en él gel de baño, y después aclararlo y secarlo bien, aplicar un antiséptico, y cubrir las incisiones de nuevo con gasas limpias. No se asuste si observa que de las incisiones rezuma algo de líquido, o si se forman pequeñas costras sobre ellas: esto es normal, y se resuelve en poco tiempo. También es normal que aparezca algún morado en la piel de las mamas, sobre todo en la parte baja, que irá despareciendo progresivamente. Y que el pecho en general esté bastante duro, además de alto y separado: todo esto va cambiando con el tiempo, de forma que día a día va ganando en naturalidad. Esta evolución es algo más rápida con ayuda de los masajes o movimientos manuales de las mamas que la doctora le recomendará a partir de las tres semanas para que realice a diario, y que también sirven para prevenir la contractura capsular. Por esta razón, lo ideal es que adquiera la costumbre de masajear sus pechos un poco todos los días, y la mantenga a largo plazo.

Como las suturas son intradérmicas reabsorbibles, no es necesario quitar puntos tras la intervención. si se ha realizado una mastopexia periareolar, es común que aparezca la piel fruncida en torno a la sutura alrededor de la areola durante los primeros días, pero estos pequeños pliegues van atenuándose hasta desaparecer en muy poco tiempo.

Las molestias de la intervención son mayores durante los primeros 3 o 4 días, y las notará sobre todo al mover los brazos o intentar hacer fuerza con ellos. Sin embargo, podrá utilizar normalmente las manos de codo para abajo, y también entrar y salir a la calle. Poco a poco se irá encontrando mejor, de forma que a las 2 o 3 semanas estará en condiciones de volver a su trabajo, aunque es posible que necesite algún tiempo más para practicar deporte, si está habituada a ello.

Durante el primer mes de recuperación será conveniente que utilice el sujetador sin aros incluso por la noche. A partir del segundo mes podrá, si lo desea, empezar a utilizar sujetadores de aro, y a dormir sin nada, si ésa es su costumbre.

Las cicatrices irán cambiando de aspecto en un plazo de meses, ya que al principio se pondrán rojizas, para después ir aclarándose poco a poco hasta finalmente quedar del mismo color que el resto de la piel. En ese período inicial, hasta que las cicatrices maduren del todo, es muy importante aplicar crema de protección solar total (SPF 50 o más) si va a ir a la playa o tomar el sol o rayos UVA en la zona del pecho; de lo contrario, puede aparecer una pigmentación marronácea en las cicatrices que las hace más llamativas y que después es difícil de eliminar.

Es normal que la sensibilidad de la piel de los senos esté al principio alterada, bien con sensación de acorchamiento o falta de tacto, o bien, por el contrario, con sensaciones anómalas como pinchazos, hormigueos o sensibilidad exagerada al roce superficial. Esto se da a veces en las areolas y pezones, pero más típicamente en una región de piel de la parte inferior y lateral del pecho. Todo ello es transitorio y se recupera con el tiempo, normalmente en cuestión de meses.

La Dra. Prada la citará en consulta para revisiones durante un período de un año, con más frecuencia al principio y menos después, a fin de seguir atentamente la evolución del postoperatorio, tanto en lo referente a la cicatriz como a la forma, tamaño, etc. Después de ese tiempo, si todo evoluciona correctamente, recibirá el alta de revisiones, aunque siempre que lo desee podrá pedir cita y entrevistarse con la doctora para solucionar cualquier duda que se le plantee.

La cirugía de elevación o reafirmación con aumento de las mamas es una intervención que se indica con mucha frecuencia, ya que hay muchas mujeres que desean solucionar el problema de un pecho caído y con poco volumen, y cuyos resultados son muy satisfactorios.

No obstante, la paciente ha de ser consciente de las limitaciones a los resultados deseados que puede plantear su tipo particular de piel (es decir, si es frágil, con facilidad para las estrías, etc.) y su modo propio de cicatrizar. Debe saber, además, que en caso de asimetría puede no ser posible igualar exactamente ambas mamas en cuanto a tamaño, forma y aspecto, si bien la intervención trata de hacerlas lo más parecidas posible.

Para mantener a largo plazo el buen resultado de esta intervención, es muy importante dedicar ciertos cuidados a las mamas, como el uso de buenos sujetadores, utilizar productos de calidad para la correcta hidratación y nutrición de la piel del pecho, mantener un peso corporal relativamente estable y con pocas variaciones, etc. Ha de comprender que un embarazo posterior a la intervención puede modificar la forma del pecho obtenida con la misma, debido a la influencia de los cambios hormonales gestacionales sobre la glándula mamaria.

En general, y teniendo en cuenta todo lo aquí mencionado, alcanzará un alto grado de satisfacción y se alegrará de haber tomado la decisión de someterse a una mastopexia con aumento.

Aumento de pecho con elevación, antes y después:
  • Caso nº 1 (mastopexia periareolar):

Aumento de pecho con elevación periareolar

  • Caso nº 2 (mastopexia vertical):

Aumento de pecho con mastopexia vertical

Reducción de Mamas

Esta operación suele realizarse en pacientes que presentan mamas de tamaño grande, simétricas o no, que en casi todos los casos suelen estar también caídas, debido a que el peso de las mamas va haciendo que la piel ceda. Por eso es muy habitual que las areolas sean igualmente grandes y estén a veces deformadas por estiramiento.

Las mujeres con este problema suelen estar preocupadas no sólo por la cuestión estética de la silueta corporal, sino por molestias y dificultades que encuentran en su vida y actividad diarias, como ya mencionamos en la página anterior. Tras la reducción de las mamas, estas pacientes notan de forma inmediata un gran alivio y mejoría en todos estos aspectos, por lo que su calidad de vida se eleva de forma sustancial.

Aunque en la mayor parte de las ocasiones la formación de unas mamas de gran volumen es paulatina a lo largo de los años, y va de la mano de los embarazos y/o de la ganancia de peso corporal, hay casos específicos en que las mamas se desarrollan exageradamente ya durante la pubertad. Es lo que se ha dado en llamar técnicamente “hipertrofia virginal de la mama”. Encontramos por ello pacientes muy jóvenes, casi adolescentes aún, con mamas grandes que las acomplejan y que, andando el tiempo, les causarán los trastornos de espalda y demás molestias típicos de estos casos.

Por lo anterior, ésta es una intervención que, en casos seleccionados y muy bien estudiados, puede estar indicada en pacientes menores de edad, siempre tras la correspondiente valoración psicológica de madurez y si los problemas que causa la hipertrofia mamaria así lo justifican. En el resto de los casos es siempre preferible esperar a que la paciente tenga más años para realizar la reducción de mamas, ya que el pecho puede estar aún en proceso de desarrollo y continuar creciendo.

Esta operación debe realizarse en mujeres con hipertrofia de las mamas que tengan buen estado general de salud, es decir, que no padezcan enfermedades graves y que los trastornos que tengan, si los hay, estén bien controlados y tratados por su médico correspondiente antes de someterse a la reducción de pecho. También deben tener la madurez y estabilidad psicológica necesaria para comprender la naturaleza de la intervención, el grado de reducción de volumen que se puede obtener y las cicatricesresultantes, de las que hablaremos en las siguientes páginas.

Deben ser conscientes de que, con este procedimiento, si hay un embarazo en el futuro no es seguro que las condiciones sean ideales para dar el pecho al bebé, más que nada porque se elimina parte de la glándula mamaria, y la restante puede no producir suficiente leche para amamantar adecuadamente, aunque sí es posible hacerlo, por las ventajas para la inmunidad del niño y por el contacto emocional madre-hijo, complementándola si es necesario con leche de fórmula.

Si desea saber más sobre las condiciones básicas que deben cumplir todos/as aquellos/as pacientes que desean someterse a una intervención de cirugía estética, puede consultar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > ¿Qué personas pueden intervenirse de cirugía estética?” a través del menú desplegable superior.

Como en todo procedimiento de cirugía estética, es importante una adecuada planificación de su cirugía de reducción de pecho. En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La visita informativa” podrá encontrar información detallada sobre cómo transcurre el primer contacto con la cirujana en nuestro centro CMP de Sevilla. Aquí hablaremos de esta visita a propósito de la cirugía de reducción mamaria.

En la primera entrevista en consulta con la Dra. Prada, cirujana plástica que es quien realizará la intervención, podrá explicarle su caso, desde hace cuánto tiempo padece el problema y cómo le afecta en su vida diaria, así como hablarle de su salud en general y de cualquier otro detalle que sea relevante, como tratamientos que esté realizando, alergias, etc. También podrá preguntarle todas las dudas que tenga. La doctora le explicará la técnica que ella utiliza para realizar la intervención, y que comentaremos en las páginas siguientes.

En la exploración física, la Dra. Prada valorará el volumen de sus mamas, el grado de caída, la amplitud de su base en el tórax, la forma y diámetro de las areolas, la simetría, la calidad de su piel, etc. A la vista de estos datos, la cirujana le indicará si la técnica es apropiada para usted o si es necesaria alguna variación. También, si usted le comunica sus expectativas en cuanto a resultados, ella podrá decirle si pueden conseguirse o si hay algún hecho particular que los dificulte o limite.

La doctora le dará un documento informativo detallado con explicaciones sobre la intervención, su número de teléfono móvil personal para que pueda consultarle toda duda que le surja después de la visita, las recomendaciones para antes y después de la intervención, y el consentimiento informado. También le dará un presupuesto por escrito, que es cerrado e incluye todos los conceptos salvo el estudio preanestésico y el sujetador sin aros que tendrá que comprar para el postoperatorio. Le informará sobre la financiación, en caso de que desee hacerla con nosotros.

Ha de saber que la cirugía de reducción de senos sólo está cubierta por la sanidad pública y por las compañías sanitarias privadas en casos de grandes volúmenes con trastornos asociados importantes en la columna vertebral por peso, etc., lo que debe ser documentado mediante informes médicos, y cada caso es sometido a valoración por parte de un tribunal médico, lo que significa que es un proceso lento. La cirugia de la hipertrofia mamaria de tamaño más moderado es considerada cirugía estética, y por tanto no queda cubierta.

La cirujana le explicará también los preparativos para el día de la intervención, como son realizarse el estudio preoperatorio, del que hablamos también extensamente en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El estudio preanestésico”. Si decide en ese momento realizarse la intervención con nosotros, puede hacerse la Historia Clínica y fijarse la fecha y hora de la intervención. En caso contrario, puede concertar una nueva visita preoperatoria a tal fin.

El día de la cirugía tendrá que acudir en ayunas, tanto de comida como de bebida, desde 6 horas antes de la intervención, ya que se realiza bajo anestesia general.

Es importante que tenga en cuenta, si es fumadora, que debe restringir el consumo de tabaco lo máximo posible en un período de unas tres semanas antes y después de la intervención, ya que la nicotina contrae los vasos sanguíneos, necesarios para una correcta cicatrización de los tejidos. Puede tener el efecto de que las inicisiones no se cierren bien, o que partes de la mama, como la areola, sufran. Este peligro se da en todo tipo de intervenciones, pero mucho más en aquéllas, como ésta, en que hay que movilizar tejidos de un punto a otro, lo que significa que durante un tiempo el riego sanguíneo de los mismos está algo limitado.

La cirugía de reducción de pecho, técnicamente llamada mamoplastia de reducción, es una intervención importante que ha de ser realizada en una clínica que cuente con todos los medios necesarios.

En Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, utilizamos indistintamente las instalaciones de dos clínicas privadas grandes y modernas, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista. Cada paciente nuestra elige cuál de las dos prefiere para su intervención.

La duración de la cirugía suele ser de unas tres horas. Ha de realizarse bajo anestesia general, por lo que requiere una estancia posterior en la Sala de despertar y un ingreso hospitalario en planta que normalmente es de 24 horas. Se dejan unos drenajes, que se pueden quitar normalmente antes del alta a domicilio.

Para más detalles sobre cómo es el proceso que tiene lugar desde su entrada en la clínica hasta el alta, puede visitar nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” desde el menú desplegable superior, donde se describe con detalle el proceso desde que entre en la clínica hasta que se marche a su domicilio.

Existen diversas técnicas quirúrgicas para reducir el tamaño de las mamas, pero todas ellas coinciden en situar las cicatrices resultantes en una ubicación que pueda ocultarse bien con un sujetador o bikini. Esto significa que las incisiones se realizan desde la areola hacia abajo, y que la porción de piel, glándula y grasa que se elimina proviene de la parte inferior de la mama.

Dentro de ese criterio, las técnicas tradicionales de mamoplastia de reducción tenían un patrón de cicatriz conocido como “en T invertida” o “en ancla”, compuesto de tres partes:

  • Una cicatriz circunferencial alrededor de la areola.
  • Una cicatriz vertical que va desde la parte inferior de la areola hasta el surco submamario.
  • Una cicatriz, horizontal en su mayor parte, que va contorneando el citado surco, y que es larga.

Sin embargo, existe una técnica más moderna, denominada de Lejour, que permite hacer la reducción de mamas a veces sólo con la cicatriz periareolar y la vertical pero, o bien prescindir totalmente de la horizontal del surco, o bien, si ésta es necesaria, hacerla muy corta, según los casos. Ésta es la técnica que nosotros empleamos.

La técnica de Lejour no sólo nos gusta por dejar una cicatriz mucho menor que las técnicas tradicionales, sino porque consigue una forma de mama más proyectada y redondeada, mucho más deseable para las pacientes. Además, preserva muy bien el riego sanguíneo que va a la areola y al pezón, por lo que permite reducir y subir mamas de grandes volúmenes y descensos con seguridad. También es respetuosa con las fibras nerviosas que van a esta parte esencial del pecho, por lo que es raro que haya pérdidas de sensibilidad en ella, y si se dan suelen ser transitorias.

A pesar de que muchas pacientes nos indican que preferirían prescindir de la cicatriz alrededor de la areola o de la vertical esto no es posible, ya que la intervención de reducción de mamas implica también una elevación, por lo que la areola debe ser situada a una altura superior a la inicial, y para esto hay que eliminar piel sobrante alrededor de la misma, y suturar de nuevo.

Nuestra técnica va asociada a una liposucción de las mamas, que se realiza antes de comenzar las incisiones. Con esto se consigue reducir parte del volumen, la que corresponde a grasa y no a glándula, y también movilizar los tejidos para que se adapten mejor. Por otra parte, hay mamas con mucho componente graso en la parte lateral, lo que se ha denominado la “cola de la mama”, y ahí la liposucción puede actuar muy bien estrechando la base de la mama y haciendo que tenga después un aspecto más redondeado.

