Liposucción en sevilla [2021]- Lipoescultura Centro Médico Prada

Liposucción y Lipoescultura

Liposucción y Lipoescultura

Liposucción en sevilla, lipoescultura y cirugía plástica

La cirugía estética del contorno corporal (liposucción) comprende un conjunto de intervenciones quirúrgicas variadas cuyo objetivo es la modificación y corrección de la silueta del cuerpo.

Aunque se puede decir que prácticamente todas las las operaciones de cirugía plástica y estética modifican el contorno corporal, las técnicas quirúrgicas más conocidas y empleadas entre las que tienen este fin son las liposucciones.

Son intervenciones quirúrgicas, y deben ser llevadas a cabo por un cirujano plástico en el quirófano de un hospital. Esto es muy importante, porque se trata del tipo de cirugía estética que más se “atreven” a realizar personas no cualificadas ni poseedoras de la titulación necesaria, debido a que sus pequeñas cicatrices hacen pensar a algunos que es “menos cirugía” que las restantes intervenciones de estética, lo que no es cierto en absoluto.

liposucción en Sevilla

l Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, utiliza las instalaciones de las prestigiosas clínicas Hospital Infanta Luisa, en Triana, y Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista, ambas de Sevilla.

En las páginas siguientes se exponen los detalles sobre este tipo de cirugía. Le invitamos igualmente a que visite nuestra sección de Preguntas frecuentes sobre la cirugía de liposucción, donde podrá encontrar respuestas a la mayoría  de las cuestiones que nuestros pacientes nos plantean en consulta, así como la sección de Noticias sobre liposucción.

RESOLVEMOS TUS DUDAS SOBRE LIPOSUCCIÓN EN SEVILLA

La liposucción, también denominada lipoescultura en algunos casos, es una intervención quirúrgica que elimina acúmulos localizados de grasa situada debajo de la piel, consiguiendo disminuir el volumen de la zona tratada y modelar la silueta.

No es un tratamiento para la obesidad o el sobrepeso, que debe corregirse con dieta y ejercicio, ya que sólo elimina grasa de una zona concreta, o varias, del organismo. Su indicación principal es la eliminación de depósitos de grasa localizados.

Hay muchas zonas del cuerpo donde pueden realizarse liposucciones, siendo las más usuales las caderas y los muslos en las mujeres, y en ambos sexos el abdomen (“tripa” o “barriga”), los flancos (“flotadores”), las rodillas, los brazos, la papada, los tobillos y pantorrillas, y en ocasiones concretas las mamas y la región pectoral, combinada con otros procedimientos quirúrgicos.

Otras intervenciones que pueden incluir, como parte de la técnica, una liposucción, pueden ser:  la reducción de pecho, la abdominoplastia o dermolipectomía abdominal, el estiramiento o “lifting” facial, etc.

El procedimiento de la liposucción consiste en realizar pequeñas incisiones en la piel por las que se introducen unas cánulas especiales conectadas a un sistema de vacío, que mediante un movimiento de vaivén van extrayendo la grasa de la zona tratada de forma progresiva. Las pequeñas incisiones se cierran después con un punto de sutura, y se comprime después la zona con una prenda elástica especial, para que se cierre el espacio vacío que queda después de la extracción de la grasa. Las cicatrices son mínimas y apenas se notan.

En ocasiones, la grasa extraída, que está compuesta por células adiposas vivas, puede introducirse en otro punto del organismo para aumentar su volumen. Es lo que se conoce como lipotransferencia o “lipofilling”.

A pesar de sus pequeñas cicatrices, la liposucción o lipoescultura es una intervención quirúrgica, y por lo tanto debe ser realizada en un quirófano que cuente con todos los medios necesarios para la cirugía, y por parte de un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Es importante tenerlo en cuenta, porque esta intervención es la que más se “atreven” a hacer individuos no cualificados y sin la titulación necesaria. Si desea realizarse una liposucción, como cualquier otra cirugía, debe informarse bien y acudir a un centro que le ofrezca todas las garantías debidas.

El Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, utiliza las instalaciones de los prestigiosos Hospitales Infanta Luisa, en Triana, y Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista, ambos incluidos dentro de los mejores centros sanitarios privados de Sevilla.

