Aumento de pecho en Sevilla [2021] - Centro Médico Prada

Aumento de Pecho

Aumento de Pecho

AUMENTO DE PECHO en sevilla

Si estás leyendo esto, seguramente es porque consideras que tu pecho es pequeño, o que te gustaría tenerlo mayor.  Es algo que les ocurre a muchas mujeres.

En la mayor parte de los casos, no es para gustar más a otros, sino porque el pecho es algo muy relacionado con la forma de sentirnos mujeres, forma una parte importante de nuestra autoimagen corporal y de nuestra autoestima.

Hay también problemas prácticos derivados de tener un pecho pequeño:  puede que tengas que lidiar a diario con sujetadores con relleno, y sobre todo con los bikinis en verano. 

Y también puede que tengas dificultades para encontrar ropa que te siente bien en la parte frontal del cuerpo:  quizá haya prendas que te encantaría llevar, pero que no te compras porque sabes que no te van a quedar bien.

Aumento de pecho en Sevilla

Afortunadamente, hoy en día la cirugía estética ofrece técnicas que te permiten mejorar no sólo el tamaño, sino la forma y la silueta de tus senos, y hacer que te sientas mucho mejor cuando te contemples en el espejo.

Dentro de ellas, la más conocida por todo el mundo, y también la que realizamos más a menudo en nuestro Centro Médico de Sevilla, es la colocación de prótesis o implantes mamarios, conocida en el entorno médico como mamoplastia de aumento mediante implantes (ya que existen otros métodos, como el “lipofilling”, de los que tratamos en las páginas correspondientes).

Es una intervención sencilla y de corta duración, que, si se eligen bien las prótesis más adecuadas para tu caso, y la realiza un profesional cualificado y con experiencia, te proporcionará un pecho firme y bonito, y te permitirá lucir un bello escote.

Y podrás decir adiós a los sujetadores y bikinis con relleno.

Eso sí, es importante que te asegures de operarte con alguien de confianza, que sepa escuchar lo que deseas y valorar tu caso de la forma adecuada.

Si, además de desear un pecho mayor, también necesitas subirlo, porque está caído, todo ello se puede hacer en la misma intervención, colocando las prótesis y además realizando una reafirmación o mastopexia.  Puedes encontrar aquí las explicaciones sobre ello.

Puedes obtener información sobre el aumento de pecho en nuestra clínica de Sevilla. La consulta informativa es gratis y sin compromiso. 

En las páginas siguientes podrás conocer esta operación en detalle, incluyendo los posibles riesgos y precauciones a tomar.

En mi sección de Preguntas frecuentes sobre la cirugía de aumento de pecho, puedes encontrar respuestas a las dudas que con más frecuencia me plantean las pacientes en consulta.

Puede interesarte también visitar la sección de Noticias sobre cirugía de aumento de pecho.

Si quieres conocer todos los detalles sobre el proceso que tiene lugar cuando un/a paciente acude a operarse conmigo, puedes ver mi sección “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica”.

A continuación, podrás ver un video que me muestra, de forma abreviada, realizando una operación de aumento de mamas con prótesis o implantes completa, con todos sus pasos.

Te advertimos de que en los vídeos aparecen imágenes de operaciones reales en el quirófano, no animaciones ni simulaciones. Conviene que lo tengas en cuenta si crees que pueden herir tu sensibilidad.

RESOLVEMOS TUS DUDAS

Quizá tenga alguno de estos problemas. Veamos:

¿Se ve el pecho pequeño? ¿Le gustaría tenerlo mayor, más relleno, más proporcionado a su cuerpo?

Cuando va a comprarse ropa, ¿no encuentra prendas de su talla que le queden bien porque la zona del pecho se queda vacía y sin llenar?. O bien, ¿tiene que utilizar siempre sujetadores de relleno para encontrarse a gusto?

Cuando va a la playa en verano, ¿se nota la copa del bikini vacía? ¿Es un bikini de ésos de relleno, que no se secan nunca?