La sutura se realiza en varios planos y es enteramente reabsorbible, por lo que no hay que quitar puntos después. La última capa de sutura es intradérmica, es decir, un hilo que corre paralelo a la piel cogiendo ambos lados y manteniéndolos juntos; también es reabsorbible, y va anudada sólo en los extremos y en profundidad. Eso significa que no quedan marcas de puntos, sólo las líneas de la incisión.

Se dejan drenajes, que en general suelen dar una pequeña cantidad de líquido en las horas posteriores a la intervención, por lo que es posible retirarlos al día siguiente, antes del alta hospitalaria.

El vendaje consiste en unas gasas que cubren las incisiones, sujetas con esparadrapo adhesivo. Por encima de ello se coloca un sujetador sin aros que recomendamos en la visita preoperatoria en nuestro centro, y que la paciente trae a la clínica.

Cuando se despierte de la anestesia, tras la intervención, notará ciertas molestias en la zona del pecho, con tirantez. Es normal, y le administrarán analgésicos para estar lo más cómoda posible. Saldrá de quirófano despierta, pero aún adormilada y con frío, y pasará un rato a la Sala de despertar, donde la abrigarán y la vigilarán hasta que esté en condiciones de pasar a su habitación de la planta, donde podrá estar con sus acompañantes. Por la noche, la Dra. Prada, la cirujana, acudirá a verla para asegurarse de que todo va correctamente.

Al día siguiente de la intervención, la doctora irá de nuevo a visitarla, para quitarle los drenajes y darle el alta a su domicilio. Llevará, debajo del sujetador sin aros, el vendaje adherido que se pone en quirófano, que hay que tener cuidado de no mojar cuando se duche, y en el informe de alta irá detallado el tratamiento que tiene que hacer, que consiste en un antibiótico, analgésicos y, por si lo precisa, un sedante suave para pasar bien las noches. Sobre todo esto hablamos de forma más detallada en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El postoperatorio” del menú desplegable superior.

La primera cura tiene lugar a los 3 días, en nuestro centro CMP de Sevilla. En ella, la Dra. Prada le quitará personalmente el vendaje, dejando solamente gasas sueltas sujetas con el sujetador. A partir de ese momento, en la ducha podrá mojarse la zona intervenida, dejando que corra el agua sobre ella y aplicando gel de forma suave. Después tendrá que secar muy bien, aplicar un antiséptico y cubrir con gasas limpias. Ésta es la cura que ha de hacerse a diario. Es normal que en alguna zona de la incisión rezume un poco de líquido o aparezcan costras: todo ello se irá resolviendo en pocos días.

Las suturas son intradérmicas y reabsorbibles, lo que quiere decir que no se ven puntos, ya que todos van por dentro de la piel, y por tanto no hay que quitarlos.

El sujetador sin aros es el que debe llevarse, día y noche, durante el primer mes. A partir de ese momento, puede empezar a utilizar cualquier modelo de sujetador, y a quitárselo por las noches si lo desea. Puede ser conveniente contar con más de un sujetador sin aros, e irlo cambiando.

Las molestias durante la recuperación tras esta intervención son, a pesar de lo que pueda parecer por la longitud de las incisiones, bastante llevaderas, y mejoran día a día, por lo que podrá ir espaciando las dosis de los analgésicos según su necesidad. Desde el primer día puede hacer una vida activa, entrando y saliendo, teniendo sólo la precaución de no hacer movimientos bruscos con los brazos, que pudieran tirar de la cicatriz. Es posible que tenga dificultad para coger pesos, pero esto irá mejorando también día a día.

La forma de las mamas no es la misma al principio que después de varias semanas: lo normal es que los pechos estén inicialmente, además de inflamados, muy altos y separados, con la parte inferior casi plana, pero con el paso de los días van bajando, juntándose y redondeándose, adquiriendo así poco a poco su aspecto definitivo.

Es posible que note cierto acorchamiento inicial en los pezones y areolas. En la gran mayoría de los casos esto es transitorio, y se recupera al cabo de algunas semanas o incluso meses. Solamente en algunos casos de mamas de gran volumen puede haber una disminución permanente de la sensibilidad.

Las cicatrices se vuelven rosadas al principio del postoperatorio, ya que la cicatrización de los tejidos conlleva un cierto grado de inflamación, y además pueden estar más duras que la piel vecina. Poco a poco van madurando, hasta que finalmente se quedan blancas, igual que el resto del pecho, y se notan mucho menos, aunque siempre habrá una línea diferenciada. El proceso de maduración tarda más o menos según la persona, pero suele llevar unos meses. Es muy importante aplicar protector solar de SPF máximo sobre las cicatrices si se va a tomar el sol cuando éstas están aún rosadas, incluso si van a estar cubiertas por la tela del bañador o bikini: de otro modo, pueden adquirir un tono marrón muy difícil de eliminar.

Como orientación de cara al tiempo de baja laboral, el tipo de actividad que puede ir realizando es, más o menos, el siguiente:

  • A la semana se pueden hacer actividades que no requieran levantar los brazos ni coger pesos, sino moverlos de codo para abajo, como manejar un ordenador, por ejemplo.
  • A las dos semanas se puede conducir. Algunas personas pueden hacerlo antes, pero hay que tener en cuenta que hay que mover el volante, cambiar de marcha, etc.
  • A las tres semanas se puede hacer casi cualquier actividad de la vida diaria sin molestias y sin miedo a que se estire la cicatriz, aunque será pronto aún para la actividad física intensa. Puede empezar a ir al gimnasio si lo desea, pero haciendo marcha lenta, bicicleta suave…
  • Sobre los dos meses podrá hacer sus actividades normales, incluido el deporte.

La operación de reducción de pecho tiene un resultado apreciable de inmediato: se notará mucho más ligera desde el primer día, y sentirá cómo su espalda se ha liberado del peso continuo que suponían sus mamas voluminosas. Dejará de notar dolor en los hombros por los tirantes del sujetador. Respirará mejor. En general, su día a día será mucho más cómodo y agradable.

Si el tamaño de sus mamas le supone problemas para encontrar ropa que le quede bien, o limita su estilo de vestir por el esfuerzo de disimularlo, tendrá el placer de ver cómo se amplía enormemente el abanico de prendas a la hora de elegir su vestuario.

Por otra parte, la forma y el aspecto de las mamas irá cambiando a lo largo del tiempo, de forma que es muy diferente recién hecha la intervención que al cabo de un mes, y más al cabo de seis meses o un año. Al principio, los pechos estarán más altos y separados, con la parte inferior bastante plana, pero día a día irán bajando, juntándose y redondeándose, dando lugar a su aspecto definitivo.

Las cicatrices, aunque son permanentes, tras una fase de varias semanas o meses de apreciarse más por estar enrojecidas, irán madurando y blanqueándose, de forma que se notarán cada vez menos.

El pecho operado seguirá estando sujeto a las mismas variaciones que antes de la cirugía, es decir: se notará más hinchado y molesto antes de la menstruación, crecerá si ocurre un embarazo o si se gana peso, etc.

En general, los resultados de esta intervención son enormemente gratificantes y satisfactorios para la paciente, cuya calidad de vida mejora enormemente tras ella.

Aumento de pecho, antes y después:

  • Caso nº 1:

Liposucción y Lipoescultura

La liposucción, también denominada lipoescultura en algunos casos, es una intervención quirúrgica que elimina acúmulos localizados de grasa situada debajo de la piel, consiguiendo disminuir el volumen de la zona tratada y modelar la silueta.

No es un tratamiento para la obesidad o el sobrepeso, que debe corregirse con dieta y ejercicio, ya que sólo elimina grasa de una zona concreta, o varias, del organismo. Su indicación principal es la eliminación de depósitos de grasa localizados.

Hay muchas zonas del cuerpo donde pueden realizarse liposucciones, siendo las más usuales las caderas y los muslos en las mujeres, y en ambos sexos el abdomen (“tripa” o “barriga”), los flancos (“flotadores”), las rodillas, los brazos, la papada, los tobillos y pantorrillas, y en ocasiones concretas las mamas y la región pectoral, combinada con otros procedimientos quirúrgicos.

Otras intervenciones que pueden incluir, como parte de la técnica, una liposucción, pueden ser:  la reducción de pecho, la abdominoplastia o dermolipectomía abdominal, el estiramiento o “lifting” facial, etc.

El procedimiento de la liposucción consiste en realizar pequeñas incisiones en la piel por las que se introducen unas cánulas especiales conectadas a un sistema de vacío, que mediante un movimiento de vaivén van extrayendo la grasa de la zona tratada de forma progresiva. Las pequeñas incisiones se cierran después con un punto de sutura, y se comprime después la zona con una prenda elástica especial, para que se cierre el espacio vacío que queda después de la extracción de la grasa. Las cicatrices son mínimas y apenas se notan.

En ocasiones, la grasa extraída, que está compuesta por células adiposas vivas, puede introducirse en otro punto del organismo para aumentar su volumen. Es lo que se conoce como lipotransferencia o “lipofilling”.

A pesar de sus pequeñas cicatrices, la liposucción o lipoescultura es una intervención quirúrgica, y por lo tanto debe ser realizada en un quirófano que cuente con todos los medios necesarios para la cirugía, y por parte de un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Es importante tenerlo en cuenta, porque esta intervención es la que más se “atreven” a hacer individuos no cualificados y sin la titulación necesaria. Si desea realizarse una liposucción, como cualquier otra cirugía, debe informarse bien y acudir a un centro que le ofrezca todas las garantías debidas.

El Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, utiliza las instalaciones de los prestigiosos Hospitales Infanta Luisa, en Triana, y Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista, ambos incluidos dentro de los mejores centros sanitarios privados de Sevilla.

Hay varias zonas, dentro de los glúteos o nalgas, donde se suele acumular grasa no deseada, sobre todo en las mujeres, debido a la distribución hormonal de ésta.

En la zona lateral, es decir, en las caderas, pueden darse los acúmulos grasos conocidos como “pistoleras” o “cartucheras”, acompañados en muchas ocasiones de otros más pequeños en la parte superior, sobre el hueso de las caderas.  Lo comento más ampliamente en el apartado sobre Liposucción de caderas.

Otra zona que suele acumular grasa es la parte posterior del muslo, justo por debajo del pliegue del glúteo. En esta zona se forma a veces un abultamiento horizontal denominado la “banana”, por su forma, que puede rebajarse en el momento de hacer la liposucción de la “cartuchera”.

No obstante, en esta zona la liposucción debe ser muy limitada y cuidadosa, ya que una eliminación de grasa en exceso en este punto puede hacer perder soporte a la nalga, y que ésta descienda y se vea caída.

La zona central de la nalga no suele rebajarse con liposucción, porque lo que interesa en la silueta es justo lo contrario, la prominencia de esta zona.

De hecho, es frecuente que los/as pacientes nos soliciten un “lipofilling” o relleno de esta zona con la grasa extraída por liposucción de las demás, a fin de conseguir un trasero más proyectado y respingón.

En general, la liposucción de las zonas descritas en torno a los glúteos sigue las mismas pautas que el resto de las liposucciones en general, que te invito a que conozcas en mi sección de Generalidades sobre liposucciones.

Puedes obtener información sobre la liposucción de glúteos en mi clínica de Sevilla. No dudes en pedirme precio e información sobre la financiación.

La consulta informativa conmigo es gratis y sin compromiso. 

La liposucción de piernas, especialmente en los muslos, es una intervención sumamente frecuente, y de hecho una de las más solicitadas en nuestro Centro de Cirugía de Sevilla.

El acúmulo de grasa en las piernas es característico sobre todo en las mujeres, por cuestiones hormonales.  Se da especialmente en los muslos, donde en ocasiones puede haber problemas de flaccidez de la piel, con lo cual hay que buscar un equilibrio en la cantidad de grasa que se puede extraer.

Si tienes grasa acumulada en la cara interna del muslo, sabrás que es molesto porque ambos muslos tienden a rozarse al caminar.

Como en esta zona la piel es delicada y a menudo fláccida, la liposucción tiene que ser cuidadosa, y a veces limitada.

Hay casos, aunque son los menos, generalmente tras una pérdida de peso importante, en que el exceso de piel y el descolgamiento son excesivos, y la liposucción no basta:  es preciso eliminar además piel sobrante, mediante un “lifting” de muslos o cruroplastia.

Otra zona donde suele acumularse la grasa localizada es la cara interna de las rodillas, donde forma un abultamiento.  Con mucha frecuencia se hace la liposucción de esta zona junto con la de la cara interna de los muslos.

En la cara externa del muslo, suele acumularse grasa de distribución hormonal en la región superior o trocantérea (la famosa “cartuchera”), por lo que suele combinarse con una liposucción de caderas.

En algunas personas el acúmulo de grasa se da también en las pantorrillas.  En ese caso, también es posible hacer liposucción en ellas.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que te invito a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

Consúltame sin compromiso, la primera cita es gratuita. Te informaré sobre el precio y las facilidades de financiación en Centro Médico Prada, Sevilla. 

La consulta informativa conmigo es gratis y sin compromiso. 

La liposucción de abdomen es una técnica que se realiza con bastante frecuencia, tanto en hombres como en mujeres, y muy agradecida en cuanto a resultados, ya que, mediante pequeñas incisiones de alrededor de 0,5 cm de longitud, situadas en lugares poco visibles, se puede extraer parte de la grasa sobrante en abdomen y flancos y conseguir un aspecto más esbelto en esta parte del cuerpo.

Sin embargo, hay ciertas limitaciones en personas con flaccidez de la piel del abdomen, en las que la piel llega incluso a “colgar” sobre el pubis, caso que se da con más frecuencia en mujeres tras los embarazos, o tras pérdidas importantes de peso.

En estos casos, la liposucción por sí sola no tensa la piel, y es necesario extirpar la que sobra, mediante la intervención conocida como lipoabdominoplastia.

Por otra parte, la liposucción no es el sustituto de la dieta para perder peso, ya que elimina grasa de forma localizada; esto es de máxima importancia en el caso de la liposucción de abdomen, ya que las personas obesas no sólo acumulan grasa en la pared externa del abdomen, debajo de la piel, sino además, y de forma muy importante, en la cavidad abdominal, en los llamados epiplones, que forman parte de los intestinos.

Por tanto, cuando una persona es obesa y tiene un abdomen prominente, la liposucción sólo es capaz de eliminar una parte de la grasa abdominal, la de superficie, pero no la de los epiplones, que sólo puede eliminarse con dieta. Por tanto, el abombamiento del abdomen persistirá, aunque sea menor.

