Implantes de silicona y riesgo de cáncer - Centro Médico Prada

Implantes de silicona y riesgo de cáncer

Implantes de silicona y riesgo de cáncer

No hay evidencia de que la presencia de implantes mamarios se asocie con una mayor incidencia de los tumores de mama convencionales, es decir, con los carcinomas de glándula mamaria

De hecho, algunos estudios, como el que se realizó en Canadá, en las provincias de Ontario y Quebec, mediante el seguimiento durante 10 años de 24.000 mujeres operadas de aumento de pecho frente a 15.000 mujeres sometidas a otro tipo de intervenciones estéticas, publicado en la revista “International Journal of Cancer” en 2006, halló una incidencia de cáncer de glándula mamaria incluso algo menor en las pacientes portadoras de prótesis, lo que podría atribuirse al hecho de que las mujeres con antecedentes familiares de este tipo de tumores tienen más reparos en someterse a intervenciones de aumento de pecho con implantes.

Sin embargo, en el año 2011 la FDA americana anunció una posible asociación entre los implantes mamarios y un trastorno linfoproliferativo denominado Linfoma Anaplásico de Células Gigantes (LACG-AIM), un trastorno extremadamente raro que puede aparecer también en pacientes sin implantes, aunque en las mujeres portadoras de implantes parece ser que es un poco más frecuente (la prevalencia es de 1 casi por cada 16.018 mujeres portadoras de implantes).

En 2016, tras un aumento de los casos registrados, la FDA y la OMS declararon esta enfermedad como una entidad propia con múltiples factores causales. Es decir, para que las mujeres desarrollen la enfermedad deben darse, además de la presencia de los implantes, unas condiciones genéticas o predisposición previas.

La mayoría de los casos registrados se dieron en relación con implantes mamarios de superficie texturizada gruesa, y con mucha menor frecuencia con implantes de texturizado fino o lisos.

En la mayor parte de las ocasiones, estos trastornos tienen un curso clínico benigno tras realizar una intervención para retirar la cápsula periprotésica y los implantes, aunque en algunos casos pueden comportarse como un verdadero linfoma, y precisar de un tratamiento asociado que dependerá del estadio clínico.

Los síntomas principales que despiertan la sospecha de LACG-AIM son:

1. Un seroma tardío de más de 40cc, que aparezca al menos un año después de la implantación, y que no responda a infección.

2. Una masa en la cápsula de prótesis.

En fechas recientes una conocida marca de implantes mamarios ha retirado del mercado europeo, por exigencias del marcaje CE, sus implantes de superficie texturizada gruesa. 

No obstante, la recomendación para ti, si eres portadora de prótesis de texturizado grueso y no presentas síntoma alguno es que no tienes por qué retirarte ni sustituirte los implantes, ni tener ningún seguimiento especial.

Solamente continuar con tus seguimientos anuales periódicos con controles radiológicos, advirtiendo al técnico de la existencia de la prótesis, a fin de que busque las proyecciones apropiadas y de que no comprima la mama en exceso.

En cambio, si eres una paciente portadora de estos implantes y observas un aumento de volumen o inflamación del pecho, sugerente de la aparición de un seroma tardío, la recomendación es que acudas a tu cirujano/a plástico/a (o a otro/a compañero/a) para que realice el diagnóstico oportuno, para lo que existe un protocolo definido.

Si se confirma este diagnóstico, existe también un protocolo para la retirada de los implantes con eliminación completa de su cápsula, y su sustitución, si lo deseas, por implantes lisos.

Fuente:  SECPRE 08.01.2018

About Author

Related posts

Deja un comentario