¿Se encuentra incómoda en situaciones íntimas, por estar demasiado pendiente del aspecto de sus senos?

¿Le gustaría tener un escote más relleno y bonito, con el pecho más junto?

O bien:

¿Ha estado embarazada, una o varias veces, y el pecho, aunque ha crecido durante el embarazo, después se ha “encogido”, puede que hasta llegar a ser más pequeño que antes?

¿Se le ha quedado caído incluso, o más bien vacío por la parte de arriba?

¿Ha perdido mucho peso, y el pecho se le ha vaciado?

O tal vez:

Cuando desarrolló en la pubertad, ¿le creció una mama mucho más que la otra, de manera que se le nota hasta con la ropa?

¿Es incluso diferente la forma de una mama que la de la otra?

O ¿le salieron las mamas con forma un poco extraña, puntiagudas o cónicas, con poco volumen, el surco de debajo muy alto, incluso con areolas desproporcionadamente grandes y abultadas? A esto se le llama mamas tuberosas.

E incluso, ¿tiene atrofiado el desarrollo de la mama de un lado, y hasta del músculo pectoral que hay debajo? En este caso, seguramente ya le habrán diagnosticado un síndrome de Poland.

Por otra parte, puede que haya sido intervenida por un tumor en la mama, y haya habido que extirparle toda o parte de la misma, y desee ver reconstruida la mama afectada.

O es posible que el suyo sea un caso muy diferente:  ¿nació con cuerpo de hombre, pero sintiéndose mujer, y aspira a transformar su cuerpo lo máximo posible para que esté en armonía con su sentimiento de identidad?

Si se ve reflejada en alguna, o varias, de estas situaciones, una intervención de aumento de pecho puede ser la solución de su caso, sola, o en ocasiones combinada algún otro procedimiento que pueda estar indicado.

En las siguientes páginas vamos a hablar de ello en detalle.

Las prótesis o implantes de mama son productos médicos fabricados exclusivamente para este fin, que son similares a bolsas rellenas, por lo que tienen una cubierta externa y un contenido de composición variable, ya que existen diversos tipos de prótesis. Las más utilizadas, con diferencia, hoy día son las de silicona con contenido de gel de silicona.

La cubierta suele en casi todos los casos estar fabricada de silicona en múltiples capas, lo que le otorga elasticidad y gran resistencia a la compresión. Por eso los implantes se pueden “estrujar” para introducirlos por incisiones pequeñas sin que se rompan. Y significa también que, una vez puestas, la portadora puede apoyarse sobre sus prótesis, dormir boca abajo y realizar cualquier actividad física razonable sin miedo a que sus implantes se dañen.

Sin embargo, la cubierta sí se puede pinchar, cosa que puede suceder en caso de una herida penetrante, como durante un accidente o agresión, o por algún procedimiento médico de punción si no está correctamente realizado. Teóricamente, también podría pincharse durante la intervención, en la fase de sutura, pero esto es un riesgo muy remoto dada la habilidad que los cirujanos emplean, y además es difícil que pueda pasar desapercibido si ocurre.

Veamos las distintas clases de implantes de mama:

  • Tipos de prótesis mamarias según el contenido:
    • De gel de silicona. El más habitual. El relleno consiste en una gelatina fabricada a base de silicona, que se introduce en el implante durante el proceso de fabricación, quedando el punto de introducción cerrado después mediante un parche de cubierta termosellado o adherido químicamente, dependiendo del fabricante. Hoy en día, todas las buenas empresas fabricantes crean su gel cohesivo, es decir, con una viscosidad tal que, en caso de rotura de la cubierta, el relleno permanece en el interior de las prótesis sin salirse, lo cual es un factor de seguridad muy importante.  Hay distintos grados de cohesividad, que se traducen en una mayor o menor dureza del implante, dentro de que el objetivo siempre es que, una vez colocado, no pueda distinguirse al tacto la mama con prótesis de una sin ella.
    • De suero fisiológico (es decir, agua estéril con sal). Consisten en una cubierta vacía de silicona que, en quirófano, una vez colocada en su sitio, se rellena de líquido mediante una válvula hasta alcanzar su tamaño. Tras esto, el tubo introductor del suero se retira, y un mecanismo hace que la válvula quede sellada. Son hoy en día menos utilizadas, ya que en algunos casos, si el sellado falla, pueden perder líquido a través de la válvula y vaciarse espontáneamente.  Nosotros no las empleamos.
    • Existen otros tipos de relleno que se emplearon en épocas pasadas, y que dejaron de fabricarse por ocasionar trastornos incluso para la salud, como el aceite de soja, el hidrogel, etc.
  • Tipos de prótesis mamarias en cuanto a la textura, o superficie de la cubierta:
    • De superficie lisa. Fueron las primeras que se fabricaron, pero hoy en día están casi en desuso porque tienen una incidencia relativamente alta de contractura capsular.
    • De superficie rugosa o texturizada. Son las que emplean en la actualidad la mayoría de los cirujanos, debido a que la contractura capsular se ha vuelto mucho menos frecuente gracias a ellas. Existen distintos grados de texturizado según la marca del fabricante. En nuestra experiencia, las de texturizado fino (marca Mentor®, por ejemplo) son las más recomendables.
    • De poliuretano. En realidad, la cubierta es de silicona, sólo que va envuelta por una capa de este material. Se usan poco. Se fabrican, en teoría, para prevenir la contractura capsular, ya que este material parece impedir la formación de la cápsula protésica, tema que tratamos en el apartado “Preguntas frecuentes > Aumento de pecho”.
  • Tipos de prótesis mamarias según la forma:
    • Prótesis redondas. Tienen una base plana, que va dispuesta en la parte profunda, frente a la pared del tórax, y una cúpula simétrica en todos sus ejes.
    • Prótesis en forma de gota o anatómicas, con una base igualmente plana y una cúpula asimétrica según el eje. Suelen reservarse para casos de aumento de pecho con ausencia casi total de glándula, ya que rellenan más la parte inferior de la mama que la superior.

Las prótesis vienen en varios tamaños y proyecciones, y en nuestro centro de Sevilla es la Dra. Prada, la cirujana, quien valorará durante la visita preoperatoria su caso particular y decidirá con usted el modelo de implante más adecuado a sus necesidades y al resultado deseado.

En cuanto a la duración, hoy en día no hay necesidad de cambiar las prótesis de silicona, siempre que no presenten alteraciones, si bien se recomienda, sobre todo a partir de los cinco años tras la intervención, realizar un seguimiento de los implantes mediante mamografía ecografía mamaria cada dos años aproximadamente.  En el caso de que en alguna de estas pruebas surgiera la sospecha de una posible alteración en las prótesis, la técnica diagnóstica más sensible y específica para valorar el estado de los implantes es la resonancia nuclear magnética (RNM).

Como en toda intervención de cirugía estética, su operación de aumento de pecho requiere una cuidadosa planificación paso a paso.

En la primera visita a nuestro centro CMP en Sevilla la atenderá la Dra. Prada, cirujana plástica a cargo de la intervención.

A la vista de su caso particular, le explicará qué opciones existen para conseguir el resultado que desea. Le preguntará sobre su salud en general y sobre antecedentes importantes que puedan influir en la cirugía, como enfermedades padecidas, alergias o tratamientos que esté realizando. Realizará una exploración física en la que valorará, además de la forma y del volumen, la simetría de sus mamas, la calidad de la piel, si existe o no caída, las características de la areola y del pezón, además de su altura, peso y anchura de tórax.

La doctora procederá a hablarle sobre los distintos pasos del procedimiento o combinación de ellos que sean más idóneos para usted. Podrá plantearle todas sus dudas, para que ella se las aclare. Le dará un documento de información específico de esta operación, para que lo lleve a casa y lo lea con tranquilidad, en el que va incluido el consentimiento informado, así como las instrucciones para los períodos pre y postoperatorio.