Hay varias zonas, dentro de los glúteos o nalgas, donde se suele acumular grasa no deseada, sobre todo en las mujeres, debido a la distribución hormonal de ésta.

En la zona lateral, es decir, en las caderas, pueden darse los acúmulos grasos conocidos como “pistoleras” o “cartucheras”, acompañados en muchas ocasiones de otros más pequeños en la parte superior, sobre el hueso de las caderas.  Lo comento más ampliamente en el apartado sobre Liposucción de caderas.

Otra zona que suele acumular grasa es la parte posterior del muslo, justo por debajo del pliegue del glúteo. En esta zona se forma a veces un abultamiento horizontal denominado la “banana”, por su forma, que puede rebajarse en el momento de hacer la liposucción de la “cartuchera”.

No obstante, en esta zona la liposucción debe ser muy limitada y cuidadosa, ya que una eliminación de grasa en exceso en este punto puede hacer perder soporte a la nalga, y que ésta descienda y se vea caída.

La zona central de la nalga no suele rebajarse con liposucción, porque lo que interesa en la silueta es justo lo contrario, la prominencia de esta zona.

De hecho, es frecuente que los/as pacientes nos soliciten un “lipofilling” o relleno de esta zona con la grasa extraída por liposucción de las demás, a fin de conseguir un trasero más proyectado y respingón.

En general, la liposucción de las zonas descritas en torno a los glúteos sigue las mismas pautas que el resto de las liposucciones en general, que te invito a que conozcas en mi sección de Generalidades sobre liposucciones.

Puedes obtener información sobre la liposucción de glúteos en mi clínica de Sevilla. No dudes en pedirme precio e información sobre la financiación.

La consulta informativa conmigo es gratis y sin compromiso. 

La liposucción de piernas, especialmente en los muslos, es una intervención sumamente frecuente, y de hecho una de las más solicitadas en nuestro Centro de Cirugía de Sevilla.

El acúmulo de grasa en las piernas es característico sobre todo en las mujeres, por cuestiones hormonales.  Se da especialmente en los muslos, donde en ocasiones puede haber problemas de flaccidez de la piel, con lo cual hay que buscar un equilibrio en la cantidad de grasa que se puede extraer.

Si tienes grasa acumulada en la cara interna del muslo, sabrás que es molesto porque ambos muslos tienden a rozarse al caminar.

Como en esta zona la piel es delicada y a menudo fláccida, la liposucción tiene que ser cuidadosa, y a veces limitada.

Hay casos, aunque son los menos, generalmente tras una pérdida de peso importante, en que el exceso de piel y el descolgamiento son excesivos, y la liposucción no basta:  es preciso eliminar además piel sobrante, mediante un “lifting” de muslos o cruroplastia.

Otra zona donde suele acumularse la grasa localizada es la cara interna de las rodillas, donde forma un abultamiento.  Con mucha frecuencia se hace la liposucción de esta zona junto con la de la cara interna de los muslos.

En la cara externa del muslo, suele acumularse grasa de distribución hormonal en la región superior o trocantérea (la famosa “cartuchera”), por lo que suele combinarse con una liposucción de caderas.

En algunas personas el acúmulo de grasa se da también en las pantorrillas.  En ese caso, también es posible hacer liposucción en ellas.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que te invito a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

Consúltame sin compromiso, la primera cita es gratuita. Te informaré sobre el precio y las facilidades de financiación en Centro Médico Prada, Sevilla. 

La consulta informativa conmigo es gratis y sin compromiso. 

La liposucción de abdomen es una técnica que se realiza con bastante frecuencia, tanto en hombres como en mujeres, y muy agradecida en cuanto a resultados, ya que, mediante pequeñas incisiones de alrededor de 0,5 cm de longitud, situadas en lugares poco visibles, se puede extraer parte de la grasa sobrante en abdomen y flancos y conseguir un aspecto más esbelto en esta parte del cuerpo.

Sin embargo, hay ciertas limitaciones en personas con flaccidez de la piel del abdomen, en las que la piel llega incluso a “colgar” sobre el pubis, caso que se da con más frecuencia en mujeres tras los embarazos, o tras pérdidas importantes de peso.