Tampoco es suficiente la liposucción para aplanar el vientre en los casos de mujeres en las que, tras los embarazos, la pared muscular del abdomen se ha dado de sí, y los músculos de la parte frontal del mismo se han separado. En esos casos, es precisa una corrección mediante sutura de la citada pared muscular, que generalmente se hace en el curso de una abdominoplastia.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que le invitamos a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

La liposucción o lipoescultura de los flancos, que son esas zonas de acúmulo de grasa en ambos lados, a la altura de la cintura, que conocemos popularmente como “flotadores”, es solicitada especialmente por los hombres, además de la del abdomen, ya que éstas son las zonas en que más tiende a acumularse el exceso de grasa en ellos, debido a la acción de los andrógenos u hormonas masculinas.

En las mujeres, la grasa tiende a acumularse más en muslos y caderas, por acción de las hormonas femeninas o estrógenos, pero esto cambia con la menopausia, ya que se dejan de producir las citadas hormonas en los ovarios y pasa a predominar la acción de la pequeña cantidad de andrógenos que también produce el cuerpo femenino en las glándulas suprarrenales, con lo cual la grasa empieza a acumularse también en vientre y flancos o “flotadores”, al igual que ocurre con los hombres.

Esta grasa es relativamente blanda, sobre todo si la comparamos con la grasa más fibrosa y con “celulitis” de los muslos, y se elimina con facilidad mediante liposucción o lipoescultura. Suele combinarse con la liposucción de abdomen, o en ocasiones con la de espalda, que también es solicitada con frecuencia por las mujeres a partir de la mediana edad.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que le invitamos a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

¿Has notado que en los últimos tiempos se te están formando en la espalda unos pliegues de piel y grasa, siguiendo una línea oblicua?

Es frecuente que comiencen a aparecer en las personas de mediana edad, sobre todo si hay algo de sobrepeso.

Es típico que haya un surco a ambos lados, que va desde cerca de la columna hacia los laterales, formado por unas adherencias anatómicas que hay en esa zona de la cara profunda de la piel a los músculos situados por debajo, y que, tanto por encima como por debajo de él se formen dos rodetes o “rollos” de grasa que resultan antiestéticos, sobre todo cuando se lleva ropa ajustada.

Liposucción de espalda en Sevilla

Se pueden rebajar estos pliegues mediante liposucción o lipoescultura.

Hay que saber que en esta zona la grasa es muy dura y fibrosa, porque en su espesor hay abundantes fibras de colágeno que la adhieren a las costillas.

Aunque no se extraiga en volumen una gran cantidad de grasa, la mejoría suele ser espectacular, porque la liposucción permite liberar esas adherencias que forman los surcos, mejorando enormemente la silueta de la espalda.

La faja a llevar en el postoperatorio puede ser la misma que se utiliza para los dolores lumbares ajustable mediante velcro; o bien una específica, como para la liposucción de abdomen o la abdominoplastia.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que te invito a conocer en mi sección de Generalidades sobre liposucciones.

Puedes obtener información sobre la liposucción de espalda en mi clínica de Sevilla. No dudes en pedirme precio e información sobre la financiación.

La consulta informativa conmigo es gratis y sin compromiso. 

Dentro de la cara, la zona que se presta a la realización de liposucción o lipoescultura es la papada, en aquellas personas que presentan un acúmulo de grasa en dicha zona. Para ello, se realizan dos o tres pequeñas incisiones, de menos de 0,5 cm, bajo el reborde de la mandíbula, y desde ellas se realiza la aspiración de la grasa. Posteriormente, las incisiones se cierran con un solo punto muy fino, por lo que la marca de dichas incisiones apenas se nota.

Está indicada la liposucción o lipoescultura en la papada en los casos en que hay grasa acumulada. Sin embargo, muchas personas presentan piel fláccida y colgante en la papada y en el cuello, sobre todo a partir de determinada edad, y en esos casos pueden ser necesarios otros procedimientos quirúrgicos para solucionar el problema, en vez de, o además de la liposucción: sería necesario practicar un el ”lifting” cervicofacial. La necesidad de esta otra intervención depende de si la piel de la zona tiene la elasticidad suficiente como para retraerse y adaptarse tras el vaciamiento de su contenido con la liposucción, o si no, ya que en este último caso la zona quedaría vacía y colgante.

En algunos casos, lo que se observa en el cuello son unos cordones verticales, situados a ambos lados del mentón, que se pronuncian cuando la persona se mueve o gesticula. Esta alteración estética se debe a un músculo plano situado bajo la piel del cuello y con fibras en dirección vertical, denominado “platisma colli”. Dicho músculo está dividido en el centro, y para la corrección de dichos pliegues, denominados bridas platismales, es necesario abordar este músculo desde una incisión horizontal por debajo del mentón, y suturar los bordes de ambos lados juntos. Es lo que se llama una cervicoplastia o plastia de platisma.

La liposucción o lipoescultura de papada sigue unas pautas similares a las de las demás liposucciones, que le invitamos a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

Existen personas en que los brazos tienen un volumen importante, debido sobre todo al acúmulo de grasa en la región del tríceps, es decir, en la parte posterior del brazo, desde el hombro hasta el codo. Esta grasa es a menudo fibrosa, dura, y a veces dolorosa al tacto. En estos casos, está indicada la liposucción de esta zona, que da lugar a unos brazos más esbeltos y armoniosos.

Es importante, antes de realizar esta intervención, valorar el grado de flaccidez de la piel de los brazos, ya que hay personas que acuden para disminuir el volumen de esta zona, pero en realidad presentan un pliegue colgante de piel, más que grasa. En estos casos, la liposucción de brazos podría acentuar la flaccidez existente, por lo que la alternativa quirúrgica sería la realización de un “lifting” de brazos o braquioplastia.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que le invitamos a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

Contacte con nosotros para una primera consulta gratuita donde le informaremos sin ningún compromiso sobre la operación, el precio y las facilidades de financiación. 

El lifting de brazos, es un procedimiento quirúrgico dirigido a mejorar la forma y tersura de los brazos, que consiste en extirpar el exceso de piel y grasa de la parte interna del brazo, o bien, en casos limitados, en la zona de la axila. Con ello se busca dar más tersura a la piel distendida del brazo y elevar el tejido descolgado.

Para ver más detalles sobre está intervención, le invitamos a visitar nuestra sección específica del Lifting de brazos dentro de la cirugía de brazos.

El lifting de muslos, es un procedimiento quirúrgico dirigido a mejorar la forma y tersura de las piernas, que consiste en extirpar el exceso de piel y grasa de la parte interna del muslo, a la altura de la ingle, o, menos frecuentemente, de la parte lateral del mismo, a la altura de la cadera. Traccionando de la piel tanto en sentido superior como medial podemos dar más tersura a al piel distendida del muslo y elevar el tejido descolgado.

Para ver más detalles sobre está intervención, le invitamos a visitar nuestra sección específica del Lifting de muslos dentro de la cirugía de muslos.

Cirugía Íntima

Antes de adentrarnos en detalles sobre la labioplastia o cirugía estética de los labios vaginales (vulvares), incluyendo los mayores y menores, es necesario conocer su función sexual, tanto interiormente como exteriormente, y saber más sobre su valor a la hora del sexo.

  • Los labios mayores se localizan en la zona más externa de la vulva y consisten en dos pliegues de piel rellenos de tejido adiposo, es decir, de grasa, y recubiertos por pelos ásperos.  Estos labios empiezan en el monte de Venus y desaparecen en el perineo (espacio que hay entre el ano y la vulva).  Su medida es de 7 a 10 cm. de largo. Y por eso su volumen tiene importancia, ya que protegen las partes más delicadas e íntimas de la vulva frente al resecamiento, al rozamiento y a la exposición a sustancias nocivas. Evidentemente, en las niñas los labios mayores son más consistentes y tienden a mantenerse más unidos, pero con el crecimiento, y sobre todo en las mujeres que han tenido partos, tienden a aflojarse progresivamente.
  • En cuanto a los labios menores, su tamaño es generalmente de 25 a 35 mm. de largo, de 8 a 15 mm. de altura y de 3 a 5 mm. de espesor, pero pueden variar mucho según el estado de excitación en que la mujer se encuentre.

Durante el coito, todas estas medidas sufren alteraciones, pudiendo hasta triplicar el tamaño en el caso de los labios mayores. Los labios mayores tienen sólo una pequeña cantidad de sensibilidad erótica, pues sirven como órganos de protección y en esos casos los órganos no tienen mucha sensibilidad. Son puntos eróticos del cuerpo de la mujer, por lo que pueden ser mucho mejor observados en estado de excitación. El color natural de la piel de los labios menores es muy variable de una mujer a otra, desde el color rosado hasta un color cercano al del vino tinto y hasta marrón. Con la exitación, pueden variar de color hacia un mayor enrojecimiento, aunque después del orgasmo vuelven a su color original.

¿Sabía que la manipulación de los labios menores puede afectar al clítoris?. La razón es porque están provistos de un punto situado bajo el clítoris que es una zona altamente erótica y entonces, si son tensados, frotados, ese punto sensible será forzosamente estimulado, pudiendo causar un aumento de tamaño de estos.

La labioplastia consiste en la disminución de los labios menores hipertróficos (más grandes de lo considerado normal), aunque estos varían de mujer a mujer y lo que puede ser demasiado grande para una, puede ser considerado normal por otra.

En el Centro Médico Prada de Sevilla somos especialistas en esta cirugía. Se trata de un procedimiento sencillo, que puede realizarse con anestesia local y sedación, y consiste en eliminar el exceso de piel en los mismos y dar unos puntos de sutura. La incisión suele cicatrizar muy bien, a pesar de ser la región genital una zona húmeda, precisando solamente de una mínima higiene diaria.

Los resultados suelen ser altamente satisfactorios y la mujer puede, en menos de un mes y dependiendo de la facilidad de cicatrización, tener una vida sexual normal sin avergonzarse de sus labios vaginales.

Con frecuencia es necesario complementarla con una reducción del capuchón del clítoris.

La liposucción de la zona íntima consiste en la retirada del exceso de grasa del monte de Venus, que es la parte externa de la vulva donde se localiza el vello púbico.
Este exceso de grasa provoca un pubis prominente y con exceso de volumen. En muchas mujeres, tener ese exceso de grasa les hace sentir vergüenza y hasta dificultades para practicar el sexo en determinadas posturas, lo que les hace sentirse limitadas en sus actividades sexuales.
Con carácter general, la liposucción del monte de Venus es una cirugía que se realiza con anestesia local y sedación.
Dada la localización de la grasa, las cicatrices derivadas de esta liposucción son mínimas y quedan bajo el vello púbico. Los resultados son muy satisfactorios, consiguiéndose una pérdida de volumen con una retracción de la piel.

Esta intervención suele hacerse conjuntamente con la labioplastia, pues es frecuente que mujeres con labios menores grandes presenten a la vez un exceso de piel alrededor del clítoris, en la zona conocida como capuchón del clítoris.

Asimismo, la reducción puede realizarse de forma aislada sin necesidad someterse a una labioplastia.

La reducción de la piel del capuchón se realiza bajo anestesia local y sedación en una clínica. La cirugía dura alrededor de una hora y la paciente, dependiendo de la evolución del postoperatorio inmediato, puede volver casa el mismo día.

Los resultados son muy satisfactorios ya que se consigue que muchas mujeres disfruten de mejores relaciones sexuales, así como de una mejor calidad de vida.

La edad, los regímenes o la pérdida excesiva de grasa por la práctica de ejercicio, pueden llevar a la zona íntima a volverse fláccida e incómoda durante el acto sexual. Una colocación de grasa mediante injerto (lipofilling) en el monte de Venus, además de resolver el problema, no deja cicatrices.

La técnica consiste en realizar una mínima liposucción en otra parte del cuerpo (generalmente del abdomen) e infiltrar seguidamente la grasa obtenida en los labios mayores si éstos han perdido su volumen inicial por el paso del tiempo o pérdida de peso. Así, mediante este injerto de grasa (también llamado lipofilling) conseguimos el aumento y engrosamiento de dichos labios.

La intervención se realiza bajo anestesia local y sedación en un hospital. Dura aproximadamente una dos horas y la paciente puede volver a casa el mismo día.

Los resultados son realmente satisfactorios, ya que la vulva vuelve a tener el aspecto saludable y juvenil perdido por el paso del tiempo.

Aumento de Glúteos

Es posible que se sienta usted identificado/a con alguna de estas situaciones:

¿Cree que sus nalgas son más bien planas o poco proyectadas?

¿Ha perdido una cantidad importante de peso, y desde entonces la región glútea se le ve caída?

¿O la caída de esa zona se debe a que su piel tiende a la flaccidez en general?

¿Tiene usted las nalgas asimétricas, bien a consecuencia de una enfermedad muscular, un accidente o una alteración congénita?

Si alguno de éstos es su caso, una intervención de aumento de glúteos, con o sin elevación, puede ser la solución para usted.

En las siguientes páginas hablaremos del aumento de glúteos mediante la colocación de prótesis o implantes.

Toda persona que desee someterse a una intervención de cirugía estética debería cumplir, al menos, ciertos requisitos elementales de seguridad. En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > ¿Qué personas pueden intervenirse de cirugía estética?” del menú desplegable superior abordamos con detalle este tema.

En general, el aumento de glúteos es una intervención que debe realizarse en personas mayores de edad, no solamente por la cuestión indudable de tener la madurez psicológica necesaria como para comprender la naturaleza de la intervención y su postoperatorio, sus limitaciones, potenciales riesgos, y los cuidados posteriores que deben seguirse, sino porque antes de esa edad el cuerpo está creciendo y cambiando, y su forma aún no es estable.

Por otra parte, es necesario tener en cuenta que el paso del tiempo y las ganancias o pérdidas de peso hacen que el cuerpo cambie, con lo cual la forma de las nalgas obtenida con la intervención puede ir variando con los años.

Las prótesis de glúteo que más se emplean hoy en día son las de gel de silicona, que son como bolsas compuestas por una cubierta de silicona sólida, muy resistente y compuesta de varias capas, y un contenido de gel de silicona, con una consistencia que se busca que sea lo más parecida posible al tejido natural de la zona.

Aunque el material de que están fabricadas es similar al de las prótesis de mama, que son las más conocidas en nuestro medio, las prótesis de glúteo tienen características propias, tanto respecto a la forma como en cuanto a la consistencia. El gel interior, que es cohesivo como el de los implantes mamarios, lo que quiere decir que, en caso de rotura de la cubierta, no se derrama ni se sale, suele ser de una consistencia mayor, es decir, de mayor dureza que en éstos.

