La arruga reaparece por culpa de la crisis - Centro Médico Prada

La arruga reaparece por culpa de la crisis

La arruga reaparece por culpa de la crisis

Parece que los clientes habituales de medicina estética empiezan a ajustar sus presupuestos a la hora de hacerse retoques. Según estimaciones de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), la crisis económica ha provocado un descenso del 15% en este tipo de tratamientos en el último año.

Tal y como explica la presidenta de este organismo, Pilar Rodrigo, no se nota en el número de clientes, "que se sigue manteniendo estable", sino en que "optan por reducir las visitas y eligen tratamientos más baratos". Por ejemplo, para el rejuvenecimiento facial, "muchos se deciden finalmente por un tratamiento a base de vitaminas en lugar de someterse a radiofrecuencia".

La diferencia de precio entre ambas posibilidades puede ser significativa, ya que el coste de las vitaminas oscila entre los 250 y los 300 euros, mientras que el de la radiofrecuencia puede variar desde los 150 hasta los 3.000 euros. "También se pueden elegir distintos tipos de láser. La luz pulsada tiene un precio de unos 150 euros y el láser fraccional puede llegar a los 2.000, aproximadamente", argumenta Concha Obregón, responsable de comunicación de la Junta directiva de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).

Según la doctora Obregón, es cierto que, debido a la crisis económica, muchos de los clientes habituales de estas clínicas se ven obligados a ajustar sus presupuestos. En estos casos, "es importante que lo hablen con el médico que les lleva, que será la persona más indicada para ayudarles a elegir los tratamientos más adecuados, en función de sus necesidades estéticas y sus condiciones económicas". Además, les permitirá establecer prioridades y así "evitará que la persona pierda los beneficios obtenidos anteriormente". "Hay clientes que no necesitarán más de un retoque de rellenos al año para mantener su cara sin arrugas", añade la especialista.

En el tratamiento estrella de la medicina estética, la toxina botulínica, también se nota la crisis económica. Así lo explica Pilar Rodrigo: "Hemos observado que, ahora, muchas de las personas que venían para inyectarse esta sustancia (para suavizar las arrugas de expresión), en lugar de venir cada seis meses, vienen cada nueve".

Otra de las observaciones que hacen desde la SEME se centra en nuevos clientes, "aquellos que, para evitar la cirugía, que es más cara, optan por tratamientos de medicina estética". Y en época de crisis, según Jaime Tufet, especialista en medicina estética, a éstos se suma un nuevo colectivo. "Empiezan a acudir personas en situación de desempleo para poder mejorar su imagen y salud, para encontrar un puesto de trabajo y reforzar la autoestima".

Fuente. El Mundo 03.03.2010

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