En estos casos, la liposucción por sí sola no tensa la piel, y es necesario extirpar la que sobra, mediante la intervención conocida como lipoabdominoplastia.

Por otra parte, la liposucción no es el sustituto de la dieta para perder peso, ya que elimina grasa de forma localizada; esto es de máxima importancia en el caso de la liposucción de abdomen, ya que las personas obesas no sólo acumulan grasa en la pared externa del abdomen, debajo de la piel, sino además, y de forma muy importante, en la cavidad abdominal, en los llamados epiplones, que forman parte de los intestinos.

Por tanto, cuando una persona es obesa y tiene un abdomen prominente, la liposucción sólo es capaz de eliminar una parte de la grasa abdominal, la de superficie, pero no la de los epiplones, que sólo puede eliminarse con dieta. Por tanto, el abombamiento del abdomen persistirá, aunque sea menor.

Tampoco es suficiente la liposucción para aplanar el vientre en los casos de mujeres en las que, tras los embarazos, la pared muscular del abdomen se ha dado de sí, y los músculos de la parte frontal del mismo se han separado. En esos casos, es precisa una corrección mediante sutura de la citada pared muscular, que generalmente se hace en el curso de una abdominoplastia.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que le invitamos a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

La liposucción o lipoescultura de los flancos, que son esas zonas de acúmulo de grasa en ambos lados, a la altura de la cintura, que conocemos popularmente como “flotadores”, es solicitada especialmente por los hombres, además de la del abdomen, ya que éstas son las zonas en que más tiende a acumularse el exceso de grasa en ellos, debido a la acción de los andrógenos u hormonas masculinas.

En las mujeres, la grasa tiende a acumularse más en muslos y caderas, por acción de las hormonas femeninas o estrógenos, pero esto cambia con la menopausia, ya que se dejan de producir las citadas hormonas en los ovarios y pasa a predominar la acción de la pequeña cantidad de andrógenos que también produce el cuerpo femenino en las glándulas suprarrenales, con lo cual la grasa empieza a acumularse también en vientre y flancos o “flotadores”, al igual que ocurre con los hombres.

Esta grasa es relativamente blanda, sobre todo si la comparamos con la grasa más fibrosa y con “celulitis” de los muslos, y se elimina con facilidad mediante liposucción o lipoescultura. Suele combinarse con la liposucción de abdomen, o en ocasiones con la de espalda, que también es solicitada con frecuencia por las mujeres a partir de la mediana edad.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que le invitamos a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

¿Has notado que en los últimos tiempos se te están formando en la espalda unos pliegues de piel y grasa, siguiendo una línea oblicua?

Es frecuente que comiencen a aparecer en las personas de mediana edad, sobre todo si hay algo de sobrepeso.

Es típico que haya un surco a ambos lados, que va desde cerca de la columna hacia los laterales, formado por unas adherencias anatómicas que hay en esa zona de la cara profunda de la piel a los músculos situados por debajo, y que, tanto por encima como por debajo de él se formen dos rodetes o “rollos” de grasa que resultan antiestéticos, sobre todo cuando se lleva ropa ajustada.

Liposucción de espalda en Sevilla

Se pueden rebajar estos pliegues mediante liposucción o lipoescultura.

Hay que saber que en esta zona la grasa es muy dura y fibrosa, porque en su espesor hay abundantes fibras de colágeno que la adhieren a las costillas.

Aunque no se extraiga en volumen una gran cantidad de grasa, la mejoría suele ser espectacular, porque la liposucción permite liberar esas adherencias que forman los surcos, mejorando enormemente la silueta de la espalda.

La faja a llevar en el postoperatorio puede ser la misma que se utiliza para los dolores lumbares ajustable mediante velcro; o bien una específica, como para la liposucción de abdomen o la abdominoplastia.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que te invito a conocer en mi sección de Generalidades sobre liposucciones.

Puedes obtener información sobre la liposucción de espalda en mi clínica de Sevilla. No dudes en pedirme precio e información sobre la financiación.

La consulta informativa conmigo es gratis y sin compromiso. 