Existen también modelos de prótesis de glúteo de silicona sólida, pero son más rígidas y se utilizan menos hoy en día.

Hay varios tipos de prótesis de glúteo. La elección de una u otra depende, generalmente, de las preferencias y de la técnica empleada por cada cirujano:

  • En cuanto a la superficie de cubierta, hay prótesis de textura lisa o rugosa.
  • En cuanto a la forma, las hay redondas y ovales.
  • Las prótesis se fabrican en distintos tamaños proyecciones, de forma que cada cirujano/a elige el modelo más adecuado para cada paciente, a la vista de la anatomía y del resultado que se desea obtener.

Como siempre que se prevé la realización de una operación de cirugía estética, la operación de aumento de glúteos requiere una cuidadosa planificación.

Cuando visite por primera vez nuestro centro CMP de Sevilla, será atendido/a por la Dra. Prada, que es la cirujana plástica que llevará a cabo la intervención.

En función de cuál sea su caso particular, la doctora le expondrá las distintas soluciones disponibles, y le comentará cuál considera más adecuada para usted. Querrá saber cuál es su estado general de salud, si tiene algún antecedente médico, alguna alergia o está siguiendo algún tratamiento que pueda repercutir en la cirugía. Durante la exploración física, evaluará la forma, proyección y simetría de su zona glútea, y su relación con el resto de su silueta corporal, así como la calidad de la piel y la existencia o no de caída.

Determinado todo esto, la cirujana pasará a explicarle qué procedimiento o combinación de ellos es el más adecuado para su caso, y se lo detallará paso a paso. Aclarará las dudas que le surjan, y le dará un documento informativo de varias hojas específico de esta cirugía, que podrá llevarse a casa y leer tranquilamente, y en el que se incluyen el consentimiento informado y las instrucciones para antes y después de la intervención.

Además, le dará su presupuesto por escrito, y, si así lo desea, le informará sobre nuestro sistema de financiación.

El aumento de glúteos se considera cirugía estética, por lo que no está cubierto por la Seguridad Social ni por las compañías privadas de seguros sanitarios, salvo en casos de malformación congénita, accidente o enfermedad que suponga una alteración o asimetría importantes.

Si durante la primera visita decide concertar la intervención, o bien si lo hace más adelante en una nueva visita preoperatoria, la cirujana elaborará la Historia Clínica, en la que se anotarán los datos relevantes. Se concretará la fecha, hora y lugar de la intervención, y se le informará del estudio preanestésico que deberá realizarse de antemano. Se le recomendará la adquisición de una faja de presión para el postoperatorio, que deberá llevar a la clínica el día de la intervención.

La doctora le informará de la necesidad de acudir el día de la cirugía en ayunas desde 6 horas antes, tanto de sólidos como de líquidos, y de evitar el tabaco en lo posible, ya que éste es un factor que puede afectar a la cicatrización.

Se trata de una cirugía de alto nivel que debe realizarse en el quirófano de una clínica que cuente con los medios adecuados, y, naturalmente, por un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

En Centro Médico Prada, CMP, empleamos las instalaciones de dos grandes centros hospitalarios privados de Sevilla, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista. Son dos clínicas grandes y modernas que permiten la realización de todo tipo de intervenciones quirúrgicas con total seguridad. Es el/la paciente quien decide en cuál de ellas va a operarse.

Esta intervención se realiza bajo anestesia general, que en este caso es la modalidad que ofrece la máxima garantía de seguridad y confort para el/la paciente y para el trabajo del equipo quirúrgico, permitiendo obtener la máxima calidad en los resultados.

Puesto que se dejan drenajes en el postoperatorio inmediato, es necesario pasar una noche en la clínica, pudiendo irse de alta a su domicilio al día siguiente.

En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia”, del menú desplegable superior, tratamos más extensamente este tema, explicando paso a paso el proceso que se desarrolla desde su entrada en la clínica hasta su alta a domicilio.

La incisión que se utiliza para esta intervención es muy pequeña, de 4 o 5 cm., y se sitúa en el pliegue entre ambas nalgas, por encima y a una cierta distancia del ano, donde después queda perfectamente oculta. Hay varios modos posibles de colocar el implante:

  • Colocación intramuscular. Es la técnica que realizamos en nuestro centro de cirugía estética de Sevilla. Desde la incisión se levanta el tejido glúteo, se crea un bolsillo y se coloca la prótesis en el espesor del músculo glúteo mayor.
  • Colocación subfascial. La prótesis se coloca entre el músculo y su fascia.
  • Colocación subcutánea. La prótesis va colocada entre la piel y el tejido graso de la nalga, y la fascia del músculo glúteo mayor. Nos gusta menos, porque el implante queda más superficial, y a veces da problemas de palpado del borde, o de contractura capsular.

Se colocan dos drenajes aspirativos, que salen cerca del pliegue donde se sitúa la incisión, que se cierra con puntos reabsorbibles en sutura intradérmica. Ésta se cubre con un apósito que se retira en unos días. La duración de la intervención es de unas 2 o 3 horas.

Si hay ptosis o caída de las nalgas, o acúmulo de grasa en zonas vecinas, como las caderas o el sacro, puede ser necesario realizar técnicas complementarias en la misma intervención, como una liposucción o la extirpación de piel sobrante de las nalgas (gluteopexia), que supondrá cicatrices adicionales.

Cuando se despierte de la operación, notará tirantez en la zona de las nalgas, y se encontrará tumbado/a boca abajo (en decúbito prono), para no comprimir la zona intervenida. En los primeros momentos se encontrará adormilado/a y con frío, e incluso tendrá tiritona, que se pasará pronto.

En un primer momento pasará a la Sala de Despertar, donde se le vigilará hasta que esté un poco más recuperado/a, momento en que se le trasladará a su habitación de la planta, donde podrá estar en compañía de sus familiares y allegados.

Algunas personas pueden sentir náuseas en el postoperatorio. Es una reacción a algunos fármacos de la anestesia, que se va pasando poco a poco, con ayuda de una medicación que se administra para este fin, junto con un antibiótico calmantes.

Si desea conocer más en profundidad estos detalles del período postoperatorio en general puede encontrar información extensa en nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El postoperatorio” del menú desplegable superior.

Las molestias de la recuperación durante los primeros días son variables de una persona a otra, pero en general lo que más incomoda es el hecho de no poder tumbarse boca arriba o sentarse, salvo que se coloquen almohadas o apoyos bajo los muslos y en la zona lumbar, sino tener que estar de pie o tumbado/a boca abajo.  Sin embargo, estas molestias van cediendo día a día, de manera que en poco tiempo es posible adoptar todas estas posturas de nuevo. Hay que señalar que, al sentarse, uno no lo hace sobre las prótesis, ya que éstas van colocadas más arriba, en la zona de las nalgas que va en contacto con el respaldo, no con el asiento.

La faja de presión, que se lleva a la clínica el día de la intervención para colocarla ya en el quirófano al terminar ésta, se utiliza durante el primer mes y medio, quitándola solamente para la ducha. En realidad no es obligatorio su uso, pero sí recomendable, ya que proporciona mayor comodidad en el postoperatorio inmediato. Si se ha realizado liposucción complementaria, sí es obligatorio el uso de la faja.

En cuanto a las actividades que pueden irse realizando a lo largo del postoperatorio, son variables de una persona a otra, como así lo son las molestias, pero en general puede decirse que:

  • Desde el día siguiente a la intervención puede caminar y pasear.
  • A partir de los 10 días puede conducir un coche.
  • A partir del mes puede iniciar un ejercicio físico moderado.
  • Y a partir de los dos meses puede realizar cualquier tipo de ejercicio físico.

En el postoperatorio inmediato se puede apreciar inflamación y morados en la zona intervenida. Todo ello va desapareciendo progresivamente. También se puede notar acorchamiento o falta de sensibilidad en algunas zonas de la piel, que se recuperan con el tiempo.

Aunque en nuestro país esta intervención es menos conocida y practicada que otras, como el aumento de pecho, hay otros, como en Brasil, en que es de las más populares. El resultado es una zona glútea elevada y firme.

El cambio de aspecto de esta zona del cuerpo repercute en la silueta entera, que pasa a tener un aspecto más juvenil y tonificado, lo que se nota tanto sin ropa como con ella, ya que las prendas caen muchísimo mejor. Por lo tanto, influye también en la imagen corporal y en la autoestima de la persona.

En los casos en que se combina la gluteoplastia de aumento con una gluteopexia o eliminación de piel sobrante, se elimina la flaccidez de la piel para conseguir un aspecto de las nalgas redondeado y turgente.

El desarrollo y perfeccionamiento de la anestesia, la simplificación de las técnicas de implantación, y la alta calidad de los materiales empleados permiten contemplar resultados excelentes y duraderos.

Ginecomastia

¿Es usted hombre, y nota que su zona pectoral está abultada debajo de uno o de los dos pezones? ¿Le da este hecho a su tórax un aspecto más femenino de lo que le gustaría? ¿Se siente cohibido por este motivo a la hora de ir a la playa o de mostrar su torso en público o en la intimidad?

¿Ha presentado este problema ya desde la pubertad? ¿O bien es más reciente, y puede relacionarlo con la toma de algún medicamento, o con alguna enfermedad que padezca?

Si verdaderamente le preocupa este problema y desea cambiar el aspecto de su pecho, la cirugía estética ofrece una intervención para la corrección de la ginecomastia que, mediante la eliminación del tejido glandular sobrante y de una cierta cantidad de grasa de la zona pectoral, conseguirá que su tórax quede plano y con aspecto varonil.

Si presenta usted una ginecomastia y va a someterse a cirugía para corregirla, es importante que su estado general de salud sea bueno. Esto quiere decir que, si padece alguna enfermedad o trastorno, éste debe estar bien estabilizado, tratado adecuadamente y controlado por su médico correspondiente. Si el trastorno en cuestión, o un tratamiento que esté haciendo, es el causante de la ginecomastia, es lógico que el primer paso sea corregir la alteración o cambiar, si es posible, de medicamento, de manera que la ginecomastia quizá remita sola o al menos no progrese, antes de considerar la cirugía.

La intervención se puede realizar a cualquier edad, si bien los resultados son mejores en personas más jóvenes, cuya piel es más elástica y puede adaptarse mejor tras la reducción de volumen del pecho. En algunos casos en que la piel sobrante es mucha, y se prevé que no va a ser capaz de encogerse lo suficiente, puede ser necesario realizar una extirpación de lo sobrante, en cuyo caso la cicatriz resultante será algo mayor.

Si padece sobrepeso u obesidad, conviene que pierda peso primero con dieta y ejercicio, con el fin de encontrarse en condiciones ideales para someterse a la cirugía. Si sufre alcoholismo o adicción a la marihuana, es indispensable que supere su adicción antes de plantearse la intervención. Del mismo modo, si consume anabolizantes, debe dejarlos. De otro modo la ginecomastia puede aparecer de nuevo, ya que es imposible eliminar el 100% de la glándula, y los restos que quedan pueden volver a crecer si el estímulo persiste.

Si desea saber más sobre los requisitos básicos que deben cumplir todos aquellos pacientes que van a someterse a una intervención de cirugía estética, puede consultar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > ¿Qué personas pueden intervenirse de cirugía estética?” desde el menú desplegable superior.

Siempre que se va a realizar una operación de cirugía estética se efectúa una planificación previa, paso que es sumamente importante. Así lo hacemos con la cirugía de corrección de la ginecomastia. En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La visita informativa” abordamos en detalle cómo es el primer contacto con la cirujana en nuestro centro CMP de Sevilla.

En la primera visita a nuestro centro le atenderá la Dra. Prada, que es la cirujana que realizará la intervención. Ella le preguntará los detalles de su caso, desde hace cuánto tiempo lo padece, si es en un lado del pecho o en los dos, y si lo relaciona con alguna enfermedad que padezca, tratamiento que esté haciendo o hábito que tenga. Si es así, es posible que le recomiende una consulta previa a la cirugía con el médico especialista correspondiente.

No dude en preguntar cuanto desee. La cirujana tratará de responder a sus preguntas de la forma más clara y completa posible.

Durante la exploración física, la doctora valorará el volumen de su zona pectoral, su simetría, y su consistencia, con el fin de estudiar si se trata de una ginecomastia verdadera (presencia de glándula mamaria desarrollada detrás de la areola y del pezón) o de una pseudoginecomastia, en la que el volumen pectoral no se debe a la presencia de glándula sino a un acúmulo localizado de grasa. Es importante saberlo porque la técnica quirúrgica es diferente en un caso y en el otro. Si hay dudas, es posible que la cirujana le indique la conveniencia de realizarse una mamografía previa a la intervención: se trata de una prueba radiológica con la que es posible ver si hay glándula presente, y qué aspecto y tamaño tiene.

Si el volumen de su zona pectoral es grande, o si presenta flaccidez en la piel y caída, puede ser necesario plantear la extirpación de una porción de piel sobrante. Eso significa que la cicatriz será algo mayor, cosa que la doctora le explicará detalladamente, valorando con usted las distintas opciones posibles.

La Dra. Prada le hará entrega de un documento informativo de varias páginas en el que tendrá su número de teléfono móvil personal, para cualquier duda que desee consultarle, amplia información sobre la intervención y el postoperatorio, el consentimiento informado para la cirugía, y las recomendaciones para antes y después de la operación. También le dará un presupuesto por escrito, y si así lo desea le informará sobre nuestra financiación.

Conviene que sepa que la ginecomastia se considera cirugía reparadora, no sólo estética, por lo que está cubierta por la sanidad pública y por las compañías de seguros sanitarios privados. En nuestro centro la intervención se realizará de forma particular.

La doctora le informará también de los preparativos a realizar para el día de la intervención, como el estudio preoperatorio, que comentamos ampliamente en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El estudio preanestésico”. Si decide en ese momento operarse con nosotros, se puede realizar la Historia Clínica y fijar la fecha y hora de la intervención. De otro modo, puede hacerse más adelante en una nueva visita preoperatoria con ese objeto.

Será preciso que compre, y lleve a la clínica en el momento, una prenda de presión consistente en una camiseta especial de tejido elástico. Se le pondrá al terminar la cirugía, encima de los apósitos, y tendrá que llevarla de forma continuada en el postoperatorio. La cirujana le informará de dónde se puede adquirir dicha prenda, y el tiempo que ha de usarla.

El día de la intervención será preciso que guarde ayuno, tanto de comida como de bebida, desde 6 horas antes de la intervención, ya que se realiza bajo anestesia local con sedación.

