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Lifting Facial

Lifting Facial

Lifting facial sevilla

La piel de las personas va perdiendo elasticidad con el paso del tiempo, y donde más se nota es en la cara. Hay otros factores que influyen y aceleran el envejecimiento de la piel, como son la exposición frecuente al sol sin protección, el tabaco, el estrés, etc.

Es posible que hayas notado un aumento de flaccidez en tu piel de un tiempo a esta parte, que se traduce en la aparición de arrugas, sobre todo en las zonas de la cara que más se mueven, y por el efecto de gestos repetidos, como el fruncimiento del entrecejo, la elevación de las cejas y los movimientos de la boca.

También habrás observado el efecto de la fuerza de la gravedad, por la que los tejidos descienden y “se descuelgan”, de modo que puede que te hayan aparecido pliegues entre las alas de la nariz y las comisuras de la boca por el descenso de las mejillas, o bien papada y piel colgante en el cuello, arrugas en la frente, descenso de los párpados, etc.

En nuestro centro médico de Cirugía Estética en Sevilla disponemos de toda una serie de técnicas, tanto médicas como quirúrgicas, destinadas a combatir este efecto de envejecimiento en la cara.

Las que más se emplean, al no requerir cirugía y hacerse cómodamente en consulta, son el bótox y el relleno con ácido hialurónico.  Puedes encontrar información sobre estas técnicas en los enlaces anteriores.

De las cirugías, las más conocidas son los estiramientos faciales o liftings, cuyo nombre técnico es el de ritidectomías, procedimientos en los que se tensa la piel y los tejidos de la cara y del cuello, eliminando lo sobrante, para lograr un aspecto más juvenil.

A su vez, estas cirugías pueden combinarse con otras, como la cirugia estética de los párpados o blefaroplastiapeelings químicos o tratamientos con láser para mejorar el tono y la textura de la piel, etc.

Tradicionalmente, se venían haciendo dos tipos principales de ritidectomías o liftings, considerados los clásicos:

  • El Lifting Frontal, que, mediante una incisión en el cuero cabelludo como si fuera una diadema, sirve para estirar la piel de la frente y tratar los músculos del entrecejo.

Hoy día está prácticamente en desuso desde la aparición del bótox, (toxina botulínica tipo A) para usos estéticos, con el que se obtiene prácticamente el mismo efecto sin cirugía.

  • El Lifting de tercio medio e inferior facial, que se emplea para eliminar las arrugas de las mejillas, elevar éstas atenuando los surcos nasogenianos (los que van de la nariz a las comisuras de la boca), definir la línea de la mandíbula y tensar la piel del cuello y de la papada.

Se realiza mediante una incisión que nace dentro del pelo por encima de la oreja, pasa por delante de la misma, donde queda disimulada, rodea la inserción del lóbulo de la oreja y continúa por detrás de ésta para terminar de nuevo dentro del pelo.

lifting facial sevilla

Sin embargo, hay una nueva técnica de lifting facial con cicatriz y despegamiento de piel reducidos que puede convenirte mejor si tienes flaccidez y descolgamiento moderados de las mejillas y de la línea de la mandíbula, ya que se indica sobre todo en pacientes algo más jóvenes.

Se trata del mini-lifting o MACS-lift (Minimal Access Cranial Suspension), diseñado por los cirujanos plásticos belgas Tonnard y Verpaele.

Esto es porque la tendencia hoy en día es a obtener el máximo de resultados con el mínimo de complicación técnica, y por tanto de riesgos.

Siguiendo esta filosofía, y teniendo en cuenta que los liftings faciales son intervenciones delicadas, en las que hay cierto riesgo de lesión de algunas fibras nerviosas importantes para la movilidad facial, se ha popularizado en los últimos años esta técnica, que, por su naturaleza, es una cirugía más breve y segura para los tejidos del/de la paciente.

Puedes obtener información sobre la lifting facial en nuestra clínica de Sevilla. La consulta informativa con la doctora Prada es gratis y sin compromiso. 