Dentro de la cara, la zona que se presta a la realización de liposucción o lipoescultura es la papada, en aquellas personas que presentan un acúmulo de grasa en dicha zona. Para ello, se realizan dos o tres pequeñas incisiones, de menos de 0,5 cm, bajo el reborde de la mandíbula, y desde ellas se realiza la aspiración de la grasa. Posteriormente, las incisiones se cierran con un solo punto muy fino, por lo que la marca de dichas incisiones apenas se nota.

Está indicada la liposucción o lipoescultura en la papada en los casos en que hay grasa acumulada. Sin embargo, muchas personas presentan piel fláccida y colgante en la papada y en el cuello, sobre todo a partir de determinada edad, y en esos casos pueden ser necesarios otros procedimientos quirúrgicos para solucionar el problema, en vez de, o además de la liposucción: sería necesario practicar un el ”lifting” cervicofacial. La necesidad de esta otra intervención depende de si la piel de la zona tiene la elasticidad suficiente como para retraerse y adaptarse tras el vaciamiento de su contenido con la liposucción, o si no, ya que en este último caso la zona quedaría vacía y colgante.

En algunos casos, lo que se observa en el cuello son unos cordones verticales, situados a ambos lados del mentón, que se pronuncian cuando la persona se mueve o gesticula. Esta alteración estética se debe a un músculo plano situado bajo la piel del cuello y con fibras en dirección vertical, denominado “platisma colli”. Dicho músculo está dividido en el centro, y para la corrección de dichos pliegues, denominados bridas platismales, es necesario abordar este músculo desde una incisión horizontal por debajo del mentón, y suturar los bordes de ambos lados juntos. Es lo que se llama una cervicoplastia o plastia de platisma.

La liposucción o lipoescultura de papada sigue unas pautas similares a las de las demás liposucciones, que le invitamos a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

Existen personas en que los brazos tienen un volumen importante, debido sobre todo al acúmulo de grasa en la región del tríceps, es decir, en la parte posterior del brazo, desde el hombro hasta el codo. Esta grasa es a menudo fibrosa, dura, y a veces dolorosa al tacto. En estos casos, está indicada la liposucción de esta zona, que da lugar a unos brazos más esbeltos y armoniosos.

Es importante, antes de realizar esta intervención, valorar el grado de flaccidez de la piel de los brazos, ya que hay personas que acuden para disminuir el volumen de esta zona, pero en realidad presentan un pliegue colgante de piel, más que grasa. En estos casos, la liposucción de brazos podría acentuar la flaccidez existente, por lo que la alternativa quirúrgica sería la realización de un “lifting” de brazos o braquioplastia.

Por lo demás, todas las liposucciones siguen unas pautas similares que le invitamos a conocer en nuestra sección de Generalidades sobre liposucciones.

Contacte con nosotros para una primera consulta gratuita donde le informaremos sin ningún compromiso sobre la operación, el precio y las facilidades de financiación. 

El lifting de brazos, es un procedimiento quirúrgico dirigido a mejorar la forma y tersura de los brazos, que consiste en extirpar el exceso de piel y grasa de la parte interna del brazo, o bien, en casos limitados, en la zona de la axila. Con ello se busca dar más tersura a la piel distendida del brazo y elevar el tejido descolgado.

Para ver más detalles sobre está intervención, le invitamos a visitar nuestra sección específica del Lifting de brazos dentro de la cirugía de brazos.

El lifting de muslos, es un procedimiento quirúrgico dirigido a mejorar la forma y tersura de las piernas, que consiste en extirpar el exceso de piel y grasa de la parte interna del muslo, a la altura de la ingle, o, menos frecuentemente, de la parte lateral del mismo, a la altura de la cadera. Traccionando de la piel tanto en sentido superior como medial podemos dar más tersura a al piel distendida del muslo y elevar el tejido descolgado.

Para ver más detalles sobre está intervención, le invitamos a visitar nuestra sección específica del Lifting de muslos dentro de la cirugía de muslos.

No hay un tiempo fijo para que los hematomas se quiten. Normalmente, la hinchazón y los hematomas desaparecerán en el primer o segundo mes tras la liposucción. Sin embargo, la inflamación tarda en quitarse hasta seis meses o más, tiempo en que puede persistir una mínima hinchazón.