Si es fumador, se le recomienda que evite el tabaco en las 3 semanas anteriores y posteriores a la cirugía, ya que la nicotina estrecha los vasos sanguíneos y reduce el flujo de sangre a la zona intervenida, lo que puede causar alteraciones de la cicatrización.

La corrección quirúrgica de la ginecomastia, o hipertrofia de la mama masculina, es una intervención que ha de practicarse en un quirófano, en el entorno de una clínica que cuente con los medios adecuados para la atención correcta al paciente tanto durante la cirugía como en el postoperatorio inmediato.

En Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, realizamos nuestras intervenciones en dos clínicas privadas grandes y avanzadas, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista, a elección del paciente. Ambas se encuentran dentro de los principales centros sanitarios privados de Sevilla.

La duración de la cirugía es variable, según la cantidad de glándula, tejido adiposo y piel existentes en la zona pectoral, pero suele ser de 1 a 3 horas. La anestesia puede ser local con sedación o general, según el caso. Por lo tanto, tras la intervención pasará un rato a la Sala de Despertar, y según el tipo de anestesia puede requerir una estancia posterior en planta durante unas horas o hasta el día siguiente. Se dejan drenajes, que se suelen retirar antes del alta a domicilio.

Para más detalles sobre el proceso que se da desde su entrada en la clínica hasta su alta de la misma, puede visitar nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” desde el menú desplegable superior.

El objetivo fundamental de la intervención es eliminar el exceso de tejido presente en la zona pectoral del varón, para obtener así un tórax plano de aspecto masculino. En los casos de ginecomastia verdadera, en la que hay un bloque de tejido glandular mamario detrás de la areola y del pezón, se realiza una pequeña incisión en el borde inferior de la areola, de 2 o 3 cm, para abordar directamente este tejido y eliminarlo. Además, en la misma intervención se realiza liposucción de toda la zona pectoral, para eliminar la grasa que haya rodeando dicho tejido glandular; de no hacerlo así, podría quedar un reborde con una depresión central (lo que se denomina forma “en plato”). Con esta técnica combinada se regulariza muy bien la superficie del pecho.

En ciertas ocasiones, el volumen del pecho se debe sólo a la presencia de tejido adiposo. A esto se le ha denominado pseudoginecomastia. Si esto se da dentro de una situación de sobrepeso u obesidad en general, lo ideal es corregir este trastorno mediante dieta y ejercicio. En cambio, si se trata de un acúmulo localizado de grasa en la zona pectoral, la liposucción sola puede ser suficiente para solucionar el problema.

Si la mama masculina es voluminosa y colgante, con sobrante de piel, es necesario plantear una extirpación de ésta. Suele hacerse mediante la eliminación de una porción de piel alrededor de la areola (técnica periareolar) y, si es necesario, siguiendo una pequeña línea vertical bajo la misma (técnica vertical). En estos casos, la cicatriz es algo mayor que en las ginecomastias simples. La doctora, a la vista de su caso, le indicará en consulta la técnica más apropiada para usted.

En esta operación se dejan drenajes, que se retiran normalmente al día siguiente. Las suturas de las incisiones son intradérmicas y reabsorbibles, es decir, van por dentro de la piel y no se aprecian desde fuera. No dejan marcas de puntos, y no hay que retirarlas. Solamente puede haber un punto suelto en la zona de salida de los drenajes.

Al terminar la intervención se colocan unos apósitos fijados con esparadrapo sobre las incisiones, y sobre ellos, ya en el mismo quirófano, se pone la camiseta de presoterapia, que el paciente habrá llevado consigo a la clínica.

Al despertarse de la intervención, ya en el propio quirófano, se encontrará adormilado y con frío. Esto es normal. No notará dolor, ya que la zona intervenida estará aún bajo los efectos de la anestesia local. Cuando se pase este efecto empezará a notar molestias y sensación de tirantez en la zona del pecho, que se alivian bien con analgésicos que se le administrarán a través del suero. Pasará un breve rato en la Sala de Despertar, y después se le trasladará a su habitación de la planta, donde podrá estar en compañía de sus familiares o acompañantes.

Al cabo de unas 4 horas desde su salida de quirófano, podrá empezar a tomar algo de bebida y comida. La Dra. Prada le visitará por la tarde, para seguir su evolución. Si se encuentra en condiciones de irse de alta a su domicilio, y así lo desea, la doctora lo autorizará.

Si, por el contrario, se decide que pase la noche en la clínica, la cirujana acudirá de nuevo al día siguiente por la mañana, para retirar los drenajes y darle el alta. Le quitarán el suero, pero mantendrá los vendajes y la camiseta ortopédica hasta la primera cura en consulta. La Dra. Prada le hará entrega de un informe de alta con el resumen de la intervención y la pauta de tratamiento a seguir en su domicilio, que comprende un antibiótico para prevenir infecciones y analgésicos para aliviar las molestias que pueda tener. También, si lo desea, puede tomar por las noches un sedante suave, a fin de dormir mejor. Puede encontrar información aún más extensa sobre la recuperación tras la cirugía en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El postoperatorio” del menú desplegable superior.

Tres días después de la intervención tendrá lugar la primera cura en nuestro centro CMP de Sevilla. La Dra. Prada le retirará personalmente los apósitos, colocando en su lugar gasas sueltas que se mantienen en su lugar con la misma camiseta de presión que llevará. A partir de ese momento podrá ducharse a diario, lavando con agua y gel de baño la zona intervenida. Después, sólo tendrá que secar muy bien las incisiones, aplicar un antiséptico y cubrir con gasas limpias. Es posible que las incisiones los primeros días rezumen un poco de líquido o que presenten pequeñas costras: es normal, y se resolverá en unos pocos días más.

Como las suturas son intradérmicas y reabsorbibles, no será necesario retirar puntos. Es posible que aparezcan morados en la piel, sobre todo en las zonas más bajas: irán cambiando de color y desapareciendo en cuestión de 1 o 2 semanas. También habrá inflamación, que irá resolviéndose poco a poco, con lo cual el resultado definitivo de la intervención no podrá apreciarse hasta pasadas varias semanas o meses.

La camiseta de presoterapia deberá llevarse constantemente durante el primer mes tras la intervención, incluso para dormir, y sólo se quitará para la ducha diaria. Después de este tiempo, se llevará dos semanas más, pero quitándola varias horas cada día.

Las molestias y la inflamación serán mayores los primeros tres o cuatro días tras la operación, y después irán cediendo, de modo que podrá ir dejando los calmantes prescritos en el tratamiento. A medida que las mismas vayan mejorando, podrá reanudar poco a poco su actividad física habitual. Desde el principio podrá entrar y salir con normalidad, y realizar toda actividad que no requiera levantar mucho los brazos o hacer esfuerzos con ellos, como levantar pesos. Al cabo de unos días, podrá incorporar el resto de actividades habituales, aunque probablemente la actividad deportiva tendrá que esperar algo más, del orden de uno o dos meses.

Las cicatrices se pondrán rosadas y permanecerán así durante un período de varios meses, para después irse blanqueando, con lo que se notarán mucho menos. Si ha de tomar el sol o rayos UVA antes de que este proceso de maduración de las cicatrices se haya completado, deberá protegerlas del sol mediante una crema solar de SPF máximo. De no hacerlo así, podrían adquirir un tono pardo por pigmentación, y resultar después demasiado llamativas.

La Dra. Prada seguirá su evolución mediante revisiones en consulta durante un año a partir de la intervención. No obstante, si después de ese tiempo tiene alguna duda o consulta que hacerle, no dude en pedir cita. Ella estará encantada de atenderle.

Esta intervención tiene un resultado muy apreciable, y permanente siempre que las causas que provocaron la ginecomastia estén solucionadas, bien sean una enfermedad, un medicamento o un producto consumido, ya que de lo contrario podría darse un nuevo crecimiento del tejido glandular mamario.

Si no ha sido necesaria la extirpación de piel, las cicatrices serán muy discretas y difíciles de identificar. Si lo ha sido, serán algo mayores, pero una vez maduras, y si el proceso de cicatrización ha sido correcto, también se notarán relativamente poco.

En conjunto, ésta es una cirugía que hará mucho por mejorar su imagen corporal y su autoestima, por lo que influirá de forma muy positiva en su calidad de vida.

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DUDAS SOBRE NUESTROS TRATAMIENTOS DE MEDICINA ESTÉTICA

Tratamiento Láser

Tanto los aparatos de láser como los de luz pulsada (que son cosas distinta,s como veremos más adelante) empleados en medicina estética basan su funcionamiento y su eficacia en la aplicación de un haz de luz, concentrada y de determinadas características, a una zona del organismo, con el fin de suministrar una alta cantidad de energía en ese punto, generar calor y, en muchos casos, destruir selectivamente una estructura corporal, respetando las vecinas. Esto último es lo que se conoce con el difícil nombre de fototermolisis selectiva. Es el caso, por ejemplo, de la fotodepilacióno depilación láser, cuyo objetivo es destruir el folículo piloso (la raíz de los pelos indeseados) sin afectar a la piel donde se hallan.

La diferencia entre luz láser y luz pulsada es que, en el primero, todos los rayos de luz del haz tienen la misma longitud de onda (el mismo color, en el caso de que estén dentro de la luz visible). Sin embargo, la luz pulsada integra en su haz rayos de distintas longitudes de onda (colores) dentro de un rango concreto. En esto, es más parecida a la luz solar o a la de la iluminación artificial, que contienen un espectro de longitudes de onda, visibles y no visibles, como prueba el arco iris, que se forma por descomposición de los haces de esta luz. En ambos casos, láser y luz pulsada, el aparato que los produce concentra mucha energía en el haz, y regula estrechamente una serie de parámetros, que son, básicamente:

  • La longitud de onda: única en el caso del láser, y diversa dentro de un rango, en el caso de la luz pulsada.
  • La duración del pulso: es el tiempo que dura cada disparo de luz sobre el organismo. Está en el rango de milésimas de segundo (rapidísimo).
  • La fluencia: cantidad de energía por unidad de superficie, o intensidad del disparo. Es regulable dentro de cada aparato.
  • El tamaño de spot: cantidad de superficie (de la piel, en general) a la que llega el disparo.
  • La frecuencia de repetición: número de disparos que el aparato es capaz de producir de forma continuada, si se programa para que lo haga.

La relación entre todos estos parámetros determina la acción del haz de luz sobre el organismo, el tipo de tejido al que va a afectar, la intensidad de efecto que va a producir, y los posibles efectos indeseables (quemaduras) que podrían producirse si el aparato no es manejado por personal entrenado y conocedor de la física y utilización del mismo. No todos los aparatos de láser o de luz pulsada son iguales. Dentro de los láseres, una diferencia sustancial entre ellos es la longitud de onda a la que emiten (que es única):

  • Colorante pulsado: 585 nm.
  • Rubí: 694 nm.
  • Alejandrita: 755 nm.
  • Diodo: 810 nm.
  • Nd:YAG: 1064 nm. o 532 nm.

La diferente longitud de onda, supone distinto coeficiente de absorción por los cromóforos del organismo, que son las moléculas que absorben con preferencia la luz, con acción máxima en los tejidos más ricos en ellas. Así, el cromóforo diana para la depilación es la melanina, pigmento presente en la piel, pero sobre todo en el pelo (responsable del color de ambos); y para el tratamiento de varices superficiales, la hemoglobina de la sangre (que va dentro de los vasos sanguíneos, como son las varices, y es responsable del color rojo). De este modo, unos láseres están más indicados en depilación, otros para la  eliminación de varices, otros para la eliminación de angiomas cutáneos, otros para la eliminación de rosácea / cuperosis, etc.

Otro cromóforo importante es el agua contenida en los tejidos: el calentamiento de este agua es el mecanismo por el que algunos láseres tienen efecto de rejuvenecimiento, estimulando la producción de colágeno y el tensado del tejido (rejuvenecimiento no ablativo), y otros, directamente, vaporizan capas superficiales de la piel, provocando su renovación (rejuvenecimiento ablativo).

Los aparatos de luz pulsada emiten en su haz un conjunto de longitudes de onda distintas, pero llevan filtros que bloquean las no deseadas, dejando en el haz un rango determinado de ellas. El ajuste de este rango permite utilizar la luz pulsada para usos similares a los de los láseres: depilación, eliminación de manchas, tratamiento de lesiones vasculares, etc.

Dado que cada tipo de láser o de luz pulsada es óptimo para un número limitado de indicaciones de tratamiento de medicina estética, han salido al mercado las plataformas mixtas: son aparatos que, con una consola única donde se aloja el mecanismo emisor de la energía lumínica, disponen de varios cabezales, algunos intercambiables o de quita y pon, que permiten contar, en la misma máquina, con varios láseres y/o luces pulsadas diferentes, con distintos usos e indicaciones.

En el Centro Médico Prada de Sevilla contamos con la plataforma de láser y luz pulsada más avanzada y potente del mercado a juicio de los mayores especialistas: la plataforma Xeo® de Cutera.

En la actualidad, la plataforma cuenta con:

  • Un cabezal de láser de Nd:YAG Coolglide® de 1064 nm extremadamente potente y versátil, indicado tanto para la depilación láser como para la eliminación de varices de tamaño pequeño y mediano, de angiomas cutáneos, rosáceas, etc; así como para el rejuvenecimiento facial no ablativo (procedimiento Laser-Genesis®).
  • Un cabezal de luz pulsada ProWave 770®, que actúa en un rango de longitudes de onda que va de los 770 a los 1100 nm, programable según el tipo de piel, y que está indicado en la depilación de zonas extensas, como piernas y espalda, por su mayor tamaño de spot y rapidez de utilización.
  • Un cabezal de luz pulsada LimeLight®, de longitud de onda comprendida entre los 520 los 1100 nm, especializado en el tratamiento de manchas y lesiones pigmentadas y vasculares faciales, etc.

Mediante este abanico de cabezales podemos ofrecer a nuestros pacientes soluciones a los más diversos problemas estéticos de la piel que puedan presentar.

El Centro Médico Prada de Sevilla cuenta con el sistema CoolGlide®integrado en la plataforma médica Xeo® de Cutera, el mejor sistema láser para depilación y eliminación de vello del mercado.

A diferencia de otros láseres de depilación, nuestro sistema permite tratar cualquier tipo y tono de piel, de clara a oscura, incluidos los pacientes bronceados. Gracias a su diseño único, longitudes de onda más largas y moderno sistema de enfriamiento, nuestro láser es extremadamente eficaz y seguro y permite conseguir resultados permanentes.