RESOLVEMOS TUS DUDAS SOBRE TU INTEVENCIÓN DE LIFTING FACIAL EN SEVILLA

¿Se nota usted arrugas en las mejillas, en el cuello o en la frente? ¿Sus mejillas han descendido, y nota cómo su caída marca los pliegues entre la nariz y la boca? ¿Observa cómo la línea de su mandíbula ha perdido definición, porque hay piel fláccida que desciende en ambos lados? ¿Nota cómo la piel de su cuello está floja, formando arrugas o bien rebordes como cuerdas verticales?

Si su respuesta es afirmativa a alguna o varias de estas preguntas, y desea mejorar estos problemas, puede ser candidato/a a un “lifting” o estiramiento facial. No obstante, hay soluciones alternativas para alguna de las citadas alteraciones que puede querer considerar, como el bótox o la infiltración de materiales de relleno como el ácido hialurónico en algunos casos.

Debe tener en cuenta que el “lifting” tensará la piel y eliminará arrugas, pero no hará desaparecer las marcas de superficie ni las irregularidades de pigmentación propias de la edad, que requieren tratamientos complementarios como el láser o los “peelings” químicos.

La edad óptima para someterse a un “lifting” facial es entre 40 y 60 años, aunque puede estar indicado tambien en personas de edad más avanzada con buen estado de salud y que conserven cierta elasticidad en la piel.

Es posible realizar un “lifting” frontal o de tercio medio e inferior de forma aislada, o bien ambos en la misma intervención. Y también pueden combinarse con otras intervenciones orientadas al rejuvenecimiento facial, como la blefaroplastia o cirugía estética de los párpados, la dermoabrasión para eliminar arrugas del labio superior, etc.

Si usted se plantea someterse a un “lifting” facial, lo fundamental es que su estado general de salud sea bueno. Eso quiere decir que no debe padecer enfermedades graves, y que, si tiene algún trastorno, debe estar bien tratado, estabilizado y controlado por su médico correspondiente, quien hará los ajustes correspondientes en el tratamiento, si es necesario, de cara a la intervención. Es buena idea hacerse un chequeo general de salud antes de someterse a esta cirugía, para asegurarse de que las condiciones son las ideales para ello.

Si desea saber más sobre los requisitos básicos que deben cumplir todos/as aquellos/as pacientes que desean someterse a una intervención de cirugía estética, puede consultar nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > ¿Qué personas pueden intervenirse de cirugía estética?” a través del menú desplegable superior.

Hay ciertas enfermedades que incrementan los riesgos de esta operación, como son la hipertensión arterial, la diabetes, las enfermedades del corazón y las alteraciones de la coagulación, bien espontáneas o farmacológicas (como en los pacientes que siguen un tratamiento anticoagulante). El tabaco está absolutamente contraindicado, ya que afecta muy negativamente al riego sanguíneo de la piel de la cara y puede ser fuente de complicaciones, por lo que ha de suprimirse totalmente durante al menos tres semanas antes y después de la intervención.

Desde el punto de vista psicológico, debe poseer un grado de madurez y estabilidad suficientes como para ser realista y comprender que, aunque el “lifting” mejorará notablemente el aspecto de su cara, hay ciertas alteraciones que no podrá corregir del todo, como ciertas lesiones cutáneas o arrugas en ciertas zonas (como alrededor de la boca, etc.).

Otro hecho evidente, pero que algunas personas pueden llegar a olvidar, es que la intervención mejorará el aspecto de su rostro y le hará parecer más joven, pero no cambiará su edad biológica ni su estado general de salud, por lo que deberá seguirse cuidando de la forma apropiada a su edad real.

Como siempre que se planea una intervención de cirugía estética, es fundamental planificar adecuadamente su operación de estiramiento facial. En nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La visita informativa” podrá encontrar información detallada sobre cómo transcurre el primer contacto con la cirujana en nuestro centro CMP de Sevilla. Aquí trataremos de esta visita en relación con el “lifting” facial.