Se puede hacer liposuccion en la cara, limitada a la zona de la papada cuando ésta es eminentemente grasa. Para ello, se extrae una pequeña cantidad de grasa con una cánula muy fina desde una pequeña incisión oculta en el pliegue del mentón.

Asi lo indican los resultados del estudio PRECISE, que serán presentados durante el VII Simposio sobre Terapias con Células Madre e Innovación Cardiovascular, que se celebrará en Madrid este jueves y viernes.

La grasa se obtiene por liposucción y se procesa de forma inmediata con un dispositivo especial que selecciona las células madre presentes en la grasa, de tal manera que, a las dos horas de la liposucción, estas células están ya preparadas para inyectarlas en la parte enferma el corazón.

Los resultados de este estudio, dirigido por el doctor Francisco Fernández-Avilés con la colaboración del Texas Heart Institute de Houston (Estados Unidos), han demostrado que el procedimiento se puede aplicar con total seguridad en humanos con un considerable efecto positivo, en comparación con placebo, sobre la evolución de estos pacientes.

Del mismo modo, la investigación ha confirmado que la grasa es una “fuente excelente” de células madre mesenquimales, que pueden obtenerse con “gran facilidad”, son “fáciles de purificar y cultivar”, y tienen “una excelente capacidad de regenerar el tejido vascular del corazón”.

Al final de la vida de un corazón humano se han renovado cerca de la mitad de las células que tenía ese órgano en el momento del nacimiento, con una tasa de renovación que disminuye desde el 2 por ciento anual a la edad de 20 años, hasta menos del 0,5 por ciento anual cuando se superan los 70 años de edad.

Según los expertos, la capacidad de renovación cardiaca de los mamíferos es “insuficiente” para hacer frente a las agresiones no previstas por la naturaleza, como por ejemplo el infarto de miocardio. Por ello, “la escasez de donantes obliga a reinventar el trasplante cardíaco y a perfeccionar las estrategias de reparación y sustitución parcial o total del corazón”, opina el doctor Fernández-Avilés.

Para el director del estudio PRECISE, “a largo plazo la gran esperanza está en las llamadas “células IPS” (células madre adultas reprogramadas pluripotentes), ya que tienen una plasticidad equivalente a las de las células embrionarias, pero sin el riesgo de rechazo”.

Sin embargo la eficacia y seguridad de estas células “requiere todavía años de investigación en animales y humanos”, añade. Sobre las células adultas ya disponibles, el doctor Fernández-Avilés asegura que “la apuesta se basa fundamentalmente en las células del tejido adiposo, y ahí es donde los resultados del estudio PRECISE sientan las bases para el desarrollo de estudios clínicos a gran escala”.

Si se desea un cambio volumétrico normal o grande, hasta ahora no se ha superado la liposucción convencional.

Todos los años nos encontramos con nuevos productos y aparatología que pretenden hacer la “liposucción sin cirugía”, huyendo de la anestesia o la propia intervención a pesar de la inmensa seguridad, experiencia, estudios y publicaciones acumulados durante 30 años en liposucción. Técnicas como la criolipolisis, la liposucción ultrasónica y otras aparecen periódicamente como la solución al paso por quirófano pero, hasta ahora, la búsqueda no ha hallado sus frutos, mientras que la liposucción sigue avanzando y mejorando cada día como por ejemplo el lipofilling o injertos de grasa.

La única técnica de liposucción sin cirugía que, de momento, consideramos que ofrece resultados satisfactorios en los casos en que está indicada (como en la liposucción de papada) es la llamada lipolisis express, que consiste en la infiltración de Aqualix® con técnicas de intralipoterapia.

Si se desea un cambio volumétrico normal o grande, hasta ahora no se ha superado la liposucción convencional.

La liposucción puede contribuir a mejorar la celulitis, pero no se elimina, ya que la celulitis aparece en una capa más superficial de la piel que la tratada con la liposucción.