Como lo indica su nombre en inglés («CoolGlide» o «deslizamiento fresco»), la pieza de mano CoolGlide produce una sensación calmante y refrescante conforme se va deslizando sobre la piel. Cuando se aplica el pulso de luz, algunos pacientes experimentan una ligera sensación de pellizco o un suave escozor. Generalmente no se requiere ninguna anestesia local ni tratamiento del dolor con analgésicos; con todo, algunos pacientes prefieren que se les aplique anestesia tópica, es decir, mediante una crema, para el tratamiento de zonas sensibles del cuerpo.

Con carácter general, la depilación láser se emplea preferentemente en zonas pequeñas como axilas, ingles y cara.

Por contra, la fotodepilación está más indicada para tratar zonas extensas de manera rápida y segura, como las piernas de las mujeres y las espaldas de los hombres.

En la mayoría de las zonas son necesarias de 4 a 8 sesiones. No obstante, el número de sesiones del tratamiento de depilación con CoolGlide® para conseguir un resultado óptimo y duradero varía en función de varios factores, como el grosor del vello, la zona a tratar y el ciclo de crecimiento del pelo. Un hecho interesante es que no todos los pelos crecen al mismo tiempo, y que además atraviesan tres fases diferenciadas: crecimiento, regresión y reposo. Los tratamientos de depilación con el láser CoolGlide® consiguen su efecto destruyendo el pelo que se encuentra principalmente en la fase activa de crecimiento en el momento del tratamiento. Dado que los otros pelos pasan a esta fase de crecimiento en momentos diferentes, es posible que se necesiten más sesiones para destruir todos los folículos pilosos de una zona determinada.

Inmediatamente después del tratamiento con CoolGlide®, el área puede tener un aspecto levemente enrojecido e inflamado. En un periodo de entre 3 y 7 días tras el tratamiento, quizás parezca que el vello está volviendo a crecer. En realidad, la mayoría de estos pelos están siendo expulsados como resultado del tratamiento, pero no están creciendo de nuevo. Entre las distintas sesiones de tratamiento, el paciente no se debe depilar con cera ni pinzas; lo que sí se admite es el afeitado.

Los pacientes experimentan sólo unos pocos efectos secundarios, que suelen limitarse a un ligero enrojecimiento e hinchazón local de las zonas tratadas (algo similar a una quemadura de sol). Estos efectos tienden a desaparecer en unas pocas horas o menos. En unos pocos casos se ha observado la formación de ampollas. Consúltenos para obtener información completa sobre los beneficios y riesgos del tratamiento de depilación láser. También puede consultar aquí nuestras tarifas y packs promocionales.

En bastantes ocasiones, hemos detectado mujeres que desarían depilarse las ingles tipo brasileñas o totales pero no se atreven porque se avergüenzan del tamaño o asimetría de sus labios menores. Aproveche las ventajas que les ofrece el Centro Médico Prada de Sevilla para hacerse un tratamiento integral de la zona íntima, incluyendo la labioplastia o cirugía estética de los labios menores. Consúltenos sobre los tratamientos integrados.

Le invitamos igualmente a que visite nuestra sección de preguntas frecuentes sobre depilación láser, donde podrá encontrar respuestas a la mayoría de las cuestiones que nuestros pacientes nos plantean en consulta, así como nuestra sección de noticias sobre la depilación láser y fotodepilación, donde encontrará las últimas novedades y tendencias.

El Centro Médico Prada de Sevilla cuenta con el avanzado sistema de fotodepilación láser ProWave® de Cutera®.

Dicho sistema se basa en una fuente de luz pulsada intensa adaptada especialmente a la reducción permanente del vello en una amplia gama de tipos de piel.

Con carácter general, la fotodepilación está más indicada para tratar zonas extensas de manera rápida y segura, como las piernas de las mujeres y las espaldas de los hombres.

La depilación láser, por contra, se emplea preferentemente en zonas pequeñas como axilas, ingles y cara.

Cuando se aplica el pulso de luz, algunos pacientes experimentan una ligera sensación de pellizco o un suave escozor. Generalmente no se requiere ninguna anestesia local ni tratamiento del dolor con analgésicos; con todo, algunos pacientes prefieren que se les aplique anestesia tópica para el tratamiento de zonas sensibles del cuerpo.

Los pacientes experimentan sólo unos pocos efectos secundarios, que suelen limitarse a un ligero enrojecimiento e hinchazón local de las zonas tratadas (algo similar a una quemadura de sol). Estos efectos tienden a desaparecer en unas pocas horas o menos. En unos pocos casos se ha observado la formación de ampollas. Consúltenos para obtener información completa sobre los beneficios y riesgos del tratamiento. También puede consultar aquí nuestras tarifas y packs promocionales.

Le invitamos igualmente a que visite nuestra sección de preguntas frecuentes sobre fotodepilación y depilación láser, donde podrá encontrar respuestas a la mayoría  de las cuestiones que nuestros pacientes nos plantean en consulta, así como nuestra sección de noticias sobre la depilación láser y fotodepilación, donde encontrará las últimas novedades y tendencias.

Tengo el placer de informarte de que Centro Médico Prada es una de las pocas clínicas en Sevilla donde te puedes realizar el renombrado tratamiento Láser Génesis®.

Se trata de un adelanto tecnológico de ultimísima generación exclusivo de Cutera®, la empresa líder mundial en el sector de los láseres para medicina estética.

En el tratamiento Láser Génesis® se utiliza un haz de Láser Nd-YAG a 1064 nm, en disparos de baja potencia, con duración de microsegundos, pero de muy alta frecuencia, para rejuvenecer delicadamente la piel de la cara.

Es un láser no ablativo, lo que quiere decir que no afecta a la capa superficial de la piel, y por lo tanto ésta no se levanta ni se muda.  Después del tratamiento el aspecto de la piel permanece normal, por lo que no precisa baja laboral ni deja señales que haya que ocultar con maquillaje.

Además, y muy importante, la sesión no es nada molesta, puesto que lo único que se nota es una sensación de calor en la cara, como cuando te sitúas en invierno delante de una chimenea encendida.

Actúa administrando calor de forma específica a los capilares y pequeños vasos de la piel, produciendo además un calentamiento suave de la dermis, o capa profunda de la piel.  De esta forma, consigue varios resultados:

  • Mejorar la textura del cutis, gracias a la estimulación de la producción de colágeno nuevo por parte de la piel.
  • Disminuir el tamaño de los poros de la cara.
  • Atenuar las arrugas finas.
  • Reducir el enrojecimiento difuso de la cara, por ejemplo en casos de rosácea.

Si deseas una piel más tersa, luminosa y juvenil, este tratamiento puede conseguirla para ti, mediante sesiones espaciadas cada mes o mes y medio.

si padeces rosácea o has sufrido acné, comprobarás cómo este tratamiento puede literalmente cambiarte la vida, mejorando enormemente la rojez, la aparición de granitos, las molestias y el picor.

Consúltanos sin compromiso.  Si pruebas el Láser Génesis®, apreciarás sus excelentes resultados.  Te esperamos.

El Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, cuenta con la más avanzada tecnología para la eliminación de las varices pequeñas y medianas: el láser Nd-YAG Coolglide® de la plataforma Cutera Xeo®.

Este láser, además de ser sumamente efectivo en la depilación de zonas donde el vello es intenso y de raíz profunda, es uno de los láseres del mercado de mayor potencia y eficacia en la eliminación de varices pequeñas, incluyendo las arañas vasculares y telangiectasias, tanto en la cara como en el cuerpo, y medianas, incluyendo las venas reticulares. De hecho, es prácticamente el único láser del mercado con capacidad de eliminar éste último tipo de varices, que se encuentran más profundas debajo de la piel y requieren un mayor grado de penetración del haz de luz. Por otra parte, el sistema de enfriamiento integrado en el propio cabezal protege la piel situada por encima de las varices de posibles daños.

El procedimiento puede llevarse a cabo sin anestesia, o solamente con anestesia tópica (mediante crema aplicada 30-60 minutos antes del tratamiento). A diferencia de lo que ocurre con la esclerosis química de las varices (con agentes inyectados), no es necesario el uso posterior de medias compresivas.

En todo tratamiento de varices superficiales, es aconsejable realizar previamente una valoración del sistema venoso profundo de las piernas, bien con Eco-Doppler o con flebografía. La existencia de un problema obstructivo en el citado sistema profundo supone que las venas superficiales eliminadas volverán a aparecer hasta que aquél sea solucionado.

Por último, le invitamos a consultar nuestra sección de noticias sobre eliminación de varices con láser, donde podrá encontar una selección de las últimos descubrimientos y avances efectuados en esta subespecialidad de la flebología.

La poiquilodermia de Civatte es una lesión cutánea similar a la rosácea o la cuperosis,pero que afecta a ambos lados del cuello con enrojecimiento de la piel, arañas vasculares y pigmentación marrón moteada, así como cierto grado de atrofia cutánea. Es más frecuente en mujeres y personas de piel clara que han tomado el sol durante muchos años sin la protección suficiente. En ocasiones se asocia a enfermedades del tejido conectivo (esclerodermia, etc.). No plantea problemas de salud, pero sí de estética.

El cabezal LimeLight® de luz pulsada IPL de Cutera® es extremadamente eficaz en el tratamiento de esta dolencia, mejorando tanto las lesiones vasculares visibles (telangiectasias o arañas vasculares) como el enrojecimiento y la pigmentación marrón.

La cuperosis y la rosácea son dos afecciones faciales diferentes  que pueden ser tratadas eficazmente mediantes láser Nd-YAG, luz pulsada IPL o láser Génesis, dependiendo de la extensión facial de la cuperosis / rosácea:
  • Si las venillas están localizadas en pequeñas zonas de la cara, nosotros las tratamos, con porcentaje de éxito del 88% de los casos, mediante el láser Nd-YAG de pulso largo a 1064 nm Coolglide® de Cutera. Su aplicación consigue la remisión del enrojecimiento presente en esta afectación cutánea, así como de los granitos y telangiectasias, alcanzando un altísimo índice de satisfacción por parte de los pacientes. En nuestra experiencia, la mayoría de los pacientes permanecen libres de síntomas hasta 4 años después del tratamiento. El número de sesiones depende de las características del paciente.
  • Si las venillas están en la mayor parte de la superficie facial, entonces el tratamiento ideal es mediante luz pulsada IPL. Nosotros empleamos la IPL LimeLight® de Cutera, que tiene una longitud de onda muy corta con pulsos de un máximo de 7000 W y hasta 12 milisegundos de duración. Al igual que en el caso anterior, el tratamiento es altamente satisfactorio tras un número variable de sesiones que depende de las características del paciente.
  • Por último, si lo que hay es un enrojecimiento facial con ausencia de venillas, entonces la mejor solución es el láser Génesis® de Cutera, que utiliza un haz de baja potencia y alta frecuencia a 1064 nm para rejuvenecer delicadamente la piel. Este tratamiento combina un sistema de baja potencia con pulsos del orden de microsegundos y frecuencias de repetición elevadas para conseguir aliviar el enrojecimiento disperso.

Los angiomas son lesiones cutáneas formadas por la proliferación de una espesa red de vasos sanguíneos. Los hay de muchos tipos: planos y elevados, pequeños y extensos, etc. Son difíciles de extirpar quirúrgicamente por su gran tendencia al sangrado.

Los puntos rubí son angiomas de pequeño tamaño, del orden de 1 o 2 mm, redondos y de color rojo brillante, a veces algo elevado, que casi todas las personas tienen, y algunas en grandes cantidades.

La solución perfecta para eliminar los angiomas cutáneos es un tratamiento de medicina estética con un láser de alta afinidad por la hemoglobina que la sangre contiene en abundancia, como es el láser Nd-YAG Coolglide® de Cutera, y que consigue, en un número variable de sesiones, según el tipo de angioma y su extensión, coagular los vasos sanguíneos que se encuentran en su espesor, haciendo desaparecer el angioma con escasa o nula cicatriz.

En el caso de los puntos rubí, con frecuencia un solo disparo de nuestro láser es suficiente para eliminar cada uno de ellos.

El cabezal de luz pulsada IPL LimeLight® de Cutera, de longitud de onda programable de 520 a 1100 nm., presenta una alta afinidad tanto por la melanina de la piel como por la hemoglobina de la sangre, lo que lo convierte en un eficaz tratamiento para tratar las lesiones cutáneas pigmentadas, como manchas, discromías, lentigos solares, etc, así como las telangiectasias, rosácea y eritemas faciales, etc.

Sus avanzadas características hacen que dispensa un nivel de energía mucho más cómodo para el paciente y pueden conseguirse resultados impresionantes al cabo de sólo una o dos sesiones de tratamiento, aunque el número de sesiones varía dependiendo de si la zona de piel a tratar es muy grande, tiene manchas muy oscuras, áreas con alta densidad de pecas o daños solares excesivos.

La luz visible transmitida por el mediante el IPL LimeLight® es absorbida selectivamente por las manchas pigmentadas y las zonas enrojecidas de la piel. El calentamiento de las células pigmentadas de la piel produce el efecto terapéutico del tratamiento.
Muchos pacientes observan mejorías considerables en un plazo de dos a tres semanas después del tratamiento. El cutis se verá más uniforme y tendrá un aspecto rejuvenecido. No obstante, el resultado final podrá tardar un mes o más en apreciarse visiblemente.

Las manchas rojas de la piel son generalmente debidas a una cuperosis.

Su aparición se debe a una mala circulación sanguínea del retorno venoso. Las precauciones a tomar para evitar su activación son similares a las que debe observar toda persona con problemas de mala circulación. Deberá evitarse el tabaco, los cambios bruscos de temperatura, los excitantes, el alcohol, así como las comidas ricas en especias y muy calientes.

Las manchas rojas, dependiendo de su estensión, pueden ser tratadas mediante luz pulsada IPL (al igual que las manchas solares, de color marrón más o menos claro), con láser Génesis®, o con láser de Nd-YAG.