También le dará un presupuesto escrito, y le hablará de las distintas formas de pago.

En el caso del aumento de pecho, sólo está cubierto por la sanidad pública y por los seguros sanitarios privados en caso de reconstrucción de la mama tras una mastectomía (extirpación por tumor) o en casos que puedan considerarse malformaciones congénitas (como el síndrome de Poland, etc.).

Si decide concretar la intervención en ese momento, o bien más adelante en una visita preoperatoria, se realizará la Historia Clínica, en la que se anotarán todos los datos pertinentes. Se fijará la fecha, hora y lugar de la intervención, y se le recomendará la realización de un estudio preanestésico. La doctora le dirá el modelo y talla del sujetador que tendrá que comprar y llevar a la clínica el día de la intervención.

Le informará de que deberá acudir ese día en ayunas desde 6 horas antes de la hora prevista para la cirugía, no pudiendo comer ni beber en ese período. Y de que debe evitar el tabaco en lo posible, ya que puede comprometer la cicatrización.

Para la operación de aumento de pecho, en Centro Médico Prada, CMP, utilizamos las instalaciones de dos grandes clínicas privadas de Sevilla, el Hospital Infanta Luisa, en Triana, o el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, en Bellavista.  Se trata de dos centros amplios, modernos y avanzados que cuentan con los medios necesarios para realizar intervenciones quirúrgicas de todo tipo con total seguridad. La elección de una u otra es de la paciente.

Este tipo de intervención debe realizarse en quirófano, con todas las garantías, y por un médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

En prácticamente todos los casos llevamos a cabo la cirugía de mamas con anestesia general, específicamente mediante mascarilla laríngea.  Aunque es posible la colocación de implantes mamarios con anestesia local y sedación, y de hecho lo hacen así muchos cirujanos, creemos que la anestesia general ofrece más garantías de comodidad, tanto para la paciente como para el trabajo del equipo quirúrgico y, aunque muchos no lo crean, también de seguridad.

Para este tipo de intervención, en la que no dejamos drenajes, es suficiente un ingreso de media estancia en la clínica,  ya que, si lo desea y se encuentra bien de estado general, puede irse a casa al final del día sin tener que pasar la noche en la clínica. No obstante, si no es así puede quedarse a dormir en la clínica, y el alta sería al día siguiente.

Abordamos estos temas más en profundidad en la página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > La cirugía y la anestesia” desde el menú desplegable superior, donde se describe con detalle el proceso desde que entra en la clínica hasta que se va de alta a su domicilio.

La operación de cirugía estética para el aumento del pecho mediante la colocación de prótesis o implantes mamarios es una de las intervenciones más solicitadas en nuestro campo porque consigue espectaculares resultados con una cicatriz mínima, de 3 o 4 centímetros, y casi imperceptible, siempre que no haya que realizar procedimientos adicionales y que la cicatrización de la paciente sea favorable.

Se trata de una intervención con muchas variantes en cuanto a técnica. Si desea información en detalle sobre ellas, puede encontrarla en nuestra sección “Preguntas frecuentes > Aumento de pecho”, simplemente siguiendo los enlaces correspondientes. Veamos un resumen:

  • En cuanto a la colocación de la incisión en la piel (y posterior cicatriz):
  • Incisión periareolar inferior. La cicatriz queda situada en el borde inferior de la areola del pezón. Es nuestra preferida.
  • Incisión inframamaria. Se hace en el surco bajo el pecho.
  • Incisión en la axila. Nosotros no la empleamos.
  • En cuanto a la creación del “bolsillo” o espacio donde irá alojada la prótesis:

  • Colocación subglandular. La prótesis queda situada entre la glándula mamaria y el músculo pectoral que hay debajo.
  • Colocación submuscular o subpectoral. El implante queda por debajo tanto de la glándula como del músculo pectoral. Existen dos variantes:
  • Plano completamente submuscular. La prótesis queda casi totalmente cubierta de músculo, salvo en un pequeño ojal central (ver dibujo). Es la que nosotros empleamos.
  • Plano parcialmente submuscular o dual. 
  • Plano subfascial. La prótesis queda cubierta por la glándula y por la fascia del músculo pectoral.
  • En cuanto a los tipos de implantes, los tratamos ampliamente en la página “Cirugía > Aumento de pecho > ¿Qué tipos de prótesis hay?”.

Según la técnica que empleamos en CMP de Sevilla, una vez inducida la anestesia se realiza la incisión en la piel y se avanza a través del tejido glandular hasta llegar a la fascia del músculo pectoral, a través de la cual se aprecian las fibras musculares oblicuas. Se separan éstas creando un pequeño ojal, y se despega el músculo pectoral de las estructuras que hay debajo, creando un espacio o “bolsillo” para la colocación del implante.

Este bolsillo llega desde el interior hasta un nivel inferior al surco existente debajo de las mamas, ya que es muy importante que la prótesis quede centrada: si no, se vería demasiado alta. Por lo tanto, después de la operación los surcos submamarios no estarán en el sitio en que estaban antes, sino más bajos, correspondiendo al nuevo volumen de los pechos, y así es como tiene que ser.

Una vez revisado el espacio y colocada la prótesis en su lugar, se realiza una sutura de la incisión que consiste en varias capas de puntos de hilo reabsorbible, es decir, que el organismo disuelve con el tiempo. La última de ellas es una sutura intradérmica, también reabsorbible, que mantiene juntos los bordes de la piel sin puntos externos, de modo que no habrá marcas de éstos ni será necesario quitar sutura alguna.

En esta intervención no dejamos drenajes, porque consideramos que su uso podría provocar contaminación bacteriana de los implantes, que deseamos evitar a toda costa. Colocamos apósitos de gasa y esparadrapo quirúrgico, y finalmente el sujetador indicado en consulta.

La duración media de la intervención, incluyendo la inducción y la salida de la anestesia, suele ser menor de 2 horas.

Cuando se despierte de la operación, notará algo de tirantez en el pecho, ya que los tejidos (piel y músculo) no están “acostumbrados” a ese volumen, y necesitan un tiempo para ir dándose de sí y adaptarse a su nueva posición. Y le resultará molesto mover los brazos, sobre todo si se trata de apoyarse sobre ellos o hacer fuerza.

Se encontrará adomilada y con frío al salir de quirófano, pero después de un rato en la Sala de Despertar estará más recuperada y en condiciones de pasar a la planta.

Después de unas horas, seguirá teniendo molestias en las mamas, pero se encontrará más despierta y en condiciones de caminar. Algunas personas pueden sentir náuseas (lo que conocemos en Andalucía como “fatiga”) en el postoperatorio inmediato por efecto de los fármacos anestésicos, pero se administra una medicación para combatir esta sensación, así como analgésicos y un antibiótico.

Si desea saber más sobre estos aspectos del postoperatorio en general puede visitar nuestra página “Cirugía > Pasos de una intervención quirúrgica > El postoperatorio” del menú desplegable superior.

Las molestias de los primeros días de recuperación tras el aumento de pecho varían mucho de una paciente a otra, dependiendo del tipo de tejidos y del umbral al dolor de cada una, pero en general todas coinciden en que los tres o cuatro primeros días son los más molestos. En ellos podrá entrar, salir, mover las manos de codo para abajo con normalidad, pero tendrá dificultades para coger pesos o levantar los brazos por encima de los hombros, cosa que notará que va mejorando de un día para otro. Los analgésicos y el relajante muscular que, junto con un antibiótico, forman parte del tratamiento en domicilio, le ayudarán a sentirse lo mejor posible en este período. También ayuda dormir con la cama un poco elevada o con varias almohadas.