Durante la primera visita en consulta con la Dra. Prada, cirujana plástica responsable de realizar la operación, podrá hablarle de su caso, de los aspectos de su rostro que no le satisfacen y de los resultados que espera conseguir con la cirugía. La doctora le preguntará también por su salud en general, el consumo de tabaco, las alergias que padezca o los tratamientos que esté realizando, con especial atención al uso de anticoagulantes o antiagregantes, ya que estos datos son muy importantes, especialmente para este tipo de intervención. Podrá consultar a la cirujana todas las dudas que tenga, y que ella tratará de aclarar de la forma más completa posible.

En la exploración física, la doctora evaluará la forma y el aspecto de su rostro y cuello y la calidad de su piel, y en función de esto le explicará con detalle qué tipo de técnica o grupo de técnicas quirúrgicas es el más apropiado para usted, y le informará extensamente sobre los mismos. Podrá decirle si es posible conseguir los resultados que usted busca, o si hay algún hecho que haga difícil poder lograrlos.

La doctora le entregará un documento informativo de varias páginas con información detallada sobre la cirugía, su número de móvil personal por si le surgen más dudas que desee consultar, las instrucciones para antes y después de la intervención, y el consentimiento informado. Le dará también un presupuesto por escrito, que incluye todos los conceptos salvo el estudio preanestésico y, si lo desea, le informará sobre nuestra financiación.

La Dra. Prada le explicará cómo y dónde realizarse el citado estudio preoperatorio, del que tratamos extensamente en nuestra sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El estudio preanestésico”. Si decide en ese mismo momento realizarse la intervención con nosotros, puede hacerse la Historia Clínica y concretar la fecha y hora de la intervención. En caso contrario, puede hacerse esto en una nueva visita preoperatoria.También le explicará lo que debe hacer el día de la intervención, como acudir en ayunas de 6 horas, tanto de comida como de agua, antes de la cirugía, ya que se realiza bajo anestesia general. Y, por supuesto, prescindir totalmente del tabacodesde 3 semanas antes de la operación a 3 semanas después, requisito éste importantísimo para una buena evolución del postoperatorio de este tipo de intervención.

La intervención de “lifting” o estiramiento facial requiere una clínica con quirófano y con todos los medios necesarios, Sala de Despertar y hospitalización, y ha de ser realizada por un médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. En Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, utilizamos las instalaciones de dos clínicas privadas grandes y modernas, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista. La elección de una u otra para la intervención es del/de la paciente.

Esta operación tiene una duración de unas 4 o 5 horas, dependiendo de si se hace de una parte de la cara o de todas, y de si se realizan procedimientos complementarios, como la cirugía de párpados. Se realiza bajo anestesia general, o en ocasiones bajo anestesia local con sedación, y por tanto es necesario el ingreso postoperatorio, al principio en la Sala de Despertar, cuando se sale de quirófano, y después en una habitación de planta durante varias horas o incluso hasta el día siguiente. Se suelen dejar unos pequeños drenajes, que generalmente se pueden retirar al día siguiente de la intervención.

Para una información más detallada sobre el proceso que va desde su ingreso en la clínica hasta el alta a su domicilio, puede visitar nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” desde el menú desplegable superior, donde se describe con detalle el proceso desde su entrada hasta su salida de la clínica.

En esta página comentaremos la técnica del “lifting” facial clásico. Para información sobre el “mini-lifting” o “MACS-lift”, puede visitar nuestra página “Zonas corporales > Facial > Mini-lifting o MACS-lift” del menú desplegable superior. Se trata de una técnica de incisiones y despegamiento reducidos que se puede realizar en casos de personas algo más jóvenes, o de arrugas o flaccidez moderadas.