Ácido Hialurónico

No hay una respuesta única a esta pregunta, ya que la duración de los efectos del ácido hialurónico depende de varios factores, que son:

  • El ritmo metabólico del cuerpo de cada paciente. Esto es así porque el ácido hialurónico que se administra es una sustancia que, aunque producida en laboratorio, tiene una naturaleza molecular en todo equivalente al ácido hialurónico natural que fabrican las células del organismo y que se encuentra rellenando los espacios intercelulares. Esta macromolécula, una vez inyectada en el organismo, entra a participar en los ciclos de degradación que siguen las sustancias propias de éste con el tiempo, por lo que va siendo degradada y eliminada poco a poco. De ahí su calificación de producto reabsorbible. Y dentro de esto, los ciclos de producción y degradación no llevan el mismo ritmo en todas las personas, sino que en unas son más rápidos que en otras, dependiendo de la edad, de factores hormonales, etc.
  • La densidad y reticulación del producto. Dentro de una misma marca y fabricante de ácido hialurónico, hay distintas presentaciones que contienen ácido hialurónico de diferentes densidades y grados de reticulación (espesor del entramado en el interior de la molécula). Las variedades con moléculas más grandes y reticuladas se utilizan para relleno de estructuras más profundas, como pómulos y surcos nasogenianos, y se degradan más lentamente, por lo que su efecto dura más, mientras que las de moléculas más pequeñas y menos reticuladas, más fluidas, se utilizan en rellenos más superficiales, como en los labios, y se degradan antes, por lo que su duración es más breve.
  • La zona en la que se infiltra el preparado. Las zonas más profundas del organismo tienen menos riego sanguíneo que las superficiales, y éste es un factor que condiciona la velocidad de reabsorción de los productos, ya que, cuanto mayor es el aporte de sangre a un tejido, más llegan las células “degradadoras” a él, y más rápidos son los procesos de reabsorción en el mismo. Por eso, el ácido hialurónico se reabsorbe mucho antes en zonas superficiales, como los labios, que en las profundas como pómulos y mentón, además de que, como hemos visto antes, en distintas zonas se utilizan diferentes grados de reticulación, lo que también influye.

En general, la duración promedio del producto va de 6 meses a 1 año o más. Después de ese tiempo es preciso realizar una nueva aplicación del producto para mantener el efecto deseado. No obstante, se ha observado que, tras sucesivas infiltraciones, la duración del producto es cada vez mayor, porque sí hay un cierto efecto acumulativo en los beneficios del ácido hialurónico. Esto sucede porque la presencia del compuesto infiltrado induce en el tejido un aumento de la producción de colágeno propio, que tiene su propio volumen y persiste aún cuando la sustancia infiltrada se va disipando ya. Por esta razón, muchos/as pacientes, que tras la infiltración inicial precisan una nueva sesión entre los 6 meses y el año después, no necesitan después nuevas sesiones hasta pasado más tiempo, siempre dependiendo de cada caso individual.

Una de las técnicas que se emplean para el aumento de volumen de los pómulos es la infiltración de un producto de relleno, el ácido hialurónico, que se inyecta bajo la piel, en el plano profundo de la dermis, de forma ambulatoria en consulta con una aguja fina, constituyendo así una alternativa cómoda a los métodos quirúrgicos como la colocación de un implante o la infiltración de grasa propia o “lipofilling”.

Para este fin, el ácido hialurónico que se emplea es el de alta densidad (AHAD), como el Macrolane® o el Juvéderm Voluma®. Hay que tener en cuenta que este producto es reabsorbible, por lo que los resultados son temporales y desaparecen al cabo de unos 12 meses, aunque este tiempo varía según factores como la edad, el tipo de piel, el estilo de vida, la actividad muscular y la estructura individual de los tejidos. Si se quiere mantener el efecto, hay que realizar infiltraciones periódicas de producto. Lo que sí es cierto es que, con cada nueva aplicación, la duración va siendo cada vez mayor, puesto que siempre queda un efecto de volumen residual en el tejido producido por un aumento de la síntesis de colágeno que induce la inyección de ácido hialurónico en el tejido subcutáneo, lo que quiere decir que las sucesivas aplicaciones pueden hacerse de forma cada vez más espaciada.

La naturaleza transitoria de este tratamiento tiene ventajas y desventajas. La desventaja es que hay que repetir la infiltración periódicamente. La ventaja es que cada nueva aplicación puede adaptarse a los cambios que va sufriendo la forma de la cara a lo largo de los años, consistentes en el descolgamiento debido a la edad, al tipo de piel y a la exposición al sol, fundamentalmente.

Muchas personas, y quizá tú seas una de ellas, tienen unos surcos muy marcados entre las mejillas, por un lado, y la nariz y la boca, por otro.  Se denominan técnicamente surcos nasogenianos.

Por otra parte, estos surcos se continúan hacia el mentón por debajo de la boca, siendo conocidos coloquialmente como “surcos de marioneta”, porque se parecen a los cortes que presentan las marionetas para poder mover la boca cuando se hace como que hablan.

Estos surcos se van haciendo más acusados con la edad, aunque de forma variable de una persona a otra dependiendo de la calidad de la piel, etc.

Se producen porque los tejidos de la mejilla van perdiendo turgencia y elasticidad, y van cayendo así hacia la boca y la nariz.

Los surcos se marcan más en las personas que gesticulan mucho, sobre todo sonriendo, ya que hay músculos faciales que tiran de los surcos al sonreír, y marcan más dichos pliegues en la piel.

La corrección ideal de este problema es mediante la infiltración de materiales de relleno, especialmente de ácido hialurónico de densidad intermedia.

Este producto es una sustancia de alto peso molecular, que está presente en el organismo de forma natural, rellenando los espacios entre las células y captando agua como una esponja.

De esta forma, hidrata y da volumen a los tejidos, rellenando las arrugas. El producto para inyección, al ser en todo similar al del organismo, se tolera muy bien por parte de éste, que lo considera como propio.

El efecto del ácido hialurónico para el relleno de los surcos se nota de forma inmediata tras la aplicación.

El organismo, después, lo va degradando poco a poco, por lo que el efecto de relleno de los surcos tiene una duración limitada en el tiempo, de 6 meses a 1 año.

Pasado este tiempo, si quieres mantener el efecto, necesitarás una nueva sesión de infiltración. No obstante, hemos observado que, tras sucesivas aplicaciones, el efecto cada vez dura más, por lo que se deduce que hay un cierto efecto acumulativo.

Si estás interesado/a en este tratamiento, no dudes en visitar Centro Médico Prada de Sevilla, y muy gustosamente te daremos la información necesaria gratuitamente y sin compromiso.

Hay muchas personas, y quizá sea éste tu caso, que tienen arrugas alrededor de la boca, que se conocen popularmente como “código de barras”, porque son verticales y separadas unas de otras por pequeños espacios.

Afectan más al labio superior, y se dan sobre todo en mujeres, más que en hombres, ya que en éstos, por la existencia del bigote, la piel es más gruesa y tiene más colágeno y fibras elásticas, con lo que es más firme y resistente.

Aunque pueden aparecer también en ellos en caso de mucha exposición solar, o de fumar mucho (lo que afecta a la piel en ambos sexos).

En las mujeres, la piel es fina en esta zona, y tiende más a formar arrugas con los movimientos que hacen los labios con tanta frecuencia al cabo del día, sobre todo al fruncirlos.

Si te ocurre esto, es posible que tengas problemas para que el maquillaje de los labios se te mantenga durante el día y no se corra, ya que suele formar rayitas verticales a lo largo de las arrugas.

Hay varios procedimientos para mejorar y atenuar estas arrugas.

Uno de ellos es quirúrgico, la dermoabrasión facial, de la que hablo en el apartado correspondiente.

Pero hay otro, más cómodo y eficaz, que se realiza en consulta, y es la infiltración de ácido hialurónico de baja densidad (AHBD).

El ácido hialurónico es la sustancia de la que está hecho el material que rellena el espacio entre las células del propio organismo.

Por lo tanto, está presente en el cuerpo humano de forma natural, y por eso se tolera muy bien.

Se comporta como si fuera una esponja, captando agua, lo que hace que en los tejidos produzca un aumento de volumen, rellenando las arrugas.

Los efectos se empiezan a notar inmediatamente tras su aplicación, y la duración de los mismos está en torno a los 6 meses, dependiendo del/de la paciente.

Después de este tiempo, y si se desea mantener el efecto, hay que realizar una nueva sesión de infiltración, si bien es cierto que con cada nueva administración el efecto va durando más, debido a que el ácido hialurónico estimula la producción de colágenoen la zona.

Por otra parte, en los casos en que, además, el volumen del labio ha ido disminuyendocon la edad, se puede realizar con el ácido hialurónico un perfilado del borde que mejora notablemente su aspecto y lo rejuvenece, y que puede ser muy discreto, si no se desea un aumento de volumen llamativo.

Con esto, los labios tendrán un aspecto más juvenil, y podrán maquillarse sin que la barra de labios se corra.

DUDAS SOBRE NUESTRO LÁSER XEO

Láser XEO

Tanto los aparatos de láser como los de luz pulsada (que son cosas distinta,s como veremos más adelante) empleados en medicina estética basan su funcionamiento y su eficacia en la aplicación de un haz de luz, concentrada y de determinadas características, a una zona del organismo, con el fin de suministrar una alta cantidad de energía en ese punto, generar calor y, en muchos casos, destruir selectivamente una estructura corporal, respetando las vecinas. Esto último es lo que se conoce con el difícil nombre de fototermolisis selectiva. Es el caso, por ejemplo, de la fotodepilacióno depilación láser, cuyo objetivo es destruir el folículo piloso (la raíz de los pelos indeseados) sin afectar a la piel donde se hallan.

La diferencia entre luz láser y luz pulsada es que, en el primero, todos los rayos de luz del haz tienen la misma longitud de onda (el mismo color, en el caso de que estén dentro de la luz visible). Sin embargo, la luz pulsada integra en su haz rayos de distintas longitudes de onda (colores) dentro de un rango concreto. En esto, es más parecida a la luz solar o a la de la iluminación artificial, que contienen un espectro de longitudes de onda, visibles y no visibles, como prueba el arco iris, que se forma por descomposición de los haces de esta luz. En ambos casos, láser y luz pulsada, el aparato que los produce concentra mucha energía en el haz, y regula estrechamente una serie de parámetros, que son, básicamente:

  • La longitud de onda: única en el caso del láser, y diversa dentro de un rango, en el caso de la luz pulsada.
  • La duración del pulso: es el tiempo que dura cada disparo de luz sobre el organismo. Está en el rango de milésimas de segundo (rapidísimo).
  • La fluencia: cantidad de energía por unidad de superficie, o intensidad del disparo. Es regulable dentro de cada aparato.
  • El tamaño de spot: cantidad de superficie (de la piel, en general) a la que llega el disparo.
  • La frecuencia de repetición: número de disparos que el aparato es capaz de producir de forma continuada, si se programa para que lo haga.

La relación entre todos estos parámetros determina la acción del haz de luz sobre el organismo, el tipo de tejido al que va a afectar, la intensidad de efecto que va a producir, y los posibles efectos indeseables (quemaduras) que podrían producirse si el aparato no es manejado por personal entrenado y conocedor de la física y utilización del mismo. No todos los aparatos de láser o de luz pulsada son iguales. Dentro de los láseres, una diferencia sustancial entre ellos es la longitud de onda a la que emiten (que es única):

  • Colorante pulsado: 585 nm.
  • Rubí: 694 nm.
  • Alejandrita: 755 nm.
  • Diodo: 810 nm.
  • Nd:YAG: 1064 nm. o 532 nm.

La diferente longitud de onda, supone distinto coeficiente de absorción por los cromóforos del organismo, que son las moléculas que absorben con preferencia la luz, con acción máxima en los tejidos más ricos en ellas. Así, el cromóforo diana para la depilación es la melanina, pigmento presente en la piel, pero sobre todo en el pelo (responsable del color de ambos); y para el tratamiento de varices superficiales, la hemoglobina de la sangre (que va dentro de los vasos sanguíneos, como son las varices, y es responsable del color rojo). De este modo, unos láseres están más indicados en depilación, otros para la  eliminación de varices, otros para la eliminación de angiomas cutáneos, otros para la eliminación de rosácea / cuperosis, etc.

Otro cromóforo importante es el agua contenida en los tejidos: el calentamiento de este agua es el mecanismo por el que algunos láseres tienen efecto de rejuvenecimiento, estimulando la producción de colágeno y el tensado del tejido (rejuvenecimiento no ablativo), y otros, directamente, vaporizan capas superficiales de la piel, provocando su renovación (rejuvenecimiento ablativo).

Los aparatos de luz pulsada emiten en su haz un conjunto de longitudes de onda distintas, pero llevan filtros que bloquean las no deseadas, dejando en el haz un rango determinado de ellas. El ajuste de este rango permite utilizar la luz pulsada para usos similares a los de los láseres: depilación, eliminación de manchas, tratamiento de lesiones vasculares, etc.

Dado que cada tipo de láser o de luz pulsada es óptimo para un número limitado de indicaciones de tratamiento de medicina estética, han salido al mercado las plataformas mixtas: son aparatos que, con una consola única donde se aloja el mecanismo emisor de la energía lumínica, disponen de varios cabezales, algunos intercambiables o de quita y pon, que permiten contar, en la misma máquina, con varios láseres y/o luces pulsadas diferentes, con distintos usos e indicaciones.

En el Centro Médico Prada de Sevilla contamos con la plataforma de láser y luz pulsada más avanzada y potente del mercado a juicio de los mayores especialistas: la plataforma Xeo® de Cutera.

En la actualidad, la plataforma cuenta con:

  • Un cabezal de láser de Nd:YAG Coolglide® de 1064 nm extremadamente potente y versátil, indicado tanto para la depilación láser como para la eliminación de varices de tamaño pequeño y mediano, de angiomas cutáneos, rosáceas, etc; así como para el rejuvenecimiento facial no ablativo (procedimiento Laser-Genesis®).
  • Un cabezal de luz pulsada ProWave 770®, que actúa en un rango de longitudes de onda que va de los 770 a los 1100 nm, programable según el tipo de piel, y que está indicado en la depilación de zonas extensas, como piernas y espalda, por su mayor tamaño de spot y rapidez de utilización.
  • Un cabezal de luz pulsada LimeLight®, de longitud de onda comprendida entre los 520 los 1100 nm, especializado en el tratamiento de manchas y lesiones pigmentadas y vasculares faciales, etc.

Mediante este abanico de cabezales podemos ofrecer a nuestros pacientes soluciones a los más diversos problemas estéticos de la piel que puedan presentar.

El Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, cuenta con la más avanzada tecnología para la eliminación de las varices pequeñas y medianas: el láser Nd-YAG Coolglide® de la plataforma Cutera Xeo®.

Este láser, además de ser sumamente efectivo en la depilación de zonas donde el vello es intenso y de raíz profunda, es uno de los láseres del mercado de mayor potencia y eficacia en la eliminación de varices pequeñas, incluyendo las arañas vasculares y telangiectasias, tanto en la cara como en el cuerpo, y medianas, incluyendo las venas reticulares. De hecho, es prácticamente el único láser del mercado con capacidad de eliminar éste último tipo de varices, que se encuentran más profundas debajo de la piel y requieren un mayor grado de penetración del haz de luz. Por otra parte, el sistema de enfriamiento integrado en el propio cabezal protege la piel situada por encima de las varices de posibles daños.