Todas las pacientes coinciden en que notan mucho alivio tras la primera cura en consulta, cuando se retiran los vendajes. En CMP de Sevilla esta visita tiene lugar a los tres días de la intervención. La Dra. Prada la atenderá personalmente y le retirará los esparadrapos y gasas, y a partir de este momento sólo se coloca una gasa protectora suelta sobre la incisión, mantenida en su sitio con el sujetador sin aros. A partir de ahora podrá ducharse y mojarse el pecho, secándolo después muy bien y aplicando un antiséptico y gasas limpias.

Se recomienda que lleve el sujetador inicial sin aros día y noche durante el primer mes tras la cirugía, quitándolo, eso sí, para la ducha. Hay pacientes que encuentran más práctico tener un par de sujetadores para írselos cambiando.

A partir del mes se podrá plantear comprarse sujetadores de aro y dormir sin ninguno. El motivo de no usar aros es que son rígidos, y los primeros días pueden dar molestias en el pecho, que está sensible tras la cirugía. Además, la forma de las mamas va cambiando con el paso de los días, ya que van redondeándose y juntándose, por lo que es posible que no elija bien el modelo y talla de sujetador de aros si lo compra demasiado pronto, de modo que después puede resultarle incómodo y no servirle.

En cuanto a las actividades que se pueden hacer a lo largo del postoperatorio, daremos una pauta promedio, de cara a estimar el tiempo necesario de baja laboral, aunque insistimos en que este ritmo de recuperación varía de unas pacientes a otras, de modo que cada una verá por sí misma lo que está en condiciones de hacer en cada momento:

  • A la semana, podrá hacer actividades con las manos que no requieran mucho esfuerzo de brazos, como manejar un ordenador, etc. No se recomienda ir a trabajar antes, aunque su trabajo no implique esfuerzos, porque es posible que esté molesta y le cueste trabajo concentrarse.
  • A las dos semanas, podrá coger el coche. No es una actividad de mucho esfuerzo de brazos, pero alguno sí se hace al mover el volante y cambiar de marcha.
  • A las tres semanas podrá hacer ya casi de todo, salvo ejercicio físico intenso.
  • Sobre los dos meses estará en condiciones de reanudar su actividad deportiva al completo, si es que la practica, con normalidad. Sí puede ir incorporando algunos ejercicios antes, para no perder la forma: caminar tranquilamente, bicicleta suave, etc.

Respecto a la apariencia de los pechos después de la intervención, observará, como comentábamos más arriba, que están altos y separados al principio, además de algo inflamados. No se preocupe, porque irá viendo los cambios día a día, y sobre el mes ya tendrán un aspecto casi normal, aunque después irán variando todavía algo poco a poco, de manera que no se podrá considerar que su aspecto es el definitivo hasta pasados los seis meses, y en algunos casos más.

Puede haber morados en la piel de las mamas, sobre todo en la parte baja de los costados, y a veces en la zona del esternón. Cambian de color y van desapareciendo en pocos días.

También es normal que haya dureza al tacto de los pechos, debido a la tirantez inicial de los tejidos. Va desapareciendo poco a poco. No hay que confundir esta dureza inicial con la de una contractura capsular, ya que en estos momentos aún no se ha formado la cápsula protésica. Los indicios de que pueda haber contractura capsular son unos pechos que siguen duros tras el paso de los meses, o que se endurecen de nuevo después de haberse puesto blandos. Para disminuir el riesgo de que aparezca este problema, se recomienda coger la costumbre, a partir de las tres semanas de postoperatorio, de mover en redondo los pechos unas cuantas veces todos los días, lo que se conoce como “los masajes” (es decir, no hay que ir a ningún establecimiento a dárselos, sino que se lo hace una en casa). Esto es en el caso de que las prótesis sean redondas, ya que los masajes se desaconsejan con las anatómicas, que se pueden girar y descolocar.