El “lifting” frontal se realiza mediante una incisión de la piel del cuero cabelludo denominada coronal, por detrás de la línea de inicio del pelo y en forma de diadema, cruzando de una sien a otra. Desde ahí se levanta la piel de la frente, llegando hasta los músculos que mueven las cejas, y que, si es necesario, se pueden debilitar para atenuar las arrugas de expresión del entrecejo. Se estira la piel para eliminar lo que sobra, que es una tira en el borde de la incisión, y se sutura en su lugar. La cicatriz queda oculta por el pelo, salvo en casos, generalmente de hombres, con calvicie o probabilidad de presentarla en el futuro, en los que hay que valorar cuidadosamente la realización de esta intervención.

Hay variantes de esta intervención que reducen la longitud de la cicatriz, sustituyendo la extirpación de la piel sobrante por un anclaje de la misma al cráneo con dispositivos especiales.

En los casos de personas con frente amplia, en que la línea del pelo comienza muy atrás, existe la posibilidad de situar la incisión justo en dicha línea, en vez de más atrás, para no aumentar aún más la amplitud de la frente al estirar la piel de la misma.

En el “lifting” de tercio medio e inferior facial, la incisión comienza en su parte superior dentro del pelo de la sien, para pasar justo por delante de la oreja siguiendo una línea anatómica, y después reodea el lóbulo de la oreja por su base, sigue por detrás de la oreja y se interna en el pelo de la parte posterior de la cabeza. Desde aquí se levanta la piel desde la parte lateral de la cara hasta el borde de la mandíbula y el cuello, y se trabaja tensando una capa de tejido situada bajo ella denominada SMAS (o “sistema músculo-aponeurótico superficial”), donde están englobados los músculos de la expresión facial. La piel se estira después, recortando una tira sobrante al lado de la incisión, y suturándola en su lugar. Se dejan pequeños drenajes tras las orejas, que se pueden retirar al día siguiente.

Para tensar adecuadamente las arrugas del cuello, puede ser necesaria una pequeña incisión adicional bajo el mentón, o una liposucción de la grasa de la papada.

Al terminar la intervención, se coloca un vendaje suave que no apriete mucho.

Después de la intervención puede tener algunas molestias en la cara y el cuello, aunque suelen ser bastante moderadas, y ceden fácilmente con los calmantes que se prescriben en el tratamiento. Es normal que haya zonas de piel insensibles y acorchadas, que irán recuperando la sensibilidad en cuestión de semanas. Por el contrario, algunas zonas de la cara y del pelo pueden presentar mayor sensibilidad de lo normal al roce.

La cabeza ha de mantenerse elevada durante los primeros días de la recuperación, para evitar que la cara se inflame mucho. También es útil para esto la aplicación de bolsas de hielo o compresas frías. Los drenajes pueden normalmente retirarse al día siguiente de la intervención, y los vendajes al cabo de 3 o 4 días. Es normal que haya morados en la piel, que poco a poco se van resolviendo, lo mismo que la inflamación, que desaparecerá del todo en unas semanas.

Los puntos, en caso de tener que retirarlos, se quitan a la semana, y los del cuero cabelludo a los 10-15 días. Es conveniente hacer reposo durante una semana, y evitar el ejercicio intenso o el calor excesivo durante dos o más semanas.

Es posible disimular los morados con maquillajes cubrientes especiales que se venden en farmacias. También es necesario utilizar protección solar de SPF máximo si se va a tomar el sol durante los primeros meses tras la cirugía.

Es imprescindible evitar totalmente el tabaco durante las tres primeras semanas del postoperatorio. Si no se hace así, hay peligro de que el riego sanguíneo que llega a la piel de la cara sea insuficiente, y haya problemas de cicatrización, lo que daría lugar a una cicatriz poco estética en la región facial.

La Dra. Prada seguirá estrechamente su evolución desde la primera cura hasta las revisiones a largo plazo, que tienen una duración de un año, valorando la evolución de la inflamación y de las cicatrices.

Las cicatrices del “lifting” facial, aunque son extensas, están diseñadas para quedar perfectamente disimuladas dentro del pelo y siguiendo las líneas y pliegues anatómicos de la cara. No obstante, durante las primeras semanas o meses presentan un tono rosado que se irá perdiendo poco a poco después, de modo que el color definitivo de las mismas será igual que el del resto de la piel, y será muy difícil distinguirlas si la cicatrización de la persona es correcta.