El procedimiento puede llevarse a cabo sin anestesia, o solamente con anestesia tópica (mediante crema aplicada 30-60 minutos antes del tratamiento). A diferencia de lo que ocurre con la esclerosis química de las varices (con agentes inyectados), no es necesario el uso posterior de medias compresivas.

En todo tratamiento de varices superficiales, es aconsejable realizar previamente una valoración del sistema venoso profundo de las piernas, bien con Eco-Doppler o con flebografía. La existencia de un problema obstructivo en el citado sistema profundo supone que las venas superficiales eliminadas volverán a aparecer hasta que aquél sea solucionado.

Por último, le invitamos a consultar nuestra sección de noticias sobre eliminación de varices con láser, donde podrá encontar una selección de las últimos descubrimientos y avances efectuados en esta subespecialidad de la flebología.

El cabezal de luz pulsada IPL LimeLight® de Cutera, de longitud de onda programable de 520 a 1100 nm., presenta una alta afinidad tanto por la melanina de la piel como por la hemoglobina de la sangre, lo que lo convierte en un eficaz tratamiento para tratar las lesiones cutáneas pigmentadas, como manchas, discromías, lentigos solares, etc, así como las telangiectasias, rosácea y eritemas faciales, etc.

Sus avanzadas características hacen que dispensa un nivel de energía mucho más cómodo para el paciente y pueden conseguirse resultados impresionantes al cabo de sólo una o dos sesiones de tratamiento, aunque el número de sesiones varía dependiendo de si la zona de piel a tratar es muy grande, tiene manchas muy oscuras, áreas con alta densidad de pecas o daños solares excesivos.

La luz visible transmitida por el mediante el IPL LimeLight® es absorbida selectivamente por las manchas pigmentadas y las zonas enrojecidas de la piel. El calentamiento de las células pigmentadas de la piel produce el efecto terapéutico del tratamiento.
Muchos pacientes observan mejorías considerables en un plazo de dos a tres semanas después del tratamiento. El cutis se verá más uniforme y tendrá un aspecto rejuvenecido. No obstante, el resultado final podrá tardar un mes o más en apreciarse visiblemente.

El Centro Médico Prada de Sevilla cuenta con el sistema CoolGlide®integrado en la plataforma médica Xeo® de Cutera, el mejor sistema láser para depilación y eliminación de vello del mercado.

A diferencia de otros láseres de depilación, nuestro sistema permite tratar cualquier tipo y tono de piel, de clara a oscura, incluidos los pacientes bronceados. Gracias a su diseño único, longitudes de onda más largas y moderno sistema de enfriamiento, nuestro láser es extremadamente eficaz y seguro y permite conseguir resultados permanentes.

Como lo indica su nombre en inglés («CoolGlide» o «deslizamiento fresco»), la pieza de mano CoolGlide produce una sensación calmante y refrescante conforme se va deslizando sobre la piel. Cuando se aplica el pulso de luz, algunos pacientes experimentan una ligera sensación de pellizco o un suave escozor. Generalmente no se requiere ninguna anestesia local ni tratamiento del dolor con analgésicos; con todo, algunos pacientes prefieren que se les aplique anestesia tópica, es decir, mediante una crema, para el tratamiento de zonas sensibles del cuerpo.

Con carácter general, la depilación láser se emplea preferentemente en zonas pequeñas como axilas, ingles y cara.

Por contra, la fotodepilación está más indicada para tratar zonas extensas de manera rápida y segura, como las piernas de las mujeres y las espaldas de los hombres.

En la mayoría de las zonas son necesarias de 4 a 8 sesiones. No obstante, el número de sesiones del tratamiento de depilación con CoolGlide® para conseguir un resultado óptimo y duradero varía en función de varios factores, como el grosor del vello, la zona a tratar y el ciclo de crecimiento del pelo. Un hecho interesante es que no todos los pelos crecen al mismo tiempo, y que además atraviesan tres fases diferenciadas: crecimiento, regresión y reposo. Los tratamientos de depilación con el láser CoolGlide® consiguen su efecto destruyendo el pelo que se encuentra principalmente en la fase activa de crecimiento en el momento del tratamiento. Dado que los otros pelos pasan a esta fase de crecimiento en momentos diferentes, es posible que se necesiten más sesiones para destruir todos los folículos pilosos de una zona determinada.

Inmediatamente después del tratamiento con CoolGlide®, el área puede tener un aspecto levemente enrojecido e inflamado. En un periodo de entre 3 y 7 días tras el tratamiento, quizás parezca que el vello está volviendo a crecer. En realidad, la mayoría de estos pelos están siendo expulsados como resultado del tratamiento, pero no están creciendo de nuevo. Entre las distintas sesiones de tratamiento, el paciente no se debe depilar con cera ni pinzas; lo que sí se admite es el afeitado.

Los pacientes experimentan sólo unos pocos efectos secundarios, que suelen limitarse a un ligero enrojecimiento e hinchazón local de las zonas tratadas (algo similar a una quemadura de sol). Estos efectos tienden a desaparecer en unas pocas horas o menos. En unos pocos casos se ha observado la formación de ampollas. Consúltenos para obtener información completa sobre los beneficios y riesgos del tratamiento de depilación láser. También puede consultar aquí nuestras tarifas y packs promocionales.

En bastantes ocasiones, hemos detectado mujeres que desarían depilarse las ingles tipo brasileñas o totales pero no se atreven porque se avergüenzan del tamaño o asimetría de sus labios menores. Aproveche las ventajas que les ofrece el Centro Médico Prada de Sevilla para hacerse un tratamiento integral de la zona íntima, incluyendo la labioplastia o cirugía estética de los labios menores. Consúltenos sobre los tratamientos integrados.

Le invitamos igualmente a que visite nuestra sección de preguntas frecuentes sobre depilación láser, donde podrá encontrar respuestas a la mayoría de las cuestiones que nuestros pacientes nos plantean en consulta, así como nuestra sección de noticias sobre la depilación láser y fotodepilación, donde encontrará las últimas novedades y tendencias.

La poiquilodermia de Civatte es una lesión cutánea similar a la rosácea o la cuperosis,pero que afecta a ambos lados del cuello con enrojecimiento de la piel, arañas vasculares y pigmentación marrón moteada, así como cierto grado de atrofia cutánea. Es más frecuente en mujeres y personas de piel clara que han tomado el sol durante muchos años sin la protección suficiente. En ocasiones se asocia a enfermedades del tejido conectivo (esclerodermia, etc.). No plantea problemas de salud, pero sí de estética.

El cabezal LimeLight® de luz pulsada IPL de Cutera® es extremadamente eficaz en el tratamiento de esta dolencia, mejorando tanto las lesiones vasculares visibles (telangiectasias o arañas vasculares) como el enrojecimiento y la pigmentación marrón.

Las manchas rojas de la piel son generalmente debidas a una cuperosis.

Su aparición se debe a una mala circulación sanguínea del retorno venoso. Las precauciones a tomar para evitar su activación son similares a las que debe observar toda persona con problemas de mala circulación. Deberá evitarse el tabaco, los cambios bruscos de temperatura, los excitantes, el alcohol, así como las comidas ricas en especias y muy calientes.

Las manchas rojas, dependiendo de su estensión, pueden ser tratadas mediante luz pulsada IPL (al igual que las manchas solares, de color marrón más o menos claro), con láser Génesis®, o con láser de Nd-YAG.

El Centro Médico Prada de Sevilla cuenta con el avanzado sistema de fotodepilación láser ProWave® de Cutera®.

Dicho sistema se basa en una fuente de luz pulsada intensa adaptada especialmente a la reducción permanente del vello en una amplia gama de tipos de piel.

Con carácter general, la fotodepilación está más indicada para tratar zonas extensas de manera rápida y segura, como las piernas de las mujeres y las espaldas de los hombres.

La depilación láser, por contra, se emplea preferentemente en zonas pequeñas como axilas, ingles y cara.

Cuando se aplica el pulso de luz, algunos pacientes experimentan una ligera sensación de pellizco o un suave escozor. Generalmente no se requiere ninguna anestesia local ni tratamiento del dolor con analgésicos; con todo, algunos pacientes prefieren que se les aplique anestesia tópica para el tratamiento de zonas sensibles del cuerpo.

Los pacientes experimentan sólo unos pocos efectos secundarios, que suelen limitarse a un ligero enrojecimiento e hinchazón local de las zonas tratadas (algo similar a una quemadura de sol). Estos efectos tienden a desaparecer en unas pocas horas o menos. En unos pocos casos se ha observado la formación de ampollas. Consúltenos para obtener información completa sobre los beneficios y riesgos del tratamiento. También puede consultar aquí nuestras tarifas y packs promocionales.

Le invitamos igualmente a que visite nuestra sección de preguntas frecuentes sobre fotodepilación y depilación láser, donde podrá encontrar respuestas a la mayoría  de las cuestiones que nuestros pacientes nos plantean en consulta, así como nuestra sección de noticias sobre la depilación láser y fotodepilación, donde encontrará las últimas novedades y tendencias.

La cuperosis y la rosácea son dos afecciones faciales diferentes  que pueden ser tratadas eficazmente mediantes láser Nd-YAG, luz pulsada IPL o láser Génesis, dependiendo de la extensión facial de la cuperosis / rosácea:
  • Si las venillas están localizadas en pequeñas zonas de la cara, nosotros las tratamos, con porcentaje de éxito del 88% de los casos, mediante el láser Nd-YAG de pulso largo a 1064 nm Coolglide® de Cutera. Su aplicación consigue la remisión del enrojecimiento presente en esta afectación cutánea, así como de los granitos y telangiectasias, alcanzando un altísimo índice de satisfacción por parte de los pacientes. En nuestra experiencia, la mayoría de los pacientes permanecen libres de síntomas hasta 4 años después del tratamiento. El número de sesiones depende de las características del paciente.
  • Si las venillas están en la mayor parte de la superficie facial, entonces el tratamiento ideal es mediante luz pulsada IPL. Nosotros empleamos la IPL LimeLight® de Cutera, que tiene una longitud de onda muy corta con pulsos de un máximo de 7000 W y hasta 12 milisegundos de duración. Al igual que en el caso anterior, el tratamiento es altamente satisfactorio tras un número variable de sesiones que depende de las características del paciente.
  • Por último, si lo que hay es un enrojecimiento facial con ausencia de venillas, entonces la mejor solución es el láser Génesis® de Cutera, que utiliza un haz de baja potencia y alta frecuencia a 1064 nm para rejuvenecer delicadamente la piel. Este tratamiento combina un sistema de baja potencia con pulsos del orden de microsegundos y frecuencias de repetición elevadas para conseguir aliviar el enrojecimiento disperso.

A continuación, la Dra Prada expone las preguntas más frecuentes que, a lo largo de los más de 12 años de experiencia profesional en Sevilla y gran parte de Andalucía, nos han sido formuladas sobre la depilación con láser y la fotodepilación o depilación IPL, conceptos distintos que muchas veces se confunden.

Esperamos que contribuyan a aclarar lo mejor posible las dudas que le puedan surgir a la hora de plantearse este tratamiento. En cualquier caso, consúltenos cualquier cuestión. Es muy importante que, si decide depilarse, bien sea mediante el uso del laser o de la fotodepilación, haya comprendido bien los resultados que pueden obtenerse de este tratamiento.

Tengo el placer de informarte de que Centro Médico Prada es una de las pocas clínicas en Sevilla donde te puedes realizar el renombrado tratamiento Láser Génesis®.

Se trata de un adelanto tecnológico de ultimísima generación exclusivo de Cutera®, la empresa líder mundial en el sector de los láseres para medicina estética.

En el tratamiento Láser Génesis® se utiliza un haz de Láser Nd-YAG a 1064 nm, en disparos de baja potencia, con duración de microsegundos, pero de muy alta frecuencia, para rejuvenecer delicadamente la piel de la cara.

Es un láser no ablativo, lo que quiere decir que no afecta a la capa superficial de la piel, y por lo tanto ésta no se levanta ni se muda.  Después del tratamiento el aspecto de la piel permanece normal, por lo que no precisa baja laboral ni deja señales que haya que ocultar con maquillaje.

Además, y muy importante, la sesión no es nada molesta, puesto que lo único que se nota es una sensación de calor en la cara, como cuando te sitúas en invierno delante de una chimenea encendida.

Actúa administrando calor de forma específica a los capilares y pequeños vasos de la piel, produciendo además un calentamiento suave de la dermis, o capa profunda de la piel.  De esta forma, consigue varios resultados:

  • Mejorar la textura del cutis, gracias a la estimulación de la producción de colágeno nuevo por parte de la piel.
  • Disminuir el tamaño de los poros de la cara.
  • Atenuar las arrugas finas.
  • Reducir el enrojecimiento difuso de la cara, por ejemplo en casos de rosácea.

Si deseas una piel más tersa, luminosa y juvenil, este tratamiento puede conseguirla para ti, mediante sesiones espaciadas cada mes o mes y medio.

si padeces rosácea o has sufrido acné, comprobarás cómo este tratamiento puede literalmente cambiarte la vida, mejorando enormemente la rojez, la aparición de granitos, las molestias y el picor.

Consúltanos sin compromiso.  Si pruebas el Láser Génesis®, apreciarás sus excelentes resultados.  Te esperamos.

Los angiomas son lesiones cutáneas formadas por la proliferación de una espesa red de vasos sanguíneos. Los hay de muchos tipos: planos y elevados, pequeños y extensos, etc. Son difíciles de extirpar quirúrgicamente por su gran tendencia al sangrado.

Los puntos rubí son angiomas de pequeño tamaño, del orden de 1 o 2 mm, redondos y de color rojo brillante, a veces algo elevado, que casi todas las personas tienen, y algunas en grandes cantidades.

La solución perfecta para eliminar los angiomas cutáneos es un tratamiento de medicina estética con un láser de alta afinidad por la hemoglobina que la sangre contiene en abundancia, como es el láser Nd-YAG Coolglide® de Cutera, y que consigue, en un número variable de sesiones, según el tipo de angioma y su extensión, coagular los vasos sanguíneos que se encuentran en su espesor, haciendo desaparecer el angioma con escasa o nula cicatriz.

En el caso de los puntos rubí, con frecuencia un solo disparo de nuestro láser es suficiente para eliminar cada uno de ellos.

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