Es buena costumbre realizarse los masajes a diario de forma continuada. Además de prevenir la contractura capsular, ayudan a que desde el principio el pecho se ablande antes y adopte pronto su aspecto definitivo y natural.

Tampoco hay que confundir la dureza de las mamas en el postoperatorio reciente que aparece por contracción refleja del músculo pectoral, cosa que ocurre a veces tras algún movimiento brusco o excesivo. Se reconoce porque, aunque el pecho afectado molesta y se pone más duro, es sólo durante un rato, y luego se pone blando de nuevo.

La sutura es intradérmica reabsorbible, por lo que no es necesario quitar puntos. La cicatriz, al cabo de unas semanas, adquiere un tono rojizo por el proceso de cicatrización, que suele durar varios meses y luego ir desapareciendo. Las incisiones periareolares son bastante favorables de cara a la cicatrización, puesto que la piel de esa zona es fina. Esto se traduce en que la maduración es más rápida que en otros puntos, y la cicatriz suele quedar más discreta y disimulada.

No hay que olvidar la protección solar máxima en las cicatrices si se van a exponer al sol antes de que maduren por completo.  Se recomienda aplicar la crema protectora incluso bajo la tela del bañador o bikini.

Algunas pacientes notan zonas de la piel del pecho acorchadas, sin sensibilidad. Puede ser en la areola, pero lo más común es que ocurra en la parte baja y lateral del pecho. Se recupera con el tiempo, aunque el proceso es más lento que los otros cambios, y a veces tarda meses. Es común que la recuperación de la sensibilidad pase por una fase en que las fibrillas nerviosas empiezan a funcionar, pero aún no lo hacen bien, así que se empiezan a notar “hormiguillos” o pinchazos en la zona, o a veces una sensibilidad al roce excesiva. Es un período transitorio, previo a la recuperación de la sensibilidad normal, por lo que la aparición de estas sensaciones anómalas, denominadas parestesias, es, en realidad, una buena noticia.

La operación para aumentar el tamaño del pecho mediante prótesis o implantes es una de las más solicitadas y agradecidas en cirugía estética, ya que con una pequeña cicatriz casi imperceptible se consigue un cambio importante en el aspecto de los senos, e indirectamente de la silueta entera de la paciente.

Este cambio en el aspecto físico conlleva, en muchos casos, un cambio muy favorable en cómo se ve la mujer a sí misma, en su imagen corporal y en su autoestima.

Hay que saber que cada paciente tiene sus propias características y proporciones anatómicas, tanto del cuerpo como de las mamas, lo que quiere decir que no hay dos resultados iguales. En ocasiones existe una pequeña diferencia de forma y/o volumen entre ambos pechos antes de la cirugía, y esto también repercute en el resultado final, aunque el objetivo es igualarlos lo máximo posible.

En ocasiones, en pacientes muy delgadas, pueden palparse o incluso verse pliegues en los implantes. Esto es mucho menos frecuente en los casos de aumento en que las prótesis van colocadas en el plano completamente submuscular, que es la técnica que nos gusta emplear en nuestro centro CMP de Sevilla.

Los últimos avances en la fabricación de productos médicos como los implantes mamarios dan como resultado prótesis cada vez más perfeccionadas, de mejor calidad y con mayor previsión de duración. Ejemplos de ello son la cohesividad del gel interior, las cubiertas texturizadas ultrarresistentes y una gama de perfiles y tamaños cada vez mayor para adaptarse a las necesidades de cada paciente individual.

Por lo tanto, en la actualidad ya no se habla de “caducidad” de los implantes. Solamente se precisa una vigilancia periódica del estado de las prótesis a lo largo de los años, mediante mamografía ecografía mamaria. Si las imágenes son normales y no hay síntomas que hagan pensar en alteración alguna, las prótesis pueden permanecer en el cuerpo de forma indefinida.

 

  • Caso nº 1:

  • Caso nº 2:

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