La celulitis o “piel de naranja” es un problema cutáneo que se manifiesta como pequeñas depresiones en las nalgas, piernas y caderas, que se acentúan cuando se contraen los músculos que están bajo las mismas. La fibrosis del sistema de anclaje de la piel a la superficie de los músculos hace que una liposucción tradicional acentúe el problema de depresiones de la piel.

La mejor forma de tratar la celulitis es realizar ejercicio y sesiones de mesoterapia.

La única técnica de liposucción sin cirugía que, de momento, consideramos que ofrece resultados satisfactorios en los casos en que está indicada (como en la liposucción de papada) es la llamada lipolisis express, que consiste en la infiltración de Aqualix® con técnicas de intralipoterapia.

La liposucción no es un sustituto a la pérdida de peso, sino un método para retirar acúmulos localizados de grasa que no responden ni a la dieta ni al ejercicio. En algunas ocasiones es complementaria a otras intervenciones (estiramiento facial, abdominoplastia, etc.).

Por tanto, si padece un sobrepeso importante puede someterse a una liposucción, pero tenga en cuenta que con ello no conseguirá adelgazar sino dar una uniformidad al contorno de las piernas, caderas, muslos y glúteos y, cuando pierda peso, lo hará uniformemente manteniendo la forma obtenida tras la intervención.

Los pacientes no deben esperar una perdida extraordinaria de peso después de una liposucción. La lipoescultura no es un método para perder peso. Sin embargo siempre hay un descenso del mismo. Lo que debe esperar el paciente es una reducción de medidas, que pueden ir de 2 hasta 4 tallas dependiendo de cada paciente en particular. La cantidad de grasa que se puede extraer en una liposucción depende también de cada paciente, pero nunca debe exceder de los 3 litros. Liposucciones mayores a esta cantidad requieren de transfusiones sanguíneas de la misma sangre del paciente (autotransfusió

El caso ideal para liposucción es el del/la paciente con un peso relativamente normal pero que tiene acúmulos de grasa en áreas localizadas. Lo más importante para obtener un contorno final óptimo es que la piel sea firme y elástica (la piel que “cuelga” no se redistribuirá sobre el nuevo contorno corporal y podría requerir algún procedimiento quirúrgico adicional para eliminar el exceso de piel).

La liposucción no está indicada cuando se ha tenido una cirugía reciente en la zona a tratar, si se tiene mala circulación en esa zona o si se padecen problemas cardiacos o respiratorios. Es importante saber también que la liposucción no mejora la celulitis.

En la mayoría de las zonas en las que se puede realizar una liposucción, el exceso de tejido graso se produce en un momento dado del desarrollo, más en relación con factores hormonales y genéticos que con los cambios de peso, por lo que no sufren apenas modificaciones con las dietas. Por lo tanto, no es habitual que se vuelvan a producir depósitos grasos en zonas ya tratadas, aunque bien es verdad que dicha posibilidad existe si no se mantiene una dieta equilibrada y se aumenta de peso. Eso sí, el aumento del volumen de grasa se producirá uniformemente, respetando la forma obtenida, no con el aspecto de abultamientos grasos previos a la intervención.

El uso de la faja en el post operatorio es muy importante para garantizar los resultados óptimos de una liposucción. La faja post operatoria cumple con varias funciones, inicialmente inmediatamente posterior a la cirugía, reducir el sangramiento y el proceso inicial de inflamación. Posteriormente la faja favorece la retracción de la piel y permite que ésta se vaya amoldando al cuerpo y a la nueva figura trabajada con la cirugía.

La faja se coloca ya en quirófano, y no debe quitarse para nada hasta la primera cura (lleva aberturas para poder ir al baño). Es normal que se sienta pesado/a los primeros días, por el exceso de fluidos que se administran, y que pese en la báscula más que antes de la intervención. Durante las primeras 24 horas se mancha por las incisiones un líquido rosado. Hay que proteger los muebles (sofás, colchones) con algo impermeable. La faja se manchará, pero no debe quitarse ni lavarse todavía, hasta la primera cura.

La faja deberá llevarse, incluso para dormir, durante 1 mes y medio ya que es éste el tiempo en que tardan los tejidos en volver a su estado original después de la cirugía y del proceso de inflamación.

VISÍTANOS

LA PRIMERA CONSULTA ES GRATUITA