La inflamación va igualmente desapareciendo, lo mismo que los morados, si bien durante unos meses la piel de la zona intervenida puede estar algo seca, y el pelo del cuero cabelludo en la vecindad de las incisiones algo fino.

Esta intervención produce un efecto general de rejuvenecimiento de la cara que es muy duradero, pero no se puede considerar permanente, ya que el proceso de envejecimiento de los tejidos sigue su curso a lo largo del tiempo, y puede ser necesario, al cabo de un cierto número de años, someterse de nuevo a la intervención si se quiere mantener el aspecto joven del principio.

Si tiene en cuenta este hecho, los resultados de esta intervención le serán satisfactorios y podrá disfrutar de una imagen de su rostro rejuvenecida y mejorada.

Después de la intervención puede tener algunas molestias en la cara y el cuello, aunque suelen ser bastante moderadas, y ceden fácilmente con los calmantes que se prescriben en el tratamiento. Es normal que haya zonas de piel insensibles y acorchadas, que irán recuperando la sensibilidad en cuestión de semanas. Por el contrario, algunas zonas de la cara y del pelo pueden presentar mayor sensibilidad de lo normal al roce.

La cabeza ha de mantenerse elevada durante los primeros días de la recuperación, para evitar que la cara se inflame mucho. También es útil para esto la aplicación de bolsas de hielo o compresas frías. Los drenajes pueden normalmente retirarse al día siguiente de la intervención, y los vendajes al cabo de 3 o 4 días. Es normal que haya morados en la piel, que poco a poco se van resolviendo, lo mismo que la inflamación, que desaparecerá del todo en unas semanas.

Los puntos, en caso de tener que retirarlos, se quitan a la semana, y los del cuero cabelludo a los 10-15 días. Es conveniente hacer reposo durante una semana, y evitar el ejercicio intenso o el calor excesivo durante dos o más semanas.

Es posible disimular los morados con maquillajes cubrientes especiales que se venden en farmacias. También es necesario utilizar protección solar de SPF máximo si se va a tomar el sol durante los primeros meses tras la cirugía.

Es imprescindible evitar totalmente el tabaco durante las tres primeras semanas del postoperatorio. Si no se hace así, hay peligro de que el riego sanguíneo que llega a la piel de la cara sea insuficiente, y haya problemas de cicatrización, lo que daría lugar a una cicatriz poco estética en la región facial.

La Dra. Prada seguirá estrechamente su evolución desde la primera cura hasta las revisiones a largo plazo, que tienen una duración de un año, valorando la evolución de la inflamación y de las cicatrices.

La intervención de “lifting” o estiramiento facial requiere una clínica con quirófano y con todos los medios necesarios, Sala de Despertar y hospitalización, y ha de ser realizada por un médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. En Centro Médico Prada, CMP, de Sevilla, utilizamos las instalaciones de dos clínicas privadas grandes y modernas, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista. La elección de una u otra para la intervención es del/de la paciente.

Esta operación tiene una duración de unas 4 o 5 horas, dependiendo de si se hace de una parte de la cara o de todas, y de si se realizan procedimientos complementarios, como la cirugía de párpados. Se realiza bajo anestesia general, o en ocasiones bajo anestesia local con sedación, y por tanto es necesario el ingreso postoperatorio, al principio en la Sala de Despertar, cuando se sale de quirófano, y después en una habitación de planta durante varias horas o incluso hasta el día siguiente. Se suelen dejar unos pequeños drenajes, que generalmente se pueden retirar al día siguiente de la intervención.

Para una información más detallada sobre el proceso que va desde su ingreso en la clínica hasta el alta a su domicilio, puede visitar nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” desde el menú desplegable superior, donde se describe con detalle el proceso desde su entrada hasta su salida de la clínica.

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